El guión de las tasas, un Gobierno a boxes y el ranking de los vulnerables

Mientras el Gobierno se reúne en Chapadmalal y los mercados globales se ponen grises, el BCRA puso en pausa la baja de tasas

Por Leandro Gabin

 

Terminó sucumbiendo el BCRA ante la realidad. Dejó las tasas sin cambios en la primera de dos reuniones mensuales de febrero. No mucho más podría haber hecho la entidad ante la gran cantidad de datos negativos, expectativas desfavorables, y el temor a un traslado a precios de la suba del dólar en un contexto en el que siguen aumentando tarifas, alimentos y los combustibles. Todo esto, una verdad de Perogrullo, era solo desconocida (por lo menos en los papeles) por Reconquista 266.

 

El comunicado oficial mediante el cual explican las razones para freezar las tasas fue casi un hazmerreír para el mercado. Utilizó como argumento la suba de expectativas evidenciada en el REM, algo que olvidó la vez pasada cuando teniendo incluso datos prefirió ningunear y bajar las tasas. Además habló de los “indicadores de alta frecuencia” que presentan resultados “mixtos en las primeras semanas del año” para justificar su congelamiento de tasas. El comunicado oficial, cada vez más carente de información para el mercado y redactado en forma poco entendible, se convirtió ya no en algo que los economistas y operadores miraban para imaginar la tendencia de las tasas, sino en algo vacío. “Otra vez el BCRA mira el REM en su comunicado. De esta manera no se entiende cómo la deja quieta la tasa, si fuera así debería subir. Primó la precaución ante un escenario internacional difuso. Complicado seguir bajando la tasa leyendo el comunicado”, dijo Guido Lorenzo, economista de ACM su su cuenta de Twitter.

 

“El BCRA encontró una excusa para bajar las tasas pero lo cierto es que debía haber mantenido antes. No hay mucho de qué agarrarse para bajar tasas ahora, por eso es carente de sentido el comunicado. Frenaron porque no les quedó otra, era demasiado evidente que estaban suicidándose si seguían así. Pero la verdad es que perdieron mucha ‘chapa’ en el mercado”, reseñaba el jefe de una mesa de dinero extranjera.

 

La baja en la credibilidad del BCRA es tema en el exterior. Hace tiempo que se vienen preguntando cómo se explica la baja de tasas cuando la inflación se corre cada vez más. Eso se lo preguntan los máximos exponentes de la banca extranjera que más activos están en el país, con los bancos españoles Santander y BBVA a la cabeza. Hubo llamados desde las casas matrices para preguntar cómo seguía no sólo la pelea con la inflación, sino la popularidad del presidente en medio de meses convulsionados para el oficialismo.

 

Los otros números

 

Las encuestas están a la vista: no sólo Mauricio Macri sino la gestión económica está en tela de juicio. Tiene tiempo el oficialismo para repuntar, más teniendo en cuenta que falta mucho para el año electoral y que se espera que la obra pública siga siendo la clave para impulsar la inversión. La gestión de Macri pulirá la estrategia para el resto del año luego de este fin de semana de “retiro espiritual” en Chapadmalal donde estará el Gabinete completo y dirigentes de Cambiemos. Entra a boxes el Gobierno esperanzado con lo agenda cargada de desafíos. Cada funcionario hará un balance de su gestión (la de 2017) y jugará a las adivinanzas con respecto a lo que será este 2018.

 

Claramente el tema económico es el que más le preocupa al Presidente que observa cómo, a pesar de las palmadas en la espalda de comunidad internacional, las inversiones aún no llegan como deberían. La inflación sigue en el tope del ranking de lo que hay que resolver, pero pareciera que después del blooper del cambio de metas (cuando subieron las expectativas de precios), es una carrera un tanto perdida por lo menos en la velocidad que el mismo Macri quería al comienzo de su gestión. No estará, como era obvio, ningún funcionario del BCRA en Chapadmalal. Más allá de la temática del retiro, el encuentro servirá para terminar de zanjar ciertas cuestiones entre los ministros. Si bien el efecto Triaca ya habría pasado, y por orden de Macri todos hicieron “borrón y cuenta nueva”, el cónclave tendrá como objetivo calmar las trifulcas internas que generó el desprolijo manejo del ministro de Trabajo.

 

¿Y afuera?

 

Si bien los mercados se estabilizaron un poco, y de hecho el peso siguió ajustando desde los máximos, el país tiene su suerte atada a lo que pase en el exterior. El miércoles de San Valentín, el Institute of International Finance (IIF) publicó un informe donde deja mal parada a Argentina. La colocó como una de las naciones más vulnerables al cambio de escenario global junto a Turquía.

 

“La volatilidad del mercado y las tasas de interés mundiales han aumentado marcadamente, una mezcla que históricamente ha resultado difícil para los mercados emergentes, especialmente aquellos con grandes requerimientos de financiamiento externo. Hasta ahora, los mercados emergentes se han recuperado, los indicadores de estrés financiero al igual que la divisa se comportaron bastante bien. Pero la situación subyacente sigue sin resolverse, en parte porque los mercados están intentando poner un precio a un escenario de sobrecalentamiento para los Estados Unidos, uno que podría implicar rendimientos marcadamente más altos a largo plazo”, dice el IIF.

 

Es contra ese telón de fondo que buscaron donde la vulnerabilidad del mercado emergente puede ser mayor. Para eso, examinaron los países en los que el aumento de los déficit en cuenta corriente sugieren que las monedas que caen más aún podrían estar ajustándose al deterioro de los fundamentales. En ese lote, destacan a la Argentina y Turquía, “con monedas que, a pesar de las recientes caídas, aún podrían estar materialmente sobrevaloradas”.

 

“Los mercados están valorando algunos, o tal vez todos, los crecientes desequilibrios externos. En el caso de Argentina, el peso ha caído bruscamente en los últimos meses, planteando la cuestión de si la moneda más débil ya incorpora un déficit más amplio”, dicen. El IIF señala que en general encuentran aún sobrevalorización para Argentina y Turquía, incluso teniendo en cuenta los movimientos observados en el tipo de cambio recientemente.

 

La JP “Macri”

 

Pero, claro, por cada informe negativo hay uno que equilibra. Y ahí aparece el semillero de gran parte de los economistas que forman este Gobierno: el JP Morgan. Siempre bullish con esta administración, los banqueros tienen overweight a las acciones argentinas. Publicaron un paper estos días en donde se mantienen ultra optimistas con el país (a pesar de todo). “Consideramos el reciente bajo rendimiento de los activos como un punto de entrada. Argentina ha sido el principal mercado emergente que ha tenido un bajo rendimiento este año, con la caída del mercado 7,4% versus la región, que subió 4,7%. La razón principal está relacionado con el cambio en el régimen de política monetaria, que ha resultado en preocupaciones por la inflación y una depreciación significativa de la divisa”, dice JP Morgan.

 

“Sin embargo, como lo destaca nuestro equipo económico en Argentina, nuestro escenario base sigue siendo muy positivo para la macro local, con un fuerte crecimiento del PIB (impulsado por la inversión) e inflación por debajo del 20% para este año”, añaden.

 

Además, dicen que el riesgo de tipo de cambio está contenido en el corto plazo. En este contexto, siguen siendo optimistas con respecto a las perspectivas para el mercado de acciones y reafirman su recomendación de overweight en su portafolio. ¿Quería sería de Cambiemos sin los “amigos” del JP Morgan?

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