En noviembre, siguió en alza el rojo turístico

Por el tipo de cambio relativamente atrasado, en noviembre volvió a ganar el turismo emisivo por sobre el receptivo

 

Por Mariano Cúparo Ortiz

 

Dentro de lo esperado: durante noviembre, el déficit turístico siguió alimentando al rojo de cuenta corriente del sector externo. El Indec publicó ayer el informe sobre los flujos turísticos y mostró que hacia el cierre del 2017 el saldo turístico siguió con su tendencia histórica de los últimos años e incrementó el resultado negativo. Salieron 100.000 turistas más que los que entraron.

 

El principal culpable, señalado unánimemente por los analistas, es el atraso cambiario. La tendencia ya es histórica, pero pega fuerte en el contexto económico actual: usado como ancla contra la inflación, con tasas de interés altas en pesos, que genera fuertes ingresos de divisas y que modera relativamente la compra de dólares. Combo al que se le debe agregar el alto ritmo de endeudamiento externo con el que se cubren los déficit gemelos.

 

Número rojos

 

El Indec estimó que en noviembre las llegadas de turistas extranjeros al país llegaron a 244.000, lo que implicó un incremento interanual de 10,3%. El número está bien (aunque aparece matizado por el estancamiento de la cantidad de pernoctaciones, que indica que entraron más turistas pero que no sumaron más noches) y va en línea con lo que venía ocurriendo: una mejora relativa a ese ritmo contra los niveles de 2016 (en octubre había sido 13,5% y en septiembre 9,1%).

 

Pero a la par de esa dinámica se destacó, como de costumbre, la de las salidas de turistas residentes hacia el exterior. Ahí el número llegó a los 345.000 turistas. Es decir que el déficit superó a los 100.000 turistas.

 

Y en el acumulado para lo que ya se midió de 2017 las salidas al extranjero sumaron casi 4.200.000. Eso implicó un aumento de nada menos que 18% contra el mismo período del año pasado. Una velocidad bastante por encima de la mejora de 7,2% interanual de los ingresos de no residentes. En total los arribos superaron los 2.300.000. Es decir, una diferencia de casi 2 millones de turistas.

 

 

Es el TC

 

El economista jefe de Ecolatina, Lorenzo Sigaut Gravina, sostuvo que la clave para explicar el problema es el atraso cambiario. Corregirlo sería la alternativa para aminorar el rojo crónico de divisas de la vía turística.

 

“La alternativa es tener un tipo de cambio real más competitivo. Y alguna que otra política sectorial. Ya se está dando algún incentivo como devolver el IVA en hoteles a extranjeros. Pero la verdad es que sólo pueden ayudar en el margen esas políticas, porque tenés atraso cambiario”, dijo a El Economista.

 

Antes de eso, diagnosticó: “Los datos de noviembre mostraron la misma tendencia que se venía viendo. Dentro de lo malo, lo más positivo es que el turismo receptivo mejoró 10,3%. Pero todavía hay una brecha grande. Un dato preocupante es que las pernoctaciones del turismo receptivo no aumentaron prácticamente, lo hicieron 0,3%. Tuvimos más extranjeros visitándonos pero por menos tiempo. Eso matiza la mejora del turismo receptivo. Más turistas pero no necesariamente más gasto”.

 

Y agregó: “Por el contrario, cuando ves el emisivo, tenés que las pernoctaciones crecieron casi 23% interanual. Estamos viajando al exterior a un ritmo muy fuerte pero además aumentando la estadía. Eso es mucho más gasto en divisas. Y esto es sólo la vía aérea, después también tenés los cruces por tierra a Chile y Paraguay, etcétera. Ahí se potencia ese déficit”.

 

Otra alternativa, explicó Sigaut Gravina, es aplicar impuestos al turismo emisivo, para encarecer los viajes al exterior, lo que funcionaría como un tipo de cambio diferencial. “El gobierno anterior lo hizo pero éste aplicó el camino contrario. Vería como algo muy raro que este Gobierno, que sacó las restricciones a los gastos en tarjeta en el extranjero, aplique una medida similar”.

 

Se van los dólares

 

Los datos confirman lo que mostró la cuenta de Viajes, pasajes y otros pagos con tarjeta del informe del MULC de noviembre que publicó el BCRA hace ya unas semanas. Según el MULC, en noviembre, en cuanto a la salida concreta de divisas, se registró un incremento interanual de 19% interanual del rojo turístico. “En efecto, los ingresos brutos totalizaron US$ 210 millones (variación de 4%), mientras que los egresos brutos fueron de US$ 1.018 M (variación de 15%)”, sostuvo el BCRA.

 

Y agregó: “Analizando el comportamiento acumulado de los flujos por este concepto, en lo transcurrido en el 2017 se observó un déficit de unos US$ 9.840 M, mientras que para el periodo análogo del año previo la salida fue de US$ 7.790 M, lo que implica un incremento interanual de 26%”.

 

El turismo es, justamente, la principal explicación del negativo que da mes a mes la balanza de servicios. Y, a la vez, el rojo de los servicios es una de las explicaciones clave del rojo de cuenta corriente, que genera altas necesidades de endeudamiento para compensarlo.

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