“El problema no es el dólar sino el déficit”, dice Idesa

“Hay que asumir que mucho más importante, como determinante de la inflación y la producción, es la política fiscal que la política cambiaria o monetaria”, sostiene Idesa

 

Según un informe publicado ayer por Idesa, la depreciación del tipo de cambio que se observó en el último tiempo no hizo otra cosa que compensar el retraso relativo que venía arrastrando el dólar contra la inflación y contra la tasa de interés de las Lebac. Ese retraso explicaba a la vez al carry trade y el mentado perjuicio que afectaba a la competitividad productiva, por la vía del atraso cambiario.

 

Empate técnico

 

De hecho, según muestra el informe a partir de los datos del Ministerio de Hacienda, el BCRA y el Indec observados entre enero y lo que va de agosto, el dólar pasó de $15,9 a $18, o sea subió 13%, mientras que la inversión sin riesgo que emite el BCRA, es decir las Lebac, rindieron 14% y la inflación en el período fue de 12%. O sea prácticamente un empate técnico en lo que va del año.

 

“Estos datos muestran que la importante suba del dólar observada en los últimos meses sólo permitió compensar el retraso que la divisa norteamericana traía respecto al aumento del rendimiento de las inversiones sin riesgo que ofrece el BCRA y la inflación”, concluyó Idesa.

 

Según muestra el informe a partir de los datos del Ministerio de Hacienda, el BCRA y el Indec observados entre enero y lo que va de agosto, el dólar pasó de $15,9 a $18, o sea subió 13%

 

Tal como expresa el detalle presentado por el informe, el dólar cayó 4% entre enero y mayo y subió el 18% entre mayo y lo que va de agosto. Y sostuvo: “De esta forma, la suba del dólar vino a eliminar buena parte de la rentabilidad financiera que obtenían los especuladores con el dólar fijo y a reducir el atraso cambiario que se venía acumulando respecto de la inflación. Dicho de otra manera, la suba del dólar de los últimos meses permitió alinearlo con el resto de las variables económicas”.

 

Es el déficit fiscal

 

En ese sentido, Idesa consideró que lo ideal sería que este empate técnico encuentre continuidad de cara al futuro, de manera tal que no se incentive más a la bicicleta financiera y que a la vez no se genere el mencionado atraso cambiario. Y destacó una clave relacionada con ese concepto: “Hay que asumir que mucho más importante, como determinante de la inflación y la producción, es la política fiscal que la política cambiaria o monetaria”.

 

“Hay que asumir que mucho más importante, como determinante de la inflación y la producción, es la política fiscal que la política cambiaria o monetaria”, destacó Idesa

 

Es decir, que la clave es la potencial reducción del déficit fiscal que pueda lograr el Gobierno. Y que esa debería ser la prioridad, por sobre lo que ocurra con la tasa de las Lebac y lo que ocurra con la dinámica del tipo de cambio. Es en ese sentido que el informe sostiene: “Lo que debería preocupar a la población y ocupar al sistema político es el cansino ritmo con el que el sector público aborda la desafiante tarea de reducir su gasto improductivo y mejorar la calidad de su gestión”.

 

Es que para Idesa “lo que causa inflación y retardo en el crecimiento en la Argentina no es el dólar ni la tasa de interés sino el exceso de gasto y desorden del sector público”. Y lanza algunas sugerencias de por donde debería pasar la política fiscal antiinflacionaria: reformar el sistema impositivo, de coparticipación federal y previsional, revisar excesos de empleo público, acelerar la reducción de subsidios a los servicios públicos y eliminar la multiplicidad de programas nacionales que se superponen con funciones provinciales y municipales.

 

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