“Argentina tiene serios problemas de competitividad”

El Economista dialogó con Marcelo Elizondo, Director de la Consultora DNI

 

Entrevista a Marcelo Elizondo Director de la consultora Desarrollo de Negocios Internacionales (DNI)

 

A poco de finalizar el penúltimo mes del año, las cifras de comercio exterior de nuestro país no dejan lugar al entusiasmo. Las exportaciones crecen 0,7% al cabo de nueve meses y las importaciones 17,7% en el mismo período. Así, la profundización del déficit comercial es un hecho que se mantendrá por un largo tiempo. En diálogo con El Economista, Marcelo Elizondo, director de la consultora Desarrollo de Negocios Internacionales (DNI), atribuyó esta situación a “serios problemas de competitividad” que reconocen múltiples causas. Valoró los esfuerzos del Gobierno para revertir la situación y recomendó abrir nuevos mercados en Africa, donde tenemos “muchísima complementariedad” y en Asia, que “hoy explica el 31% de las importaciones de todo el mundo”.

 

Se estima que este año el déficit comercial rondará los US$ 8.000 millones. ¿Le preocupa esta situación?

Argentina tiene probado estadísticamente que cuando la economía crece, las importaciones crecen. Si la economía está creciendo a una tasa anualizada de 3,5%, naturalmente va a importar más. Buena parte de lo que Argentina importa son bienes de capital, insumos, bienes intermedios, partes y piezas. Durante la presidencia de Kirchner, cuando la economía crecía a tasas chinas, las importaciones alcanzaron 15% del PIB, hoy están entre 12% y 12,5%. No me preocupa mucho el aumento de las importaciones, venimos de muchos años con muy baja inversión y represión de importaciones.

 

¿El problema está en las exportaciones?

Claro, es preocupante que las exportaciones prácticamente no estén creciendo, 0,7% de mejora es casi nada. Es cierto que hay una parte de ese bajo crecimiento que está explicado por menores precios pero en líneas generales, tenemos serios problemas de competitividad. El no crecimiento de las exportaciones está explicado por algunos factores exógenos, como que Brasil demanda más que antes pero todavía no tanto y es nuestro principal cliente. También hay un componente climático (inundaciones) que impacta en las exportaciones agropecuarias, y algún componente especulativo porque algunos exportadores retienen la cosecha, esperando que en 2018 bajen las retenciones a la soja.De todas maneras, sí creo que hay serios problemas de competitividad, por un tema de costos de producción, dificultades en el entorno de negocios, regulaciones, costos de servicios como la logística o el financiamiento, atraso cambiario. Todo eso también explica en buena parte unas exportaciones que la verdad, están muy débiles.

 

“Durante la presidencia de Kirchner, cuando la economía crecía a tasas chinas, las importaciones alcanzaron 15% del PIB, hoy están entre 12% y 12,5%. No me preocupa mucho el aumento de las importaciones, venimos de muchos años con muy baja inversión y represión de importaciones”

 

¿Cómo ve al Gobierno enfrentando el problema de competitividad y puede hacer cosas que hoy no esté haciendo?

En primer lugar, veo al Presidente muy bien enfocado en sus dichos, en la necesidad de mejorar la competitividad, planteando reformas. El Presidente dice “tenemos una presión tributaria insoportable”, dice que hay que modificar la legislación laboral, que agrega costos  y restricciones a las producciones, dice “hay que ajustar los números del Estado” porque es una mochila sobre todo para la competitividad. Pero en los hechos, lo veo actuar aún con alguna diferencia de velocidad entre los resultados esperados y los conseguidos.

 

¿Cuánto se avanzó?

Hay cosas que se han hecho como la Ventanilla Unica de Comercio Exterior (VUCE), que agiliza los trámites, hace poco el Congreso aprobó el Acuerdo de Facilitación de Comercio de la Organización Mundial de Comercio y eso permitirá reducir costos en trámites. También hay una reforma impositiva que prevé una gradual reducción del costo tributario para las empresas, sobre todo las exportadoras. Pero la verdad es que todo esto, está lento.Claramente, el principal problema para el exportador argentino es que se sigue financiando el déficit fiscal con crédito externo, eso produce un atraso cambiario, propio del ingreso de dólares financieros que no se compensan con ingreso de dólares comerciales, lo que obliga al Banco Central a subir la tasa de interés. El déficit fiscal es la causa de la alta presión tributaria, la elevada tasa de interés, el endeudamiento y el atraso cambiario.

 

¿Hay algo que se pueda hacer en materia de apertura de nuevos mercados?

Hay que hacerlo. El Gobierno acaba de acordar con Chile una ampliación del Acuerdo de Complementación Económica, extendiendo las preferencias arancelarias entre los dos países. Está negociando un acuerdo de libre comercio con México, impulsando el acuerdo Mercosur-UE, se aprobó hace poco el acuerdo Mercosur-Egipto.Ahora, tengo la sensación que no se está trabajando tanto en la apertura de los mercados que podrían traer mejores noticias. México, Chile, Unión Europea está bien pero los grandes dominadores del comercio mundial son los asiáticos y yo no veo mucho la agenda en Asia, que hoy explica el 31% de las importaciones de todo el mundo. Hace cuarenta años Asia explicaba el 13 o 14%. Incluso en Africa hay países con muchísima complementariedad con Argentina como Egipto, Argelia o Sudáfrica.

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