La CGT marchó a Plaza de Mayo sin disimular su propia interna

Schmid, que gana poder, fue el único orador y anticipó la convocatoria a un paro general

 

Por Delfina Torres Cabreros

 

En medio de una interna, la CGT marchó ayer a Plaza de Mayo acompañada por las dos CTA y organizaciones sociales. En el acto de cierre, que debió adelantarse para evitar que se produjeran incidentes entre los manifestantes, Juan Carlos Schmid presentó al Gobierno los reclamos de su “agenda social”, respondió las críticas del presidente Mauricio Macri y anticipó que avanzarán con un plan de lucha que incluirá el segundo paro general contra la gestión de Cambiemos.

 

Las distintas columnas comenzaron a concentrarse en distintos puntos de la ciudad de Buenos Aires cerca del mediodía, y confluyeron en Plaza de Mayo, donde estaba convocado un acto a las 15. Sin embargo, la profusión de conflictos entre facciones internas de Camioneros que se disputaban el lugar en la plaza obligaron a la organización a adelantar los planes. La intención era evitar que se repita el desmadre de la movilización del 7 de marzo, cuando manifestantes coparon el escenario, agredieron a sindicalistas e incluso robaron el histórico atril de la CGT.

 

Veinte minutos antes de las 15 los líderes sindicales ocuparon el escenario. De los tres secretarios generales de la CGT sólo Carlos Acuña y Juan Carlos Schmid se encontraban en el palco. Héctor Daer, partidario de la idea de priorizar el diálogo con el Gobierno y deponer las medidas de fuerza, encabezó la columna de su gremio, Sanidad, pero decidió no subir al escenario para mantener su postura.

 

En medio de una interna, la CGT marchó ayer a Plaza de Mayo acompañada por las dos CTA y organizaciones sociales

 

Schmid, el integrante del triunvirato que más fuerza hizo para que se concretara la medida de fuerza, fue el único orador. En presencia de compañeros no tan convencidos como él de la necesidad de subir el tono contra el Gobierno, desplegó un discurso vigoroso y confrontativo.

 

Luego de manifestar la solidaridad con el pueblo catalán por los atentados en Barcelona y de exigir la aparición de Santiago Maldonado, Schmid presentó los reclamos de la “agenda social” de la CGT. Según detalló, esa agenda consta de siete puntos fundamentales: aumento de emergencia para los jubilados; fin de las intervenciones en sindicatos; rechazo a cualquier reforma laboral o previsional que lesione los derechos; plena vigencia de los convenios colectivos; defensa del modelo sindical, de las obras sociales y de los fueros laborales; control de precios sobre alimentos y medicamentos y emergencia social alimentaria. Los reclamos se despegaron del que era el tema central de las manifestaciones anteriores: los despidos. Tal vez por esquivar la estrategia del Gobierno, que hoy difundirá datos de empleo que –sin ser extraordinarios– muestran que no se asiste a un proceso de destrucción de puestos de trabajo.

 

En plan de sostener las demandas, Schmid anticipó que la CGT llamará a un comité confederal para el 25 de septiembre. En el, las cúpulas de los diferentes sindicatos darán forma a un plan de lucha “que incluirá un paro general”.

 

Luego de manifestar la solidaridad con el pueblo catalán por los atentados en Barcelona y de exigir la aparición de Santiago Maldonado, Schmid presentó los reclamos de la “agenda social” de la CGT

 

El dirigente marítimo rebatió las críticas del Gobierno, que intenta socavar la movilización de la CGT con el argumento de que responde a estrategias electorales. “No venimos a levantar la bandera de ninguna candidatura ni venimos detrás de ningunea conspiración –respondió Schmid–, venimos simplemente con una demanda central para el movimiento sindical: trabajo digno, salario justo”.

 

Se encargó de rechazar explícitamente los dichos del presidente Macri, quien acusó a la dirigencia sindical de haber perdido “la capacidad de escuchar lo que pasa”, en alusión a los resultados de las elecciones primarias, favorables a Cambiemos. “¿Cómo no vamos a escuchar? Claro que escuchamos, no somos sordos, pero lo que queremos es una solución integral a nuestros problemas y no únicamente promesas de campaña que se terminan después de las seis de la tarde”, lanzó.

 

Ayer, el Presidente insistió en su evaluación del comportamiento de la CGT y en un encuentro con jóvenes dijo que movilizaciones de este tipo son “una pérdida de tiempo”, dado que alejan a las partes del “camino del diálogo que lleva al crecimiento”.

 

Al pie del escenario, una vez culminado el acto, Schmid fue consultado por la prensa sobre los sindicalistas que se opusieron a la marcha y, puntualmente, por los dirigentes de las 62 Organizaciones, que almorzaron ayer con el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, mientras la CGT se movilizaba. “Pienso que hay muchos compañeros que han perdido el rumbo”, sentenció.

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