“Es el comienzo de un período de varias décadas de crecimiento sostenido”

Federico Sturzenegger se mostró muy optimista ayer en el Día de la Exportación y vaticinó décadas de crecimiento

 

“Es un placer poder compartir este foro, en un momento que a mi entender amerita mucho optimismo sobre el país. De hecho, estamos convencidos de que nos encontramos en un momento bisagra, que será el comienzo de un período de varias décadas de crecimiento sostenido”. Así, sin demasiados prolegómenos, Federico Sturzenegger arrancó su disertación ayer en el Día de la Exportación, el evento anual de la CERA, que se realizó en el Four Seasons.

 

Según su visión, ese vaticinio es posible porque se cambió el chip macroeconómico. “Tenemos un país que durante muchos años apostó al pensamiento “mágico” de que sólo aumentando la demanda podría generarse un proceso de crecimiento sostenido. Ese tipo de razonamientos nos han nublado la vista, nos han confundido y desgastado. Y más grave aún, desenfocó nuestras energías de donde deberían estar: siempre atentos a mejorar la capacidad productiva de nuestra Nación, el único camino para que todos podamos vivir mejor”, dijo el número 1 del BCRA.

 

 

“En concreto, ‘desarrollar nuestro potencial productivo’ implica, por un lado, acumulación de capital físico, para lo que se requiere ahorro, público y privado, y derechos de propiedad claros; acumulación de capital humano, para lo que es indispensable un sistema educativo de calidad; acumulación de tecnología, para lo que se necesitan políticas que fomenten la competencia y la innovación; y el aprovechamiento de nuestros recursos naturales, para lo que es preciso un Estado de derecho y regulación inteligente. Todas a su vez dependen de una condición necesaria: la garantía de una macroeconomía ordenada, con sustentabilidad fiscal y baja inflación, porque si el sendero fiscal no es sustentable, a la postre se producen crisis, y las crisis afectan inexorablemente los derechos de propiedad, los marcos regulatorios, y el funcionamiento del sistema económico en su conjunto; y si la inflación no es baja, los horizontes de inversión se acortan, disminuye el ahorro en activos nacionales, y se debilita la competencia en los mercados (porque los consumidores no saben cuánto valen las cosas)”, agregó. “No hay más secretos que eso. Quien hable de crecimiento sin hablar de la oferta, de la capacidad productiva, estará mirando la próxima baldosa, y avanzará con movimientos espasmódicos sin capacidad de transformar su marcha en un verdadero camino a recorrer”, agregó. “Es por ello que la situación actual amerita el optimismo. Porque por primera vez en muchos años tenemos un gobierno que ha decidido levantar la mirada para pensar en el largo plazo”, subrayó.

 

 

 

 

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