PBA: la primera, donde todos pretenden hacerse fuertes

Representa casi un tercio del padrón bonaerense

 

La primera sección electoral es una llave para disputar la provincia. Si se la obtiene, las chances de prevalecer en el distrito más grande del país crecen sensiblemente. Esa premisa, repetida muchas veces en la política bonaerense, parece volver a tener sentido rumbo a las elecciones de medio término, dado el peso demográfico que mantiene (casi un tercio del padrón) y la presencia en condiciones medianamente competitivas de los tres principales espacios. De los 24 partidos que componen la sección, el FpV-PJ gobierna 11, Cambiemos tiene a su cargo 9 y el Frente Renovador administra en 3, luego de resignar la intendencia de San Miguel, en tránsito hacia las filas de la gobernadora María Eugenia Vidal.

 

En el oficialismo son optimistas respecto de la performance en la sección. Y necesitan serlo, para revertir el escenario mucho más adverso de la populosa tercera. Consideran que, si bien la composición demográfica es heterogénea, de todos modos resulta “más favorable” a Cambiemos. Y, en ese juego, pretenden consolidar su presencia en los distritos donde gobiernan (6 de ellos conquistados en 2015). Entre otras cosas, también, para mejorar la composición de los concejos, desfavorable en la mayoría de los casos y sujeto a constantes negociaciones.

 

A su vez, Cambiemos se propone ganar terreno en algunos partidos adversos (Moreno, sugieren algunas fuentes). Incluso, con aliados provenientes del peronismo que hoy aparecen fuera del esquema del FpVPJ. Los casos de Jesús Cariglino, exintendente de Malvinas Argentinas durante dos décadas, o incluso de Mario Ishii, jefe comunal de José C. Paz, formarían parte de ese intento. Aunque no sean de los más “presentables”, en los términos en los que Cambiemos piensa hilvanar su campaña, María Eugenia Vidal mediante. Y ya sin Carrió como candidata posible, algo que alivia a varios intendentes propios.

 

En cuanto al peronismo, la sección muestra la diversidad existente en ese universo. En términos de pertenencias y de adhesiones posibles. Bajo el sello FpV-PJ gobierna varios de los distritos más grandes, con cierto predominio del grupo Fénix (Gustavo Menéndez, de Merlo, y Leonardo Nardini, de Malvinas Argentinas, están entre ellos). El Esmeralda, a su vez, tiene un peso menor, pero son parte de la sección dos de los referentes del espacio: Juan Zabaleta, de Hurlingham, y Gabriel Katopodis, de San Martín. Precisamente, los más reacios a aceptar el liderazgo de Cristina Kirchner (y promotores de una eventual candidatura del exministro Florencio Randazzo). Mientras que Juan Ignacio Ustarroz, de Mercedes, y Ariel Sujarchuk, de Escobar, son los más cercanos a la expresidenta. Completan el cuadro, dos persistentes barones del conurbano, de los pocos que quedan luego de la renovación de las últimas dos elecciones: Alberto Descalzo, de Ituzaingó, y el mencionado Ishii.

 

Respecto del Frente Renovador, la primera es la sección donde mayor peso relativo y absoluto tiene. En retroceso, por cierto. Y donde el massismo necesita hacerse fuerte para crecer. O sostenerse. Allí, por ejemplo, está Tigre, el partido que fuera plataforma de lanzamiento de Sergio Massa y que aún sigue en manos del espacio (con Julio Zamora desde 2013). Y allí, también, tiene uno de sus principales aliados: Luis Andreotti, de San Fernando. El otro distrito que gobierna es General Las Heras, con Javier Osuna. San Miguel, en manos de Jaime Méndez, ya queda más lejos del Frente. Reemplazó en agosto de 2016 a Joaquín de la Torre, luego de que éste asumiera como ministro de Producción, primero; y como ministro de Gobierno de la gobernadora Vidal, luego.

 

Según el padrón electoral de 2015, más de 4 millones de electores estaban habilitados a sufragar en 11.872 mesas. La primera representó en ese entonces el 34,7% de los votos afirmativos emitidos de la provincia de Buenos Aires, muy cerquita de la tercera, la más populosa, con el 34,8% y bastante lejos de la quinta, que le sigue en población, con el 9,6%. En las elecciones presidenciales generales de octubre de 2015, los votos emitidos en esa sección significaron el 34% de los recibidos por los candidatos del FPV, el 34% de los de Cambiemos y el 39% de los de Massa. En cuanto a los cargos legislativos provinciales, el FpV estuvo a la cabeza en el conteo con el 34,8% y obtuvo 6 bancas. El oficialismo se ubicó en segundo lugar y con 34,4% obtuvo 5 escaños, mientras que Unidos por una Nueva Argentina, con el 23% se quedó con los 4 restantes. De todos modos, los que se renuevan son los cargos elegidos en 2013. En aquella ocasión, el Frente Renovador obtuvo el 50,77% en la sección, el Frente para la Victoria, el 28,63, y el extinto Frente Progresista Cívico y Social, el 9,92. En la lista de Massa, entonces, se sumaron varios candidatos del PRO. Hoy juegan en ligas distintas.

 

 

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