La financiarización y sus riesgos

Además de la formación de burbujas y la generación de crisis, la financiarización puede tener efectos sobre la productividad real de la economía

 

Por Pablo Mira Economista    

 

La obra de John Maynard Keynes representó un enorme paso adelante para comprender algunas dificultades que enfrentan las economías capitalistas avanzadas. Y aunque sí era consciente de que las limitaciones que la libre movilidad de capitales imponía sobre la política económica, su legado no incluyó una discusión sistemática que hoy parece muy relevante: hasta qué punto la irrupción de un sistema financiero liberalizado y moderno puede resultar en un riesgo para el funcionamiento económico.

 

Uno de los que más estudió este tema fue el economista Hyman Minsky, que llamó a este fenómeno “Capitalismo de Administradores de Dinero” (CAD). El CAD significó que el ahorro de los inversores individuales pasara a ser controlado por instituciones formales tales como los fondos de pensión, los departamentos financieros de los bancos, y las compañías de seguros. Por ejemplo, las acciones de las compañías de Estados Unidos controladas por estas instituciones pasó de 8% en 1950 a más del 60% en la actualidad.

 

Minsky observó que estos administradores de dinero imponen riesgos concretos a la economía. Estas instituciones, lejos de comprar activos y “freezarlos” en una cuenta, los comercializan agresivamente, creando además continuamente nuevos instrumentos, entre ellos los llamados “derivados financieros” que se hicieron famosos en la última década. Los incentivos de estos grandes inversores es mostrar buenos resultados en el corto plazo para atraer más clientes. Pero en el agregado de la economía esta estrategia involucra peligros, que se cristalizaron durante la catástrofe de la “gran recesión”.

 

Uno de los que más estudió este tema fue el economista Hyman Minsky, que llamó a este fenómeno “Capitalismo de Administradores de Dinero” (CAD)

 

Además de la formación de burbujas y la generación de crisis, la financiarización y el CAD pueden tener efectos sobre la productividad real de la economía. Cuando los proyectos que se financian requieren de un retorno inmediato, no necesariamente se eligen los más beneficiosos para el mediano y largo plazo. Los continuos requerimientos de efectivo para “cubrir” por su estructura de deuda, obliga a las firmas además a no arriesgar demasiado en innovaciones productivas, y se prefiere la modificación de aspectos externos del negocio antes que incurrir en modificaciones estructurales en el funcionamiento de la empresa que mejoren la eficiencia, a fin de evitar quedar “descalzado” y no poder hacer frente a las obligaciones financieras.

 

Otro efecto visible de la financiarización es la mayor participación del sector financiero en relación al sector real de la economía. Esta tendencia se produce al mismo tiempo que se observa un deterioro en la distribución del ingreso, lo que llevó a varios autores a proponer una relación entre las transformaciones estructurales generadas por el CAD la expansión de las finanzas y la desigualdad.

 

Cuando los proyectos que se financian requieren de un retorno inmediato, no necesariamente se eligen los más beneficiosos para el mediano y largo plazo

 

Desde la irrupción del fenómeno de financiarización a fines de los ‘70 se observan tres fenómenos transparentes en la economía mundial. Una es la desaceleración del crecimiento económico, asociado a una productividad que evoluciona a un ritmo mucho más lento que durante la posguerra. Un segundo aspecto es la proliferación de crisis financieras en países de toda índole, con un hito dramático en la explosión de la crisis global de 2008/9. El tercero es el hecho bien documentado de que la distribución del ingreso empeoró drásticamente en la mayor parte de las economías capitalistas. Estas correlaciones, aun cuando deban ser probadas como causalidades verdaderas, verifican las predicciones teóricas de uno de los grandes economistas de la segunda mitad del siglo pasado: Hyman Minsky.

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