La campaña agrícola está en estado crítico

Más de la mitad de la soja y el maíz presenta una condición de cultivo entre mala y regular, según un reporte de la Bolsa de Cereales

 

El clima tiene en vilo al sector agropecuario. A pesar de las lluvias registradas, el 58% del maíz, el 56% de la soja y el 45% del girasol presentan una condición de cultivo entre regular y mala, así lo señaló la Bolsa de Cereales de Buenos Aires en su reciente Panorama Agrícola Semanal (PAS). Si bien durante la última semana hubo precipitaciones de variada intensidad en distintas regiones del país, no fueron suficientes para recomponer el estado de déficit hídrico. “A la fecha, más de 13.000.000 de hectáreas implantadas con los cultivos de soja, maíz y girasol mantienen una condición de humedad entre regular y mala”, subrayó la Bolsa porteña en su reporte.

 

En terapia

 

Al referirse al estrés hídrico, señalaron que afecta en mayor medida a lotes de soja que se encuentran entre diferenciación de vainas y comienzo de llenado de grano, mientras que lotes de maíz tardío aún no comenzaron a transitar el período crítico de definición de rendimiento. Como si fuera poco, a la escasez de lluvia se suman las heladas registradas sobre el centro y sur de la provincia de Buenos Aires, sur de Córdoba y San Luis causaron daños leves en lotes de soja y maíz de segunda ocupación que diferenciaban hojas.

 

De acuerdo al PAS, en paralelo, comenzó la recolección de los primeros lotes tempranos de maíz en el centro del área agrícola nacional con rendimientos que hasta el momento se ubican por debajo del promedio zonal. En cuanto a los lotes tardíos, la restricción hídrica perjudica el normal crecimiento y desarrollo del cereal sobre las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos. En este sentido, advirtieron: “El potencial de rendimiento podría verse afectado en el caso de no acumularse nuevas precipitaciones en el transcurso de las próximas semanas”. Como contrapartida, se observa una mejora de la situación del cultivo en las regiones del NOA y NEA en las cuales se registraron lluvias de mayor intensidad durante las últimas semanas.

 

Si bien durante la última semana hubo precipitaciones de variada intensidad en distintas regiones del país, no fueron suficientes para recomponer el estado de déficit hídrico

 

Por su parte, informaron que “la cosecha de girasol continúa avanzando sobre el centro del área agrícola nacional, la oleaginosa implantada en el sur de Buenos Aires y La Pampa se encuentra llenando grano bajo una condición de humedad deficitaria, la cual se refleja en rendimientos esperados por debajo de los acumulados en las últimas campañas”.

 

En este escenario y ante la pregunta sobre por qué fallan las lluvias, el climatólogo José Luis Aiello, en una publicación de la Bolsa de Comercio de Rosario, explicó: “La estabilización de centros de alta presión es el causante de que las lluvias sean escasas y se desarrollen en escalas territoriales muy acotadas”, y advirtió: “Febrero seguirá siendo resistivo a las lluvias de envergadura”.

 

Iguales proyecciones

 

Al mirar cada cultivo en detalle, se puede decir que la proyección de producción se mantiene en 50 millones de toneladas para la campaña en curso, 13% inferior al ciclo 2016/17. En lo que respecta al cereal, mantienen la proyección de producción de maíz con destino grano comercial para la campaña 2017/18 en 39 millones de toneladas, cifra similar a la recolectada durante la cosecha anterior, pero con un incremento de 300.000 hectáreas en el área sembrada. En relación al girasol, el progreso nacional de cosecha alcanzó el 37,5 % de la superficie apta. Mientras que el rinde medio se ubicó en 21,2 quintales por hectárea, permitiendo mantener la proyección de producción de 3.600.000 toneladas. A su vez, finalizó la recolección de la oleaginosa en el Centro-Norte de Córdoba y Santa Fe.

 

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