Para Goldman Sachs, 2018 será el año de los emergentes

Las perspectivas son favorables para los países cuyas economías crecieron más que sus mercados

 

Los próximos meses prometen ser buenos para los mercados emergentes. Una de las razones para esa visión positiva que comparten muchos bancos de inversión es que la brecha existente entre el crecimiento económico y el desempeño de las Bolsas de los emergentes tiene que  cerrarse. Fue el camino exactamente inverso al que recorrieron los países más ricos.

 

Un reciente estudio de Brookings Institution muestra esa desconexión. Por ejemplo, durante la última década las acciones subieron 76% en Estados Unidos, 10 puntos más que en India pese a que la economía india creció 89% durante ese lapso mientras que la estadounidense lo hizo sólo el 14%. Desde 2007 la economía de China se duplicó pero su mercado bursátil se contrajo el 35%. A su vez, Rusia y Japón crecieron a tasas similares pero los mercados bursátiles tuvieron recorridos completamente distintos: caída de 50% y suba del 46% respectivamente.

 

En los últimos diez años las economías emergentes crecieron a una tasa anualizada del 6,6%  mientras que en ese mismo período el índice de mercados emergentes MSCI se expandió a una tasa anualizada del 0,6%.

 

El mejor desempeño de los mercados avanzados obedece a múltiples factores, el principal es la calidad de las empresas que cotizan en ellos y que en muchos casos son multinacionales que obtienen parte de sus ganancias en los países emergentes y  por lo tanto se han beneficiado con su expansión.

 

Pero muchos analistas entienden que la disociación entre la economía real y los mercados bursátiles no puede ser permanente y que por lo tanto cabe esperar en 2018 una fuerte suba  de las acciones en los emergentes. Además, todos los pronósticos coinciden en la que tendencia se mantendrá porque durante los próximos años la tasa de crecimiento de los  países en desarrollo duplicará a la de los avanzados.

 

En la misma línea, Goldman Sachs sostiene que la apuesta de 2018 tiene que ser por mercados emergentes como India, Brasil, Perú y Chile.

 

Y si bien el índice MSCI subió 30% en 2017, según Goldman Sachs tiene espacio aún para crecer otro 15% el próximo año y considera que los bonos nominados en dólares de países emergentes son una opción rentable. Por otra parte, recomienda posicionarse en activos asiáticos para aprovechar el mayor crecimiento de esa región con relación al resto y pronostica un fortalecimiento del euro.

 

Goldman Sachs también considera que las commodities mejorarán su cotización y que América Latina tendrá un buen año por lo cual se fortalecerán las monedas de Brasil, Chile y Perú

 

Pero por otra parte,  pronostica que en 2018 la economía de Estados Unidos crecerá 2,5% y que la tasa de desempleo puede ubicarse en 3,7% y en 2019 podría ser de 3,5% en 2019. Eso llevaría, según Goldman Sachs,  a que la Reserva Federal suba la tasa de interés en cuatro oportunidades el año que viene y no en tres como está previsto. Además, pronostica que la tasa del bono del Tesoro a diez años trepe desde el 2,3% actual a 3% en 2018.  Estos datos podrían encarecer el endeudamiento de los emergentes y fortalecer al dólar lo que debilitaría el precio de las commodities. De esa manera, se plantearía algún interrogante sobre el escenario tan favorable para los emergentes  que Goldman Sachas describe en el resto de su panorama para 2018.

 

 

Te puede interesar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *