Informalidad laboral: ¿qué hacer para combatirla?

En Argentina, más de un tercio de los trabajadores asalariado y la mitad de los independientes no perciben aportes a la seguridad social ni otros derechos laborales

 

La informalidad laboral se mantiene en niveles muy elevados al menos desde los 90. En la actualidad afecta a más de un tercio de los trabajadores asalariados y a la mitad de los independientes. El Gobierno se muestra confiado en el impacto de la sancionada reforma tributaria y del blanqueo laboral que pretende aprobar, pero algunos especialistas ya plantearon que otras experiencias de reducción de impuestos a las empresas no produjeron un salto en la formalidad. Al respecto, la consultora LCG publicó hoy un informe que asegura que “en el largo plazo, la productividad es casi todo”.

 

 

El estudio marca que “no necesariamente la evasión de las cargas es el motivo principal”, sino que en general responde a un esquema evasor más amplio. Sin embargo, pone el acento en otro aspecto: “Los incentivos a ‘ganar competitividad’ mediante evasión provienen, en muchos sectores, de los problemas estructurales de competitividad o productividad”. Precisamente, la informalidad está concentrada en empresas y comercios de escasa cantidad de empleados (las firmas de hasta 25 empleados concentran el 45% del total) y de baja escala.

 

Qué hacer

 

LCG sostiene que “toda política que estimule la productividad permitirá resolver dilemas difíciles. Pero la historia argentina muestra que no es una buena idea esperar estoicamente la llegada de la productividad perdida”. “Hay mucho margen para lograr cierto proceso de consolidación productiva que permita mayores economías de escala”, apunta.

 

Para la consultora, “debe insistirse con el control fiscal de la actividad económica y propiciar el mayor uso de medios de pago electrónicos”.

 

Un informe de LCG plantea que “en el largo plazo, la productividad es casi todo”

 

También afirma que “reducir impuestos va a ayudar en el margen, y por eso estaremos atentos a los efectos de la reciente reforma impositiva”. Y propone una alternativa para las microempresas: si la reforma no fuera eficaz, “podría evaluarse la posibilidad de ser todavía más enérgico con las concesiones impositivas, por ejemplo, ampliando el régimen
simplificado para empresas”.

 

Además, LCG cree necesario generar “acuerdos sostenidos entre los distintos actores económicos sobre los precios relativos de nuestra economía” como respuesta a lo que considera “demandas desproporcionadas en el sector formal/sindical”.

 

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