Información económica y peligro estadístico

Los análisis económicos y comerciales requieren de cuidado en la expresión de cifras

Por Eduardo R. Ablin Embajador (*)

 

Los análisis económicos y comerciales requieren de cuidado en la expresión de cifras, las cuales acostumbran a tender trampas que exigen extrema precisión para evitar inducir a error al lector. Semanas atrás una nota [1] señalaba que “la Agencia Argentina de Inversiones ha relevado anuncios de inversión por más de US$100 billones, un incremento mayor al 1.000% del promedio de Inversión Extranjera Directa (IED) anual de nuestro país”. Cabe presumir que el autor quiso decir US$100.000 millones, ya que mientras en la nomenclatura inglesa “billion” equivale a 109 (un número 1 seguido de nueve ceros) un billón en la aritmética continental europea que utilizamos asciende a 1012 (un 1 seguido de doce ceros), lo que no correspondería a ningún nivel de inversión realista en nuestro país. Tal desliz aritmético lleva a preguntarse si el 1.000% de incremento de la IED responde a un cálculo acertado, en particular cuando este enredo técnico es formulado por el que condujo el organismo responsable precisamente de la captación de inversiones [2] . Por suerte, un experimentado editorialista económico [3] cita con precisión –en el mismo suplemento– que “según el monitor de la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional (AACI), los proyectos de inversión anunciados en los últimos dos años alcanzan a US$ 102.000 millones”.

 

Poco después, un analista de comercio internacional señala [4] que “Argentina exportó 3.063 millones de toneladas de helado en los primeros once meses de 2017”, atribuyendo tal información a “la Subsecretaría de Alimentos y Bebidas del Ministerio de Agroindustria”. A continuación destaca que la cifra “representa una suba del 65% respecto del mismo período del año anterior”, aunque inmediatamente observa que “el país todavía no está cerca de entrar al top 10 de naciones exportadoras de helado, que encabeza Francia, con 139.677 toneladas anuales y cierra Polonia, con 42.287”. Toneladas y millones de kilogramos pueden causar grave desconcierto, aunque una rápida observación permite apreciar que ninguno de los 10 principales exportadores de helado –según el propio autor– alcanzan un millón de toneladas [5], y por ende la cifra originalmente citada carece de todo orden razonable de magnitud.

 

Hasta aquí la conjura aritmética. Más grave resulta la desacertada interpretación estadística, cuando se ubican a los Países Bajos como primer socio comercial en la Unión Información y peligro estadístico Europea (UE), afirmación que desconoce que la libre circulación de mercancías en la Unión Aduanera europea impide discernir al embarque entre puerto de arribo y destino final. Así, la mayor parte de los cereales y oleaginosos argentinos ingresados por Rotterdam son derivados bajo el régimen “Transport International Routier” (TIR) hasta su registro aduanero y estadístico en el Estado Miembro de destino final. De ello resulta que Rotterdam es el principal puerto de Alemania y otros países de la UE. Claramente la población neerlandesa no podría consumir el volumen de productos argentinos que ingresan por Rotterdam.

 

Para alivio de los estoicos autores en materia económica, aún la literatura plantea insólitos tropiezos [6]. Una evocación de la famosa escritora británica Virginia Woolf apunta que “continuaría siempre… con la depresión y la inseguridad, que se acentuarían tras el fin de un largo romance con el escritor Vita Sackville-West y la llegada de la Segunda Guerra Mundial…”. Aficionados de la literatura inglesa advertirían que la poetisa, novelista y diseñadora Victoria Sackville- West –o sea Vita– fue famosa por su vida aristocrática y sus romances con mujeres como la novelista Virginia Woolf. Wikipedia puede siempre brindar socorro.

(*) Las opiniones vertidas son de exclusiva responsabilidad del autor y no comprometen a la institución en la cual se desempeña.

 

[1] Ver Procaccini, Juan: “La Argentina y los signos de madurez que el mundo inversor esperaba”, La Nación, 21-1-2018

 

[2] Ver “Juan Procaccini renunció a la Agencia Argentina de Inversiones”, El Cronista, 21-7-2017

 

[3] Ver Scibona, Néstor.: “La ardua competencia por atraer inversiones”, La Nación, 21-1-2018

 

[4] Ver Krom, Andrés: “Helado sin fronteras: la industria argentina sale a la conquista del mundo”, La Nación (versión impresa), 25-1-2018

 

[5] El error en cuestión fue horas más tarde prudentemente subsanado en la versión “on line” al eliminarse la palabra “millones”, para limitarse a 3.063 toneladas

 

[6 ] Ver Padinger, Germán: “Virginia Woolf, una de las voces más influyentes de la literatura del siglo XX”, Infobae, enero 25 de 2018

Te puede interesar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *