Fuga, deuda y turismo: la cuenta corriente tuvo un rojo de US$ 1.521 M

El BCRA publicó el balance cambiario de junio, y algunos números encienden las alarmas

 

El BCRA llevó la tasa de las Lebac más cortas a 28% en el mercado secundario el mismo día en el que publicó el informe de Evolución del Mercado Unico y Libre de Cambios (más conocido como MULC) relativo a junio, que mostró nuevamente niveles de drenaje de divisas elevados (para algunos, alarmantes), tanto por el lado del turismo como de la fuga, como ya venía siendo la costumbre. A ellas, además, se le sigue sumando con fuerza el pago de intereses.

 

Los ingresos, asimismo, fueron protagonizados por la inversión de cartera, más cortoplacista que una IED, y el endeudamiento del Gobierno.

 

Rojo corriente

 

En junio, lo primero a destacar es que la cuenta corriente volvió a dar rojo por US$ 1.521 M y que la principal explicación hay que buscarla por el lado de los dólares para el turismo y por el del pago de intereses, es decir, por las cuentas servicios e ingreso primario. De hecho, servicios dio un negativo de US$ 740 M y, hacia adentro, la cuenta turística dio un desequilibrio de US$ 873 M. Por su parte, el ingreso primario dio US$ 1.189 M, que se explica por las salidas netas a causa del pago de intereses de US$ 970 M (el 90% a cargo del Gobierno) y por la remisión de utilidades de las empresas extranjeras por US$ 214 M.

 

Si bien las transacciones de bienes dieron positivo, no llegaron a estar ni cerca de compensar: ese balance dio un ingreso de US$ 373 M, como consecuencia de cobros de exportaciones por US$ 5.693 M y pagos de importaciones por US$ 5.320 M.

 

Por el lado de la cuenta financiera aparecen datos notables: la fuga sigue estando en niveles muy altos, lo que redunda en un drenaje externo importante y que muestra serias dificultades para frenarse, incluso con los altos niveles de tasas de interés con los que juega el BCRA.

 

Así también continúa el endeudamiento del sector público, por el lado de unos ingresos que a la vez siguen generando, en el futuro corto y no tan corto, los ya mencionados egresos por el lado de los intereses, que están inflando y complicando a la cuenta corriente. También se encuentra un fuerte ingreso de divisas por el lado de las inversiones de cartera.

 

Fuerte deuda Así fue como, en contrapartida al rojo de cuenta corriente, la cuenta financiera mostró un superávit de US$ 3.322 M. Y su principal explicación aparece por el lado del sector público más BCRA, es decir por las emisiones del Gobierno, que llegaron a generar un extraordinario ingreso de divisas de US$ 6.077 M. “Dentro de las operaciones que explicaron este superávit, se destacaron los ingresos del Tesoro por colocaciones del bono 2117; Letras del Tesoro y Bonar 2024 denominados en dólares por US$ 1.850 millones y US$ 1.500 millones, respectivamente y, adicionalmente, por la colocación del Bono a Tasa de Política Monetaria 2020, nominado en pesos, por US$ 1.300 millones”, decía el informe.

 

Pero también el sector privado no financiero dio superávit. Pequeño, pero superávit al fin: US$ 27 M. Ahí se encuentran dos componentes fundamentales: la fuga y las inversiones de mero carácter financieroespeculativo, en un marco de tasas altas y positivas.

 

La fuga volvió a dar altísima en términos netos y a esta altura ya parece indetenible y encaminada a batir nuevos records o al menos a competirles de cerca a los registrados en 2008, año del conflicto Gobierno-agro y en el electoral 2011. En junio, la fuga neta llegó a US$ 1.020 M.  “En términos brutos, las compras de billetes totalizaron US$ 2.370 millones, nivel similar al observado en el mes previo, y fueron concretadas por unos 780.000 clientes, unos 35.000 clientes más que en el mes anterior, tras cinco meses consecutivos con disminuciones en las cantidades, aunque sin alcanzar las observadas en los primeros tres meses del año”, informaron desde Reconquista 266.

 

Y mientras las inversiones financieras explicaron ingresos netos de US$ 1.326 M, sólo US$ 351 M fueron IED, es decir, inversión productiva (que disminuyó respecto al mismo mes de 2016), y nada menos que US$ 975 M fueron la mentada inversión de cartera.

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