Los bancos centrales tendrán un gran protagonismo

Reuniones decisivas sobre política monetaria y un cambio de guardia en la Reserva Federal

 

La semana pasada concluyó con buenos indicadores económicos en Estados Unidos y con mucha turbulencia en los mercados cuya evolución concentrará la atención en los próximos días.

 

El viernes el Departamento de Trabajo informó que en enero se crearon 200.000 empleos y que la tasa de desocupación, por cuarto mes consecutivo, se ubicó en el 4,1%, la más baja desde diciembre de 2000. Por otra parte los salarios subieron 2,9% con relación al primer mes del añopasado, lo que representó el mayor incremento desde junio de 2009. Con esos datos tan sólidos, los mercados financieros interpretaron que la tasa de inflación se va a acelerar y en esas circunstancias la tasa de los bonos tiende a subir y por eso cerró la semana a 2,852%. Los mercados bursátiles reaccionaron con una fuerte caída de 2,54% el viernes ante a la posibilidad de un escenario de tasas en alza. A su vez, todo indica que la Reserva Federal subirá las tasas de interés en su próxima reunión prevista para marzo y que las tres alzas previstas pare este año pueden ser cuatro si la tasa de inflación, que se ubica por debajo del 2% según todas las mediciones, amenaza con crecer a un ritmo mayor.

 

También el viernes se informó que las órdenes de compra para las fábricas estadounidenses subieron 6,7% en 2017 con relación al año anterior, su mayor registro desde 2011. Todos los datos son consistentes con un nivel de actividad en alza que podría reflejarse en la marcha de los precios.

 

Los próximos días

 

El martes, el Departamento de Comercio dará a conocer los datos del comercio exterior en diciembre.
Los analistas esperan que el déficit, que fue de US$ 50.500 millones en noviembre se haya ensanchado en diciembre hasta US$ 52.100 millones.  A pesar de que el dólar se debilitó frente al resto de las monedas durante 2016 y de la retórica proteccionista de Donald Trump, el desequilibrio comercial siguió creciendo dejando en evidencia que responde a factores estructurales que no son fáciles de revertir.  Como además el deterioro fiscal va a aumentar como consecuencia de la rebaja de impuestos,  están de vuelta los días de los déficits gemelos en expansión.

 

Dos días después,  vendrá la contracara de los números estadounidenses porque se conocerá el superávit comercial de China en enero que, según los analistas, trepará a US$ 56.400 millones, casi US$ 2.000 millones más que en diciembre. Datos que probablemente sirvan de base para una nueva ola de cuestionamiento por parte de Washington de las prácticas comerciales de Pekín. También China se conocerá el viernes el índice de precios al consumidor que mostraría en enero una suba de sólo 1,5% con relación a un año atrás.

 

Pero los grandes protagonistas de la semana serán los bancos centrales porque se reunirán los de Inglaterra, México, Brasil, India, Australia, Nueva Zelanda y Rusia. También lo hará el Banco Central Europeo pero  no para tomar decisiones en materia de política monetaria. En el caso de Brasil, algunos analistas de mercado esperan que el Comité de Política Monetaria decida una reducción de la tasa Selic del 7% al 6,75% anual.

 

Pero más allá de las decisiones sobre tasas, el mayor acontecimiento se producirá hoy cuando Jerome Powell  se ponga efectivamente al frente de la Reserva Federal. Y los desafíos que tiene por delante no son pocos porque los mercados, como lo anticiparon el viernes, pueden comenzar a dudar de que el escenario casi ideal de inflación baja y caída del desempleo que le permitió a Janet Yellen un ajuste gradual de las tasas, esté llegando a su fin.  La posibilidad de una aceleración de la inflación puede motivar a la Fed a subir las tasas en cuatro oportunidades y no en tres como está previsto. Otro debate en curso se refiere a la alternativa de elevar la meta de inflación que actualmente se ubica en el 2% para darle a la Fed la posibilidad de subir más la tasa y consecuentemente darle más espacio para bajarla en el futuro si fuese necesario.  Powell asume en un contexto menos clamo del que se suponía.

 

Te puede interesar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *