Macri inauguró una planta de agua potable en Santiago del Estero

Unos 18.000 vecinos de tres localidades urbanas y rurales del este de la provincia de Santiago del Estero se verán beneficiados

Unos 18.000 vecinos de tres localidades urbanas y rurales del este de la provincia de Santiago del Estero se verán beneficiados con la construcción de la planta potabilizadora y estación de bombeo del Acueducto Quimilí-Los Juríes que inauguró hoy Mauricio Macri.

 

“Estamos entendiendo que tenemos que ser un equipo de 40 millones de argentinos, que vale mucho más pelear por encontrar las coincidencias que por las diferencias”, remarcó Macri.

 

El Presidente subrayó que “estamos dando vuelta, cambiando la historia, haciendo lo que había que hacer y, desde la verdad, comprometiéndonos con obras que empiezan y terminan en las fechas establecidas”.

 

El jefe de Estado recorrió la planta, ubicada en Quimilí, departamento Moreno, acompañado por la primera dama, Juliana Awada, y la gobernadora santiagueña, Claudia Abdala.

 

También concurrieron los ministros del Interior, Obras Públicas y Vivienda, Rogelio Frigerio; de Transporte, Guillermo Dietrich, y de Desarrollo Social, Carolina Stanley, el senador nacional Gerardo Zamora, y el intendente de Quimilí, Omar Fantoni.

 

“La gobernadora decía que están impresionados de que estamos cumpliendo casi todo de lo que hablamos el año pasado”, señaló Macri sobre los convenios que suscribieron la Nación y la Provincia para la realización de diversas obras en Santiago del Estero.

 

“Y mi mayor sueño es que cuando termine mi tarea ya no estemos sorprendidos porque hemos recuperado la capacidad de palabra. Si todos recuperamos esa capacidad lo que crece en forma imparable es la confianza, que es lo que mueve todo”, enfatizó.

 

El Presidente dejó en claro que “a las hora de trabajar no hay diferencia políticas entre los gobiernos de Nación, de provincias y los intendentes” porque “somos lo mismo, pensando lo mismo y ayudando a los argentinos a que tengamos oportunidades”.

 

Ratificó su convicción de que “si los argentinos logramos” actuar en equipo “vamos a ser imparables” ya que “el mundo está viendo que talento no nos falta y condiciones tampoco”.

 

“Ayer (el primer ministro de Israel) Benjamin Netanyahu dijo ‘qué bárbaro lo que está haciendo la Argentina, al fin queremos ser socios de ustedes porque tienen futuro y capacidad”, dijo Macri.

 

Mencionó que China, Japón, India, Corea del Sur, Estados Unidos y Europa también “quieren asociarse con la Argentina y esperar todo lo bueno que podemos hacer”.

 

“Vienen a compartir y la diferencia la vamos a hacer nosotros y depende de nosotros”, subrayó.

 

En tanto, la gobernadora Abdala le agradeció a Macri “por las muchas obras” que el Gobierno nacional está realizando en la Provincia porque “beneficia a las poblaciones más vulnerables”.

 

“Nos ponemos a disposición a trabajar en forma conjunta Nación y provincia”, remarcó Abdala al hablar en el acto de inauguración.

 

“Estamos comprometidos con eso porque significa una mejora de la calidad de vida para muchísimas familias santiagueñas y significa arraigarse definitivamente en las raíces de lugar, de los afectos, sin tener que migrar los santiagueños en busca de mejores posibilidades”, añadió.

 

La traza del acueducto tiene 108 kilómetros, corre paralela a la Ruta Provincial Nº 116 y abastece a El Colorado, Pozo del Toba y Los Juríes, aunque en una futura etapa podrá alcanzar la localidad de Bandera.

 

Las obras, incluidas en el Plan Nacional de Agua que puso en marcha el Gobierno Nacional y que forman parte del Plan Belgrano para 10 provincias del norte del país, están finalizadas y la planta ya está funcionando en forma parcial.

 

En Quimilí se encuentra el reservorio, la planta de tratamiento y una de las cuatro estaciones de bombeo previstas en la traza. La obra también favorecerá a establecimientos educativos y la comunidad aborigen “Los Guaicurú”.

 

Hasta ahora, las localidades de El Colorado y Los Juríes debían recurrir a fuentes subterráneas de agua con alto contenido de sales, arsénico y flúor, no aptas para el consumo humano.

 

Para hacer posible su utilización, se empleaban pequeñas plantas potabilizadoras que daban tratamiento a un mínimo caudal.

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