¿Cómo pega el dólar en la macro?

La depreciación del tipo de cambio, en el marco de un verano bastante inflacionario y con paritarias en el horizonte obliga a revisar expectativas

 

Por Mariano Cúparo Ortiz 

 

¿Qué necesitaba el verano para meter un poco más de presión inflacionaria? Lo que hacía falta era que el dólar rompiera la pasividad que había mostrado desde las intervenciones del Banco Nación y ayer el tipo de cambio dió un nuevo salto de 27 centavos y llegó a cerrar en $20,22, según el informe del Resumen de Variables Financieras del BCRA. La noticia llevó a algunos analistas a revisar sus previsiones de inflación.

 

Revisión de corto

 

El director socio de Consultora Ledesma, Gabriel Caamaño Gómez, dijo a El Economista que por ahora el dólar está dentro de sus previsiones para 2018 pero que habrá algún impacto de corto plazo. Recién cuando logre superarlo revisará su expectativa de inflación para el año. “No cambiamos nuestra inflación prevista. En el último REM pusimos $ 21,70 para el dólar de fin de año. Se debería ir por arriba de lo que esperamos para fin de año para el dólar para hacerme cambiar la proyección de inflación de 20,1% para la interanual de diciembre. Y por ahora no pasó. En el corto plazo sí esperamos un poco más de suba de precios”.

 

El tema es el corto plazo. Lo que pueda pasar con el traspaso a precios de esta nueva depreciación en los próximos meses. El director de PxQ, Emmanuel Alvarez Agis, considera que esta devaluación del tipo de cambio pegará en marzo. Dijo a El Economista: “Vemos una inflación del primer trimestre cerca del 7%. Creemos que marzo va a subir un poco más. Este corrimiento del dólar esperamos que se refleje en marzo. Estamos viendo que los ajustes de transables, cuando se mueve el dólar, se hacen en el segundo mes después del ajuste”.

 

Hay sorpresa y recálculo entre analistas por el deslizamiento cambiario justo antes de las paritarias

 

En ese sentido, marzo apuntaba a ser, dentro de todo, el mes más tranquilo del primer cuatrimestre. Enero está siendo visto en torno al 2% o incluso un poco por debajo. Febrero estará por encima del 2%, por los incrementos en colectivos y trenes más la suba en la electricidad, y abril por una dinámica muy similar, salvo por el hecho de que en vez de en la electricidad el aumento será en el gas. Marzo, que tendrá incrementos por el comienzo de clases, y algo de traspaso de lo que deje febrero, ahora podría venir cargado con el pass through de este nuevo salto en la depreciación.

 

Para el director de Eco Go, Federico Furiase, la depreciación de ayer tampoco genera grandes alarmas en el largo y está por verse qué efecto pueda tener en el corto. Y eso dependerá de la capacidad del BCRA para hacer política monetaria. Afirmó ante la consulta de El Economista: “¿Cómo sigue la inflación? Va a depender de lo que haga el BCRA. Si da una señal de que da una pausa en la baja de la tasa de interés, puede revertir la suba del dolar y ponerle un paño frío a la expectativa de inflación”. Para Alvarez Agis la pregunta también va en ese sentido y es cuándo el Gobierno saldrá a intervenir para ponerle un techo.

 

Traspasos

 

El director de PxQ dijo: “Lo dije la última vez que hablé con El Economista. El precio que tenga el dólar durante el primer trimestre será la inflación del año. Si estamos a $ 20, veo una inflación más cerca de 20%. Con estos $ 20 esperamos una inflación entre 20% y 20,5%. Y cuando estaba en $19,50 esperábamos una inflación entre 19% y 19,5%. Subimos más o menos un punto. A partir de eso y de lo que está pasando en el transporte y en las naftas, que está claramente acelerando las previsiones de marzo”.

 

En esa sintonía opinó también el economista jefe de Ecolatina, Lorenzo Sigaut Gravina. “Por más que el pass through sea bajo, sabemos que hay pass through. Podemos discutir si es 0,5 punto o 0,25 punto por cada punto en que se mueve el dólar, pero hay. El primer trimestre va a tener inflación elevada, en torno al 2% mensual, pero no sólo por el dólar sino por el tema de precios regulados, naftas, transporte, cosas que aparecen juntas y con incrementos significativos. A todo esto se le suma que el dólar sube”, dijo a El Economista.

 

Las paritarias

 

Alvarez Agis afirmó algo parecido: “Vemos una inflación del primer trimestre entre 6,5% y 7%”. Ahí la clave serán las paritarias, que ocurrirá en ese marco de inflación fuerte. Una de las grandes discusiones de la actualidad es de cuánto es el pass through en Argentina y la relación de esa discusión con la cuestión de las paritarias es directa.

 

Ahora, las miradas están puestas en la próxima decisión de tasas del BCRA, que será el miércoles

 

A la relación entre la cuestión del pass through con la de las paritarias la explicó el propio Sigaut Gravina: “Un menor pass through se explica por un sector empresario que ve que por el nivel de consumo no hay mucho margen para seguir subiendo precios en determinado nivel. Por una restricción de la demanda”.

 

Ahí entran las paritarias. Tal como sostuvo Alvarez Agis, “si el Gobierno quiere una inflación desacelerando, como el 20% que vemos nosotros para la interanual de diciembre, se tiene que jugar a que los salarios se muevan igual o por abajo de eso, ya que el tipo de cambio y las tarifas son anclas que ya decidió abandonar”. El ex viceministro de Economía agregó: “En esa movida se juega también el crecimiento”.

 

La actividad

 

Si la forma de que el BCRA logre aminorar el pass through es que la demanda no acelere lo suficiente como para convalidar más subas de precio, entonces hay consecuencias sobre el nivel de actividad. Por un lado, la devaluación está permitiendo, tal como afirmó Sigaut Gravina, que el tipo de cambio real recupere “buena parte de lo que perdió hasta el 15 de diciembre” y eso sería expansivo en el mediano plazo. Pero en el corto es contractivo por la vía del consumo.

 

Dijo el hombre de Ecolatina: “Muy de corto plazo, más inflación afecta el poder adquisitivo y entonces una devaluación es contractiva. Por otro lado, sabemos que un tipo de cambio menos atrasado, y una tasa de interés más razonable a la larga son buenas para la actividad”.

 

Alvarez Agis ve un 2018 desacelerando: “Es posible que el Gobierno logre una paritaria que congele el salario real y entonces el consumo va a estar estancado. La buena noticia es que vemos una consolidación del crecimiento mundial y reactivación en Brasil. Así, vemos crecimiento de 2-2,2%. Algo peor que el de 2017”.

 

Hay sorpresa y recálculo entre analistas por el deslizamiento cambiario justo antes de las paritarias. Y ahora las miradas están puestas en la próxima decisión de tasas del BCRA, que será el miércoles. Pocas dudas hay de que muchos en el Gobierno están contentos con un tipo de cambio más alto y eso es lo que se buscaba con el cambio de metas. Pero la pregunta es cuál es el techo.

 

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