El BCRA tampoco cree que la economía crecerá 3,5% en 2017

“El comportamiento previsto de la demanda sustenta la expectativa del REM que prevé una expansión de 2,8% en 2017”, dijo la entidad

 

No sólo el FMI y la mayoría de los consultores privados creen que la proyección de crecimiento oficial (3,5%), sobre la que se construyó el Presupuesto y las metas fiscales que anunció Hacienda hace algunas semanas, es difícil de cumplir. También lo piensan algunos dentro del Gobierno y el propio BCRA. Así lo admitió en su último Informe de Política Monetaria (IPOM), presentado el martes.

 

La autoridad monetaria reconoce que la economía creció en el primer trimestre (aunque apenas 0,7%, una cifra casi testimonial), pero sugiere que la expansión del PIB a lo largo del 2017 estará más en línea con el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), que palpita el 2,8%, que del sueño de los optimistas: 3,5%.

 

“La economía argentina inició una fase de expansión en el cuarto trimestre de 2016”, sostuvo anteayer el BCRA a través de su IPOM. “El crecimiento fue explicado por las exportaciones y la acumulación de inventarios agrícolas, favorecidos por la cosecha récord de trigo. La inversión se sumó paulatinamente al proceso de reactivación desde principios de 2017 y se espera durante el resto del año una suba gradual del consumo privado. La inversión seguirá impulsada por la ejecución de obras públicas de infraestructura y beneficiada por los incentivos introducidos a las importaciones de bienes de capital y los acuerdos estratégicos en algunos sectores como el energético, en el marco de mejores condiciones de financiamiento”, sostiene la entidad.

 

Y agrega: “El consumo privado se favorecerá por la mejora de los ingresos reales de las familias con la reducción de la inflación. A los sectores productivos que lideraron el ciclo a fines del año pasado –el sector agropecuario, la construcción, el transporte y la intermediación financiera– se fueron sumando otros sectores como el agroindustrial, el comercio y las actividades inmobiliarias. La difusión del crecimiento seguirá ampliándose a lo largo de 2017. El comportamiento previsto de la demanda sustenta la expectativa del REM que prevé una expansión de la actividad económica de 2,8% en 2017”.

 

En el IPOM, el BCRA profundiza en los drivers del crecimiento para 2017.

 

  • Más exportaciones. Para el resto de 2017, dice, “las exportaciones continuarán impulsando el ciclo de crecimiento lideradas por la producción agropecuaria resultante de los mayores niveles de inversión del sector a partir de las medidas económicas adoptadas”. También contribuirán, explica, aquellas actividades industriales orientadas al mercado externo, a partir de una mayor demanda de nuestros socios comerciales, en particular de Brasil”
  • Más inversión. Asimismo, la inversión se sumará gradualmente como factor de tracción económica. Por un lado, porque “en los próximos meses el fuerte empuje de la obra pública continuará”. Además, “los incentivos dispuestos a la compra de bienes de capital y el relanzamiento de los créditos ProCrear para la construcción de viviendas son algunos factores que fortalecerán la tasa de inversión privada”. A nivel regulatorio, añaden desde Reconquista 266, “la aprobación de la Ley de Participación Público Privada, el acuerdo por productividad para la explotación de Vaca Muerta y la adjudicación de proyectos de producción de energías alternativas en el marco de RenovAR, entre otros, favorecerán el desarrollo de proyectos de infraestructura, tecnología y energía.
  • Hay financiamiento. “El mayor acceso de las empresas al mercado voluntario de deuda, posible a partir del arreglo con los holdouts, facilita la recuperación de los flujos de inversión en el corto plazo”, amplían desde la entidad. Asimismo, “la disponibilidad de financiamiento del sector privado también se incrementó en el mercado local a partir del reciente ingreso de capitales como resultado del blanqueo y de la ampliación de la capacidad prestable en moneda extranjera del sistema financiero local”.
  • Aparece el consumo. El consumo de los hogares, que representa cerca del 70% del PIB, “seguirá impulsado por el crecimiento de los ingresos reales de las familias en un contexto de desinflación y recuperación moderada del empleo, complementado por el dinamismo que vienen registrando los préstamos al consumo y el gasto social y previsional”.

 

“Un crecimiento de esta magnitud no presentaría desafíos en términos de presiones inflacionarias por el lado de la demanda dada la subutilización de capacidad productiva vigente”, concluye el BCRA y agrega que “la mejora de la productividad prevista generaría una suba del PIB potencial”.

 

Curiosamente, no hace mención a la cuestión del gasto público, un tema espinoso en la relación entre el BCRA y Hacienda, que sigue creciendo a tasas elevadas, por encima de la inflación y también de los ingresos (netos del blanqueo).

 

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