Agenda variada con la mira puesta en 2019

En el retiro espiritual del gabinete en Chapadmalal, Macri busca transmitir confianza ante la protesta sindical del 21F. Intranquilidad por la inflación

 

No es el primer retiro espiritual del gabinete, ni será el último. Así lo aseguran en la Casa Rosada. La modalidad tiene marca PRO y se reedita en Cambiemos. Como instancia de balance de la gestión de gobierno y como proyección a corto y mediano plazos. La marcha encabezada por Hugo Moyano y respaldada por parte de la CGT, programada para el miércoles 21, será número puesto en la agenda. También el índice de inflación conocido ayer y el impacto en los indicadores de pobreza, en los precios relativos de la economía y en la opinión pública, en momentos en que el Gobierno atraviesa su segundo mes consecutivo de impacto en su imagen y (lo que más preocupa) en las expectativas.

 

La presentación de una reelección como posible es otro de los temas que ronda desde hace unos días las cabezas de la comunicación del Gobierno. No quieren propiciarlo como parte de una estrategia propia, en un semestre que se sabe será más conflictivo, con paritarias en discusión e inflación en alza como índice molesto. Y luego de algunos reveces (caso Triaca, por ejemplo) y el impacto negativo en la imagen. Pero consideran necesario mantener de frente a la sociedad esa idea construida tras las elecciones de que el Gobierno puede trascender más allá de 2019.

 

La presentación de una reelección como posible es otro de los temas que ronda desde hace unos días las cabezas de la comunicación del Gobierno

 

En cuanto a la agenda parlamentaria, el Ejecutivo apunta a que en el primer cuatrimestre legislativo se avance con las modificaciones al Código Penal, con la reforma política, con la reforma al Ministerio Público Fiscal y con los tres proyectos que incluirán el total del contenido del “megadecreto” de desburocratización del Estado. El presidente provisional del Senado, Federico Pinedo, el presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, y los jefes de los interbloques, los radicales Luis Naidenoff (Cámara Alta) y Mario Negri (Cámara Baja) estarán a cargo de este cuadro de situación.

 

Como antecedente de este “retiro”, el de la primera semana de diciembre de 2016 es lo más parecido al de ahora. En aquella oportunidad, Macri intentó mostrar unidad en su gabinete, consustanciación con su idea de Gobierno y optmismo luego un primer año de gestión con varios nubarrones en el balance. En aquella ocasión, Emilio Monzó fue el más disonante. El presidente de la Cámara de Diputados había planteado la necesidad de tender hacia un ejercicio de política más territorial y menos atada a las formas que había utilizado, con eficacia, el PRO hasta allí, con el timbreo como figura símbolo. Y generó cierto ruido interno, que tuvo algunos coletazos los días posteriores. Pero no mucho más. El macrismo en el poder persistió en sus formas, Monzó conservó su lugar en la línea de sucesión, aunque con perfil más bajo y Cambiemos pudo revalidar en distritos clave y ganar en otros donde no lo había hecho. Difícilmente la cuestión surja como tema de debate en el nuevo encuentro.

 

Hacia el paraje balneario salió con una decisión tomada: la salida del jefe del Ejército, teniente general Diego Suñer, al que había designado al comienzo de su mandato, y su reemplazo por el general de brigada Claudio Ernesto Pasqualini, actual comandante de la Segunda División del Ejército, con asiento en Córdoba.

 

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