Arranca la campaña con el dólar en su siesta electoral y el optimismo inversor

La política monopolizará la atención y los empresarios empezarán a mirar encuesta tras encuesta para dilucidar las chances reales de la opositora que más espanta a los inversores: Cristina

 

Por Leandro Gabin

 

Llegó el superviernes electoral con el arranque oficial de las campañas. Esto quiere decir que la política monopolizará la atención de la opinión pública y los empresarios, que empezarán a mirar encuesta tras encuesta para dilucidar las chances reales de la opositora que más espanta a los inversores: Cristina Fernández de Kirchner.

 

Allí se decide todo. Si los activos argentinos tienen margen para seguir subiendo porque se consolida el oficialismo, o caen en una especie de agujero negro. En las mesas de dinero explican que la decepción por una derrota en la provincia de Buenos Aires provocaría un ajuste muy severo en los bonos, acciones y el dólar. Esta última variable, que precisamente estuvo en el ojo de la tormenta por la devaluación sorpresiva de la semana pasada, volvió a la tranquilidad.

 

Aquí no pasa nada

 

“Que el dólar se haya planchado, y solo porque no apareció el BCRA, es una buena noticia para el Gobierno. Arrancar la campaña dejándole servido a la oposición la inestabilidad con el dólar hubiera sido un suicidio político”, indicaba el gerente de un banco extranjero desde su megatorre en Puerto Madero. “El billete ya se movió y de ahora en más debería moverse imperceptiblemente. No creo que lo dejen saltar en plena campaña”, vaticinaba sobre el rumbo de la codiciada pasión verde de los argentinos.

 

Haciendo la plancha

 

El dólar ahora planchado en $17 tiene su sustento teórico, según Miguel Kiguel. Después de todo, no cambiaron demasiado las cosas para pronosticar una devaluación mayor del tipo de cambio. “Por un lado, los fundamentos económicos siguen mostrando un déficit fiscal relativamente alto y su financiamiento va a ser conseguido  fundamentalmente a través del mercado internacional. Eso genera una tendencia a un peso fuerte”, explica. Segundo: “La política monetaria contractiva del Banco Central para contener la inflación también incentiva el ingreso de fondos desde el exterior que vienen tentados por tasas de interés relativamente altas”. Y tercero, recuerda Kiguel: “Si el BCRA evaluase que la depreciación del peso deja de ser moderada y puede tener un pass-through hacia la inflación que pueda preocupar, entonces podrá usar su bala de plata y vender dólares para calmar la plaza”.

 

Como en el ‘15

 

La atención de los inversores estará puesta en particular sobre lo que ocurra en la elección a senadores en la provincia de Buenos Aires, en donde las primeras encuestas hablan nuevamente de electores divididos de manera similar a lo observado en las elecciones de 2015 en esa provincia: la expresidente Fernández de Kirchner y el actual ministro de Educación, Esteban Bullrich, en torno al 30% de intención de voto y el ex-candidato presidencial Sergio Massa un escalón más abajo, alrededor de 20%.

 

Dicen en el circuito financiero que hay que tener en cuenta que en estas elecciones, el peronismo va aún más dividido (Florencio Randazzo, el exministro de Transporte de Cristina, que usará el sello del Partido Justicialista, obtendría algo más de 5%). Además, es probable que el poco conocido candidato del oficialismo aumente su caudal una vez que haga campaña de la mano de la actual gobernadora, María Eugenia Vidal, la política con la mayor imagen positiva de la provincia.

 

Sin brotes

 

“Los brotes verdes observados meses atrás se mostrarán en los próximos meses en todo su esplendor, ya que la comparación interanual se hace contra lo que fue el piso de la actividad el año pasado. Además, la recaudación impositiva estaría dando una incipiente señal de recuperación en el consumo (si bien cualquier mejora estará lejos de la magnitud observada en bienes durables), y se observa finalmente un mayor dinamismo en el crédito bancario”, señala un informe de Allaria Ledesma, la sociedad de bolsa de Ernesto Allaria, el presidente del BYMA y del Mercado de Valores.

 

Para los fondos del exterior también la economía llega mejor de lo que algunos dicen. Por ejemplo, Diego Ferro, que es la mano derecha de Hans Humes en Greylock (un fondo especulativo que tuvo deuda en default de Argentina y que cerró su juicio en la reapertura del canje en 2010) fue claro en la visión del mercado. “El Gobierno llega bien, porque manejan el nuevo esquema político de una manera bastante pragmática e inteligente. La economía está mejor, pero lamentablemente todavía no se nota mucho en el consumo. Pero para fin de año se va a ver más”, dice.

 

¿Le pasará factura el exceso de gradualismo que financia déficit con emisión de deuda? “En algún momento se van a cansar. Hay muchos flujos entrando a mercados emergentes, y eso crea a apetito adicional para la Argentina. Pero la historia no mejoró sustancialmente, y el tema del gasto público, atraso del dólar, y el alto costo argentino son deudas pendientes que, en un contexto menos favorable, pueden amenazar las posibilidades de seguir emitiendo agresivamente”, sostiene Ferro.

 

La visión de los grandes bancos es optimista con la Argentina pero con cierta cautela por el desenlace electoral. El presidente de la filial local del JP Morgan, Facundo Gómez Minujin, deslizó que “la elección de octubre es una especie de referéndum hacia dónde van a ir a las políticas en un país donde cambian continuamente las reglas de juego, algo que claramente frena las inversiones”.

 

El ejecutivo cree que hay margen para que Luis Caputo siga inundando la plaza de bo
nos argentinos, pero le recordó que todo tiene un límite. “Emitir deuda debe ser para inversiones, los privados lo hacen para licitar obras en el sector eléctrico, inversiones en el sector petrolero y el Estado y las provincias lo hacen para pagar el gasto corriente y eso no es positivo”, alertó.

 

Carteras en movimiento

 

En Allaria Ledesma creen que el tipo de cambio se mantendrá relativamente estable hasta las elecciones, luego de la reciente caída. Debido a eso, dicen que en medio de la volatilidad que empezará a incrementarse por las elecciones, para posiciones en pesos prefieren apostar por las Lebac y para mayor duration, ven atractivo el nuevo bono que ajusta por tasa de referencia del BCRA, y el tramo corto y medio de la curva que ajusta por inflación.

 

Para los economistsa de Portfolio Personal la alternativa más rentable sigue siendo las Lebac, con las tasas arriba de 26% (cuando estaban en 25,25% hace dos o tres semanas atrás). “Nuestra visión es por qué no extender el plazo de inversión en pesos, en los próximos meses es probable que las tasas no sean más del 26% sino que estén más cerca del 20% y del 21%. Las tasas de hoy son una oportunidad para aprovechar y generar plazos.

 

Para nosotros los fundamentals siguen de fondo para sostener el tipo de cambio y las tasas tendrían que caer bastante significativamente”, advierten. Para quienes desean estar posicionados en moneda dura y así esquivar los potenciales coletazos del riesgo electoral, también tienen alternativas. “En dólares, seguimos prefiriendo el tramo corto y medio de la curva. La reciente baja observada en los títulos, permite un punto de entrada atractivo para quien quiera extender duration en la cartera (si bien habrá que esperar al resultado de las primarias para que eventualmente los bonos se recuperen)”, aconseja Allaria Ledesma.

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