“Puede bajar 20% el precio de la insulina”

El presidente de Denver Farma, José Luis Tombazzi, habló acerca de la planta biotecnológica que la firma inauguró en el Parque Industrial Garín

 

Entrevista a José Luis Tombazzi Presidente de Denver Farma

Por Carlos Boyadjian

 

Hace apenas unos días, la compañía farmacéutica Denver Farma, 100% de capital nacional, inauguró una planta biotecnológica en el Parque Industrial Garín, destinada la fabricación de insulina humana recombinante. Con una inversión de US$ 12 millones y la producción en el país del principio activo (API), que estará en el mercado en enero de 2018, la compañía competirá por el mercado con laboratorios extranjeros y busca ampliar sus oportunidades de exportación. A partir de ahora “Argentina tiene soberanía en materia de insulinas”, señaló José Luis Tombazzi, presidente de Denver Farma. Este es el diálogo que mantuvo con El Economista.

 

¿Qué perspectivas tiene la compañía tras la inauguración de la nueva planta biotecnológica?

Tenemos insulina en el mercado hace poco más de diez años, un producto basado en un principio activo de origen europeo. A partir de ahora podremos fabricar la misma formulación pero con el principio activo producido localmente. En primer lugar, esto es un salto tecnológico que significa fabricar para el país y para la región, porque pasamos a ser la primera y única, por el momento, planta de producción de insulina humana recombinante, un proceso biotecnológico y no extractivo, como sí históricamente supo tener Argentina.

 

Hasta ahora comprábamos principio activo en el exterior, lo formulábamos localmente y lo vendíamos. Ahora produciremos desde la fabricación biotecnológica que implica la producción de la insulina propiamente dicha. El objetivo es exportar el producto, en principio, a la región.

 

¿Hoy el mercado argentino está bien abastecido o hay faltante de insulina?

El 100% del producto que se vende en Argentina, fuera de lo que vendemos nosotros como productor, está cubierto por productos importados, entonces pasamos a ser el único fabricante local. En el pasado supo haber faltante por problemas con la importación, porque  a veces no está la libre disponibilidad cambiaria.

 

¿El hecho que ahora se fabrique el principio activo en el país puede llevar a una baja del precio al consumidor final?

Seguro que sí. En 2006 empezamos a formularlo aquí en el país y en aquel momento se logró una baja significativa del producto por la aparición de un producto de fabricación nacional. Por eso abrigo la esperanza que nuestro producto no sólo será más competitivo en precio, sino que a la vez forzará a regular el precio, al haber una mayor competencia.

 

¿Han estimado en qué medida puede bajar el precio final?

En el momento en que salgamos al mercado con el principio activo local esa diferencia va a ser la histórica, que está en el orden del 20% de baja en el precio al consumidor final.

 

¿Cuándo está previsto que salga al mercado?

Ya estamos empezando con la fabricación del principio activo y seguramente estaremos en el mercado en el primer trimestre de 2018.

 

¿Están observando nuevos mercados de exportación? ¿Piensan hacer algún tipo de lanzamiento o acción promocional?

Nuestro producto ya se exporta a la región, así que tenemos ciertas alianzas estratégicas con algunas compañías que quieren tener este tipo de producto. El tener la producción local de insulina es estratégico para el país, no solamente para sus habitantes.

 

¿Denver Farma prevé licitar en compras gubernamentales, dada la potencial baja de precio?

Sí, este producto como el que ya tenemos en el mercado, siempre cubrió la demanda pública. Nuestra mayor presencia en el mercado es a través de la seguridad social.

 

¿Habrá nuevas inversiones en productos de origen biotecnológico?

Nuestro pipeline de producción está orientado básicamente a productos derivados de la insulina. Existe toda una línea de productos más modernos que la insulina (llamados análogos), que están en la línea de abordaje para los próximos años.

 

¿Cuál es hoy el principal desafío de la industria farmacéutica?

La gran ventaja que tiene Argentina es que tiene una larga historia de muy buena producción farmacéutica, algo reconocido en la región y en todo el mundo. El producto argentino llega a los destinos más sorprendentes, nosotros mismos exportamos a países del CIS (Comunidad de Estados Independientes), a Medio Oriente. Éste es el desafío de Argentina, con estos productos que tienen alto valor agregado porque son pura tecnología local. De hecho, nuestro desarrollo está basado en una articulación público-privada, con el Ministerio de Ciencia y Tecnología, a través del Conicet. El objetivo es que la investigación básica pueda articular con la industria para poder poner productos en el mercado.

 

¿Que espera la industria del nuevo acuerdo de competitividad del sector biotecnológico?

La industria se compromete a incorporar un número importante de científicos y técnicos y el Estado a dar ventajas crediticias o subsidios a ciencia e investigación. Estos proyectos son siempre de mediano plazo, necesitan mucho oxígeno para poder lograr llegar a su objetivo y a eso apunta la efectivización de esta ley de biotecnología que ha sido postergada durante tanto tiempo.

 

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