Los ganadores y los perdedores de la recuperación industrial

La recuperación es heterogénea: de las doce ramas industriales, la mitad creció y la otra mitad cayó, según un informe de la consultora Ecolatina

 

De las doce ramas industriales, la mitad creció y la otra mitad cayó según informó la consultora Ecolatina. De esta manera, las cifras del Estimador Mensual Industrial (EMI), que señalaron un crecimiento de 1,8% en 2017, marcan una recuperación del terreno cedido en 2016 por la industria (que había caído 4,8%). Sin embargo, la recuperación es heterogénea.

 

En la restauración de los niveles industriales se observan ganadores y perdedores. Ecolatina indicó: “Los sectores de mayor dinamismo fueron aquellos menos afectados por la competencia externa (menos transables) y cuya producción es más capital intensiva (demandan menos empleo por unidad de producto). Esto explica el aumento del déficit comercial y la caída del empleo industrial”.

 

El pilar de la recuperación

 

El crecimiento cercano al 2% interanual de la industria la ubicó como uno de los principales motores de la recuperación de la actividad en 2017. Sin embargo, Ecolatina matizó el resultado: “Parte de este avance obedeció a la baja base de comparación ya que durante el primer año de gestión de Cambiemos, la producción había caído más de 4,5% interanual. Por lo tanto, al comparar con 2015 todavía se observa un retroceso cercano a 3% en el nivel de actividad. Peor aún, teniendo en cuenta el crecimiento poblacional, la merma asciende a 5% per cápita”.

 

En el análisis realizado por la consultora, se puede observar movimientos heterogéneos hacia el interior del entramado productivo local. “A la par que seis de los doce bloques relevados por el Indec arrojaron un retroceso en 2017, la otra mitad marcó un avance”, dijo Ecolatina.

 

En la comparación con 2015 las mejoras se atenúan: sólo dos de las doce ramas muestran un saldo positivo. “A excepción de metalmecánica y caucho y plástico (2,1% y 0% respectivamente), todos los bloques están por debajo de su nivel al inicio de la gestión Cambiemos. En consecuencia, se observa cómo la recuperación del último año obedeció más a un rebote estadístico que a un crecimiento genuino”, señala el informe de la consultora.

 

 

Ganadores y perdedores

 

Entre los sectores que más crecieron en 2017, se alistan las ramas “más pesadas” que demandan una mayor inversión inicial y, por lo tanto, suelen estar más concentrados. Asimismo, caucho y plástico y edición e impresión, con menores requerimientos de puesta en marcha, también tuvieron un saldo positivo el año pasado.

 

Entre los sectores ganadores de la economía destacan los encadenamientos entre si. “La demanda del sector construcción (9,8% de crecimiento en el último año) traccionó la producción de insumos básicos. En el mismo sentido, la recuperación de la producción agropecuaria (4,6%) alentó al bloque metalmecánico (8,5%, impulsado por maquinaria agrícola)”, señaló Ecolatina.

 

“Los sectores de mayor dinamismo fueron aquellos menos afectados por la competencia externa (menos transables) y cuya producción es más capital intensiva. Esto explica el aumento del déficit comercial y la caída del empleo industrial”, explica el informe

 

A contramano, entre los perdedores, los que más fuerte cayeron, se ubicaron la industria textil (6,7%), la de alimentos y bebidas (1,4%) y la química (1%), que marcaron el segundo año consecutivo de caída.

 

Ecolatina señaló: “Los comportamientos más dinámicos se observaron en aquellas ramas donde la competencia con los productos importados es escasa; es decir, en donde el impacto de la apertura comercial y el atraso cambiario es menor”.

 

El crecimiento observado por las industrias “más pesadas” se produce en sintonía con un consumo interno que repunta, pero que no es acompañado por el consumo masivo. Mientras que el primero habría trepado 3,1% en 2017, el consumo masivo cayó 1% en el último año, marcando su segundo retroceso consecutivo.

 

Los resultados

 

Como consecuencia de esta reorganización productiva, Ecolatina señala que se profundizó el rojo industrial del intercambio comercial con el resto del mundo. “Conforme a nuestras estimaciones, el mismo superó los US$ 48.000 millones en 2017, saltando 23% con respecto a 2016, cuando había rozado los US$ 39.000 millones” señalan desde la consultora.

 

El empleo industrial continuo en retroceso: “en el acumulado a once meses, se perdieron 18.000 empleos, elevando a 65.000 la destrucción de puestos de trabajo industriales desde la asunción de Cambiemos”, señala el informe.

 

“Este año esperamos que la recuperación fabril continúe (se alcanzarían los niveles de actividad de 2015) impulsada por el mayor dinamismo de Brasil y la pujante demanda de insumos para la construcción. Sin embargo, difícilmente mejore el déficit sectorial y la dinámica del empleo fabril”, concluyó Ecolatina.

 

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