El Presidente prepara el terreno en el sur

Estado de situación de una región gobernada por la oposición, pero en la que Cambiemos logró imponer su sello

 

Por Mariano Espina 

 

No es tanto lo que puede incidir el voto patagónico en la elección presidencial. Esta región tiene poco peso en el padrón total. No obstante, son cinco provincias ricas en recursos y hoy controladas por la oposición, pero en las que la ola de Cambiemos tuvo una buena recepción en el último turno electoral. Así lo entendió Mauricio Macri, que está instalado hace más de dos semanas en Neuquén aprovechó para intensificar el diálogo con los gobernadores del sur del país.

 

Agenda

 

Macri recibió ayer, en la casa en la que descansa desde el 25 de diciembre, al gobernador de Chubut, Mariano Arcioni y al mandatario rionegrino Alberto Weretilneck. Preocupa en la Rosada que Arcioni no logre avanzar con la adhesión al Consenso Fiscal, luego de dos intentos frustrados en la legislatura provincial. Tampoco gustó al Presidente la decisión de Weretilneck de subir un punto los Ingresos Brutos, cuando se acordó que todos los distritos iban a reducirlos. Tiempo atrás, había sido el turno del gobernador de Neuquén, Omar Gutiérrez, que participó de una actividad junto a Macri.

 

Escenario

 

La Patagonia es una zona de liderazgos débiles y también de administraciones frágiles. En algunos casos, a raíz de situaciones extraordinarias. Gutiérrez (Neuquén) ganó la elección en 2015 atado a la sólida estructura del histórico Movimiento Popular Neuquino (MPN) pero no pudo contener en la instancia legislativa el avance amarillo. Weretilneck (Río Negro), que fue reelecto por más de 50% en 2015, protagonizó un hecho casi inédito al bajar su lista en octubre pasado con un guiño a Cambiemos para evitar que el Frente para la Victoria (FpV) se quede con los dos escaños en juego para la Cámara de Diputados. Arcioni encabezó la lista ganadora en Chubut pero tuvo que ceder su banca para asumir como gobernador tras el fallecimiento de Mario Das Neves el pasado 31 de octubre. Su conducción peligra ante la imposibilidad de alcanzar acuerdos con la oposición, por los que no logra adherirse en su distrito al Consenso Fiscal ni contar con un presupuesto para el año corriente. En Santa Cruz, el 2017 estuvo sitiado por el conflicto entre la gobernadora Alicia Kirchner y el sector público, que derivó en más de medio año sin clases. La difícil situación financiera obligó a la hermana de Néstor Kirchner a firmar el pacto con la Nación, pese al rechazo del FpV. En Tierra del Fuego, el espacio de la peronista Rosana Bertone se ubicó tercero en las últimas elecciones, y pese al estrecho diálogo con la Casa Rosada, la provincia del extremo sur recibió un fuerte impacto negativo por algunas medidas económicas del Gobierno Nacional.

 

Todos los gobernadores tendieron puentes con Cambiemos, incluida Alicia Kirchner. En algunos casos, obligados por el estado fiscal -Tierra del Fuego, Santa Cruz y Chubut- y en los restantes, Neuquén y Río Negro, por la característica de ser frentes provinciales sin aspiraciones a saltar a la disputa nacional. La buena relación tuvo un precio alto en la mayoría de estos distritos. Con pocas figuras, Cambiemos logró imponer el sello y hacer buenas elecciones. Ganó en Neuquén y Santa Cruz y fue escolta en el resto de los distritos.

 

Sobran votos, faltan referentes

 

La Patagonia se caracteriza también por la pobre construcción política de Cambiemos. El Gobierno se vio beneficiado por una nacionalización de la elección legislativa que lo ayudó a sumar bancas en  provincias difíciles. Solo en Santa Cruz cuenta con una presencia fuerte, la del radical Eduardo Costa, que en 2015 fue el candidato más votado pero la Ley de Lemas jugó a favor de la actual gobernadora. Hace tres años, el candidato radical en Río Negro sacó el 3% de los votos y Daniel Scioli doblegó a Macri (45% a 22%). En los últimos comicios, Cambiemos alcanzó una de las dos bancas en juego gracias a la decisión de Weretilneck de retirar su boleta. El Neuquén, el armado electoral estuvo a cargo del intendente de la ciudad capital, Horacio “Pechi” Quiroga, que integró el grupo de radicales “K” en 2007.

 

Panorama 2019

 

El desempeño patagónico del FpV no fue malo en 2017 y eso genera buenas expectativas para este sector pensando en las elecciones del año próximo. El fueguino Martín Pérez se impuso por encima de Cambiemos y también de la peronista Bertone. En Río Negro, la victoria de Emilia Soria impulsa la candidatura a gobernador de su hermano Martín, intendente de General Roca. Por el lado del Gobierno, una alianza con Weretilneck podrían incrementar las posibilidades en ese distrito, mientras que buscará consolidar lo obtenido en Neuquén y ratificar los buenos resultados en Santa Cruz.

 

Además de elegir cargos ejecutivos, tres provincias del Sur (Neuquén, Tierra del Fuego, Río Negro) votarán para senadores en 2019, en un escenario más que favorable para Cambiemos. No arriesga ninguna banca en esos distritos y aspira a sumar por lo menos una en cada uno de ellos.

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