Distribución del ingreso y crecimiento: la AUH como condición necesaria

En veinte años, el ingreso per capita en Israel pasó de U$S 15.000 a U$S 45.000. ¿Qué debe tener en cuenta Argentina sobre esa experiencia?

 

Por Rodrigo Alvarez Socio y director de Analytica Consultora

 

En veinte años, el ingreso per capita en Israel pasó de U$S 15.000 a U$S 45.000. Gran parte de ese salto se explica debido al desarrollo de los sectores intensivos en conocimiento (como las industrias tecnológicamente avanzadas). Paralelamente, Argentina se encuentra entre los líderes mundiales en términos de progresividad en su política de ingresos, muy por encima de sus pares de la región. En Analytica creemos que ambos hechos, en apariencia inconexos, esconden la semilla de una posible estrategia de desarrollo para nuestro país.

 

Veamos. Un estudio reciente identifica el crecimiento del capital humano como el canal las mejoras en la distribución del ingreso afectan el crecimiento económico sostenido [1]. En particular, en los países de ingreso medio como  la Argentina, una mejora de un punto porcentual en la distribución del ingreso genera un incremento de hasta cinco puntos en términos de PIB per capita [2]. Esto sucede porque las mejores condiciones socioeconómicas, generadas por una mejora en la distribución del ingreso, potencian el acceso a la educación de un grupo más amplio de sectores de la sociedad. Si suponemos que el “talento” está distribuido uniformemente a través de la población, y dejando a un lado otros aspectos relevantes del problema como los mecanismos institucionales y sociales que permiten transformar ese talento en capital, es natural pensar que un mejor acceso a la educación redundará en una fuerza de trabajo más calificada y, por ende, más productiva.

 

 

Ahora bien, si medimos el grado de progresividad de la política de ingresos como la diferencia entre la distribución del ingreso antes y después de impuestos y subsidios, Argentina lidera los países de la región [3].  Esto es así, entre otras cosas, por el efecto de la Asignación Universal por Hijo (AUH) en los ingresos de la población. Teniendo en cuenta que el principal objetivo de la medida es aumentar la escolaridad en la población de bajos ingresos, es evidente que la AUH apunta en la dirección correcta: aumentar el índice de escolaridad es condición necesaria para obtener una mejora en el capital humano. Al poner más gente en condiciones de obtener educación básica estamos generando las condiciones para una fuerza de trabajo más capacitada. Al mejorar la distribución del ingreso mediante un instrumento que potencia la formación de capital humano estamos generando las condiciones que se requieren para el desarrollo.

 

Desde ya, más educación no es mejor educación. La gestión Cambiemos amplió la base de aplicación de la AUH. Además, se propone actualizarla por inflación automáticamente. Esto es un buen comienzo. En paralelo, el Presidente ha declarado en varias oportunidades su compromiso con la mejora en la calidad educativa. A su vez, tanto el Ministerio de Producción como su par de Ciencia y Tecnología otorgan créditos blandos y subsidios no reembolsables a emprendimientos que puedan demostrar su naturaleza innovativa. Todas estas medidas apuntan a generar las condiciones suficientes para que la mejora en los índices de escolaridad y de distribución del ingreso se transformen en desarrollo económico.

 

Muchas veces se le ha interpelado a las autoridades sobre cuál es el proyecto de país que “tienen en la cabeza”. La relación entre capital humano, distribución del ingreso y PIB per capita descripta en esta nota parece darle un sentido concreto a la política de ingresos (AUH), promoción industrial, científica y educativa. Esperemos que puedan convencer a la sociedad sobre la importancia de las políticas redistributivas de ingreso en los procesos de desarrollo. Un oficialismo con minorías parlamentarias requiere el apoyo de la sociedad en su conjunto, y no solo de los votantes de Cambiemos, para implementar las transformaciones necesarias para salir de la trampa del ingreso medio.

 

[1] http://voxeu.org/article/ effects-income-inequality-economic-growth

[2] La mejora es medida a través de una reducción del coeficiente de Gini.

[3] http://voxeu.org/article/rise-and-future-progressive-redistribution?utm_source=dlvr.it&utm_ medium=twitter (ver la figura 1)

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