La deuda pública no es un problema (por el momento)

“La foto del endeudamient no es preocupante y una deuda neta del 26,5% del producto son niveles más que prudentes”, dice un informe de Cucchiara

 

Según un cálculo de Juan José Battaglia, economista jefe de Cucchiata, “hoy, la deuda pública total se ubica en torno al 55% del PIB”. Primera luz roja. “A primera vista, estamos por encima del promedio latinoamericano”, dice Battaglia. Sin embargo, dice (y no es un punto menor), “nuestro país tiene la peculiaridad de contar con un gran porcentaje de deuda donde el acreedor es otro organismo del Estado”. Es decir, es no “defaulteable” y es refinanciable porque, difícilmente, el Tesoro tenga un default con la Anses o el BNA.

 

 

Si limpiamos la deuda de la que es intrasector público “y considerar solamente la deuda neta con acreedores privados”, dice Battaglia, la misma se encuentra en torno al 27% del PIB. “Niveles más que saludables”, dice.  Agrega: “Si consideramos las Lebac, dado que están en su gran mayoría en manos privadas, la deuda neta ronda el 36% del PIB”. Hoy el stock de Lebac se ubica cerca de 9% del PIB, aunque “no es del todo correcto incluir las letras de BCRA como deuda porque estaríamos olvidando que parte importante tiene su correlato en compra y acumulación de reservas (compra dólares, emite pesos y por eso luego coloca Lebac)”.

 

Así todo, “la foto del endeudamiento, en principio, no es preocupante y una deuda neta del 26,5% del producto son niveles más que prudentes”.

 

¿Y cómo viene la película? “Un nivel de déficit primario mayor a 4% del PIB, obviamente, despierta incertidumbre. Según las propias declaraciones del ministro de Finanzas,  para 2020 la deuda neta contra el sector privado va a terminar aproximadamente en 34% del PIB. Para ver la trayectoria de la deuda (siempre considerando únicamente la deuda neta contra privados) debemos hacer varios supuestos”, dice Battaglia.

 

Es el rojo, estúpido Hay varias variables para meter en la coctelera: el déficit fiscal, la tasa de interés o costo de fondeo y el crecimiento económico. Además, “en nuestros cálculos, hicimos otros dos supuestos: en primer lugar, la monetización del déficit por parte del BCRA se va reduciendo gradualmente a menos del 1% del PIB y, en segundo lugar, suponemos que el tipo de cambio real se mantiene constante, con lo cual la tasa de interés real en pesos (hoy aproximadamente en el 4/5%, nominal menos inflación) es igual al costo de fondeo en dólares”.

 

 

En base a todo eso, Battaglia construye dos escenarios: uno pesimista (el déficit no baja, el costo del endeudamiento en dólares sube y el PIB crece sólo 1%) y uno más moderado, u optimista, “donde se cumple con las metas fiscales del Gobierno, la tasa a la cual no endeudamos se mantiene y somos capaces de crecer a 2,5% anual”.

 

“En el pesimista, estaríamos en unos años mucho más endeudados (46% del PIB en 2020), y con los mismos desequilibrios de hoy (déficit fiscal alto y atraso cambiario) y, en el moderadamente optimista, estaríamos en unos años con un nivel de deuda prudente (36% del PIB en 2020), manejable déficit fiscal (en torno a 2%) y bastante menor presión sobre el tipo de cambio”, dice Battaglia.

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