“Aspiramos a enriquecer la agenda que impulsa el G20”

El Economista dialogó con Ricardo Carciofi, miembro del Comité Estratégico del T20 Argentina, sobre la agenda, el papel y los desafíos del grupo de think tanks

 

Entrevista a Ricardo Carciofi Miembro del Comité Estratégico de T20 Argentina

 

El jueves y viernes de la semana pasada se llevó a cabo el Primer Taller de lanzamiento del T20 en la Argentina, una actividad que funciona en paralelo del G20. El evento se llevó a cabo en el Palacio San Martín, sede de la Cancillería, y sirvió para congregar a investigadores y personalidades académicas de más de un centenar de think tanks de diversas latitudes y también del medio local. El Economista tuvo oportunidad de conversar sobre el tema con Ricardo Carciofi, miembro del Comité Estratégico del T20 Argentina.

 

¿Qué es el T20? ¿Cuál es su propósito?

El T20 es una amplia red de instituciones académicas y de investigación de los países que integran el G20. El propósito principal es la producción de trabajos que permitan enriquecer la agenda temática que lleva adelante el G20. Es interesante destacar que los miembros del T20 son instituciones independientes de los gobiernos. Esto significa que el T20 es una expresión más de la sociedad civil –en este caso de corte académico– que se suma a los otros foros que también alimentan al G20, las organizaciones empresariales –B20– y del mundo del trabajo –L20–. Esta labor que realiza el T20 tiene el atractivo de acercar las opiniones y expectativas de la comunidad internacional con respecto al avance y contenidos de la agenda oficial. Asimismo, y dado el perfil académico del T20, se pueden aportar visiones y resultados que, en cierto modo, se adelantan y profundizan el temario gubernamental.

 

¿Cómo trabaja el T20?

En lo esencial es un mecanismo de diálogo y de cooperación entre sus miembros. En tal sentido, la labor es una extensión del proceso del G20 con un matiz propio de su actividad. Este, como sabemos, es un foro multilateral que contribuye a la gobernanza de la economía global que está vertebrado sobre el consenso. De manera similar el T20, tanto en la elección de sus prioridades de trabajo como en sus resultados responden al esfuerzo mancomunado de sus miembros.

 

¿Cómo se organiza el T20?

Un aspecto clave para cumplir con éxito el programa de trabajo es que se requiere una cierta coordinación que queda a cargo del país sede. En este caso, dado que Argentina tiene la Presidencia del G20 de este año, dos instituciones académicas de nuestro país –CIPPEC y CARI– , tienen la tarea de coordinar los diferentes grupos de trabajo. Es un desafío importante tanto en el aspecto organizativo como en el plano académico.  El mecanismo no es nuevo. El T20 sesionó por primera vez en 2012 y el año pasado la coordinación estuvo a cargo de dos instituciones de Alemania: la Agencia para el desarrollo de ese país y  el Instituto para la Economía Mundial con sede en Kiel.

 

¿Cuáles son los temas que figuran en la Agenda del T20 de este año?

Para 2018 se han elegido diez tópicos de trabajo que cubren una amplia temática y que están en el centro de los desafíos que enfrenta la economía global: desde los tópicos que están en el origen mismo del G20 –arquitectura financiera internacional para la estabilidad y el desarrollo– y que se extienden ahora hacia nuevas fronteras: migraciones, economía digital, objetivos de desarrollo sostenible, entre otros.  Hay más información en la página web del T20 Argentina.

 

¿Qué podría decirnos acerca de las prioridades de Argentina para la cumbre de este año y el papel del T20 en ese contexto?

Argentina ha elegido tres temas prioritarios para la próxima Cumbre del G20 y que se trasladan por tanto al foco de atención del T20, con la perspectiva académica: el futuro del trabajo y la educación en la era digital, cambio climático e infraestructura, y seguridad alimentaria y agricultura sostenible. En  mi opinión, la selección es interesante porque amalgama en los tres casos cuestiones que tienen particular relevancia para la comunidad global, pero donde precipitan además singularidades propias para Argentina. Veamos, a manera de ejemplos breves. La revolución digital quizás no se manifiesta aún en nuestro país con la misma intensidad que en otras latitudes, pero ello no es excusa para postergar la necesaria  mejora de la calidad educativa, que debe sumar los nuevos retos que plantean las tecnologías digitales. Similares consideraciones pueden hacerse respecto de la infraestructura. Como es sabido, Argentina exhibe un déficit de infraestructuras en diversos sectores –energía, telecomunicaciones, transporte, etcétera. El país tiene entonces la oportunidad que las nuevos proyectos atiendan a las exigencias de mitigación y adaptación que plantea el cambio climático, además de movilizar los fondos que permitan financiar las inversiones. En este frente, el gobierno ha planteado la solución de los PPP. Al respecto hay una amplia experiencia internacional que Argentina puede capitalizar y asegurar así un uso más eficaz de los recursos.

 

¿Finalmente, entonces, cómo se materializa el trabajo del T20? ¿Se podrán conocer estos resultados?

El trabajo se plasma en notas de política. Se trata de documentos breves que sintetizan sugerencias de políticas o nuevas visiones fundamentadas en investigaciones que tienen respaldo analítico y empírico. Concretamente, se estima producir alrededor de tres o cuatro documentos para cada uno de los diez temas. En cuanto a la publicidad, la respuesta es categóricamente afirmativa. Todo el material será dado a conocer. Además de los gobiernos, el destinatario de este esfuerzo es la ciudadanía en su sentido más amplio.

 

¿Cuál es el calendario del T20?

El próximo hito es el 16-18 de septiembre en Buenos Aires, ocasión en que se realizará la Cumbre del T20. Será sin duda una oportunidad para conocer el resultado de las propuestas y profundizar el debate en torno a las mismas.

 

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