“En 2017 habrá una mejora marginal”

Sebastián Kossacoff, director del Centro de Servicios Industriales de Adimra, habló sobre las perspectivas de la industria metalúrgica

 

Entrevista a Sebastián Kossacoff Director del Centro de Servicios Industriales (Adimra)

Por Carlos Boyadjian

 

La industria metalúrgica viene de un 2016 con un desplome del 8% y un primer trimestre de 2017 en el que se contrajo 5%, pero en los últimos meses parece haber un cambio de tendencia. Por ahora los brotes verdes sólo se ven en maquinaria agrícola y hay cierta expectativa en el sector autopartista. “Este va a ser un año de estancamiento pero mejor que el anterior”, señaló Sebastián Kossacoff, director del Centro de Servicios Industriales de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (Adimra), en diálogo con El Economista.

 

La industria parece estar reaccionando, ¿ya se ve cierta mejora en el sector metalúrgico?

Según nuestro relevamiento en empresas del sector tuvimos una primera mejora en junio pero hay que ser cautos, porque en el primer semestre del año la producción metalúrgica a nivel agregado cayó 2,2% interanual. Hubo un primer trimestre con una caída muy fuerte en torno al 5%, en el segundo trimestre vimos una leve recuperación de más o menos 0,5% y si tomamos junio solo, comparado con junio de 2016 nos está dando un crecimiento del 1,8%.

En julio entendemos que puede dar un número positivo en este orden, pero porque la base de comparación con el año pasado es baja. El crecimiento está impulsado por la maquinaria agrícola, pero cuando vemos a nivel sectorial hay una gran heterogeneidad. Los sectores que más están cayendo tienen que ver con la industria de bienes de capital, equipos de aparatos eléctricos, fundición y demás, que tienen caídas entre 4% y 9%. En autopartes y equipamiento médico vemos una leve mejora pero el resto de los sectores nos dan con caída.

 

¿La maquinaria agrícola seguirá traccionando o ya llegó a un techo?

Hubo un retraso de varios años en el consumo, por factores externos e internos, esto hizo que desde finales de 2015 y ciertas medidas macroeconómicas hayan impulsado la actividad en el sector agrícola y la producción de la maquinaria, pero hay señales que indican que algunos segmentos podrían no seguir creciendo al ritmo actual del 10% anual.

 

¿Qué va a pasar con el sector autopartista?

Es un sector muy heterogéneo, entendemos que la ley de fortalecimiento del sector autopartista ha da una buena señal pero todos sabemos que en la industria automotriz los proyectos son a mediano plazo, entonces los nuevos proyectos, que estarían siendo beneficiados por esta ley, tendrían impacto recién a mediados de 2018 o 2019. El escenario  actual de muchos autopartistas es de mucha incertidumbre, hasta que los proyectos de pick ups y otros, sobre todo en la región de Córdoba, empiecen a hacerse realidad.

El sector autopartes está muy golpeado, en algunos segmentos con crecimiento muy moderado, en torno al 1,5/2%. Igual es un sector al que apostamos y creemos que con ciertos incentivos, como la ley de Autopartes y el Plan 1 Millón de Autos pueda fortalecer la cadena de valor autopartista, que es la que genera mayor nivel de empleo.

 

En bienes de capital rige un bono fiscal del 14%, ¿el sector pide otras medidas?

El régimen de promoción de bienes de capital es un incentivo muy importante para el sector, sobre todo en esta coyuntura y con los productos que vienen de Brasil. Este país tiene un exceso de capacidad instalada muy alta y además, no se aplica arancel por el Mercosur. Apoyamos el bono pero el sector requiere que empiece a crecer también el mercado interno, que es un gran demandante de bienes de capital nacional.

 

¿Las licencias no automáticas se aplican con normalidad?

Vemos cierta flexibilización en las importaciones. Por ahí hay un crecimiento de la inversión pero también un reemplazo de productos que antes se proveían por la industria nacional, con producción importada. En el primer semestre del año los productos sujetos a licencias no automáticas crecieron 16% en valores y en cantidades más del 10%, y en junio el crecimiento es en torno al 20%. En un contexto de achicamiento del mercado interno, estos valores también hacen que haya una competencia muy fuerte de los bienes importados.

 

¿Cómo se espera que termine el año en términos de producción?

Para el segundo semestre la mitad de los empresarios cree que habrá una mejora en la producción. Pero la verdad es que las expectativas son moderadas, para fin de año creemos que tendremos un crecimiento marginal entre 0% y 1%, será un año de estancamiento pero es una mejora frente al año anterior, cuya caída fue del 8% interanual. En ese contexto, las empresas han hecho grandes esfuerzos por mantener el empleo, que en promedio ha caído sólo 1%/1,5%.

 

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