Competitividad: el país, último en el ranking de Abeceb

Así se desprende del ranking de Costos Laborales Unitarios de Manufacturas (CLUm) realizado por la consultora

 

Ayer, la consultora Abeceb difundió un ranking de 25 países según los Costos Laborales Unitarios de Manufacturas (CLUm) correspondientes a 2017. Y Argentina salió muy mal parada. En términos técnicos, “los costos laborales totales no están respaldados por su productividad”. El Costo Laboral Unitario (CLU) es el costo del trabajo para producir una unidad de producto en un sector en particular o en la economía en general. El CLU es una medida usada internacionalmente para determinar la “competitividad de costos” o “competitividad precio”. Se computa mediante el cociente del costo laboral por trabajador y la productividad laboral, ambos por hora trabajada.

 

El Costo Laboral Unitario de manufacturas (el CLUm en cuestión) se obtiene mediante el costo laboral total por unidad de producto de manufacturas ponderado por su productividad laboral y es el objeto del ranking que elabora la consultora.

 

Esta variable es un muy buen indicador de competitividad ya que se construye con factores muy representativos de la problemática. Argentina, en la comparativa internacional, es el país con más altos CLUm de la muestra. Esto se explica porque posee un costo laboral horario de US$ 11 y una productividad laboral de US$ 8,6, una de las más bajas de la muestra. Cabe señalar que en este ranking el país más competitivo es Taiwán que, aunque tiene una productividad menor a Argentina, posee un muy bajo costo laboral. La contracara es Suecia que está quinto en la lista, pero presenta los costos laborales y las productividades más altas.

 

El informe también revela datos interesante al interior de los sectores productivos de Argentina. En el análisis, el CLUm detalla que las ramas industriales menos competitivas son confecciones, productos textiles y cuero y calzado. Sin embargo, clarifica: “Estos sectores menos competitivos se caracterizan por ser intensivos en mano de obra. Estos rubros ocupan a casi 300.000 personas”. Los productos químicos y de petróleo se muestran como los de menor CLUm, sobre todo por su alta productividad.

 

Alberto Schuster, responsable del estudio, dijo: “En nuestro país, los costos laborales totales no están respaldados por una productividad acorde. Por ejemplo, los costos resultan más altos que en la mayoría de las economías emergentes (como República Checa, Taiwán, Polonia, Brasil, Chile, China y México). Pero comparados con todos estos países, sólo respecto de Brasil mostramos una mayor productividad laboral”.

 

Si bien en los últimos dos años se produjo una baja en los CLUm (entre 2017 y 2016 el CLUm cae 10%, lo que ha permitido una mejora marginal en la posición relativa de Argentina frente al resto de las economías consideradas, se asocia principalmente a la corrección macroeconómica adoptada por el Gobierno. El trabajo aclara que “esto es producto de una caída de 17% de los costos laborales, que más que compensó una baja de 8% en la productividad”.

 

El gran desafío es incrementar fuertemente la productividad y hacerlo lo más rápidamente posible. Dado que la experiencia histórica mundial enseña que los países, en promedio, duplican su productividad cada doce años, la magnitud del incremento y la necesidad de rapidez imponen un desafío adicional. Ante tamaño reto, las reformas anunciadas hace pocos días se encuentran en el camino de mejorar la competitividad. “Esto, sumado a un escenario global benigno (caracterizado por Brasil recuperándose lentamente, precios de las commodities alrededor de los niveles actuales y acceso al crédito internacional a tasas bajas), darían lugar a mejorar la posición competitiva de la Argentina”, aseguraron desde Abeceb .

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