Vidal pone en juego su imagen

Endureció su postura en el conflicto docente y declaró que “no está especulando”. ¿Afecta su nivel de adhesión?

 

María Eugenia Vidal, gobernadora de la provincia de Buenos Aires, es la dirigente política con mejor nivel de imagen positiva y se convirtió en el mayor capital con el que cuenta el PRO y Cambiemos, empujado por la sorpresa de haber logrado en 2015 ganar la elección en un distrito que el peronismo gobernó por 28 años en forma consecutiva.

 

No obstante, el conflicto docente que mantiene a los gremios en paro desde lunes 6 de marzo, exhibió una posición más dura de la mandataria y en el Gobierno temen que repercute en forma negativa en su imagen. Ayer, en conferencia de prensa, Vidal, endureció aún más su postura y declaró: “No estoy especulando. No voy a ser candidata y no me importa mi próximo cargo. Estoy acá por otra razón: por los chicos de esta Provincia”. Y apuntó contra los sindicalistas, en particular contra Rodolfo Baradel, de Suteba: “Algunos dirigentes debaten de buena fe. A los otros les pido que, siendo un año electoral, digan de qué partido son y a qué cargos aspiran”.

 

“El sindicato se planta como todos los años, la diferencia ahora es que la gobernadora también está plantada”, señala Martín Yeza, intendente de Pinamar y cercano a Vidal, y agrega que “no es un tema de inflexibilidad, es un tema de posibilidades reales”. Por otra parte, Pablo Knopoff, de la consultora Isonomía, define que el eje del conflicto es: “Quién creen los bonaerenses que los está cuidando más”. En sentido responde que “asumiendo que es una situación de mucha tensión, da la sensación que hasta ahora, no se quebraría la imagen de Vidal”.

 

Números

 

A fines de 2016, y según una medición de Management and Fit (M&F), Vidal mantenía una imagen positiva del 70,5% y una aprobación de su gestión del 56,9%. En el último trabajo de M&F, realizado en los últimos días de febrero, la imagen de la gobernadora bajó casi siete puntos. De los primeros días del último mes, una encuesta de González y Valladares, indicaba una evaluación de la administración de Vidal del 51,4%. La gestión en la provincia, es clave para el resultado final que arroje el distrito bonaerense, conocido como “la madre de todas las batallas”.

 

Knopoff, en diálogo con El Economista, señala dos ejes. En primer término, explica que “la raíz de aprobación de Vidal tiene que ver con la dicotomía planteada en la elección 2015 (Cambiemos – kirchnerismo), y al conflicto docente lo llevó hacia ahí, y en esa dicotomía -asegura el consultor- Vidal tiene cierta comodidad”. La segunda reflexión sostiene que, en la mención de Vidal al decir “no estoy especulando, no me importa mi próximo cargo”, la gobernadora responde, según Knopoff, a cierta exigencia de la sociedad que, en general, aún se mantiene alejada al clima electoral: “Esa posición, tiene eco en gran parte de la sociedad que no cree que sea tiempo de discutir elecciones”. Y concluye que la mandataria cuenta “con un respaldo que le permite tomar una posición más dura, siempre en cuanto sea leído entre los bonaerenses como una defensa a ellos”.

 

Para Yeza, según le contó a este diario, el conflicto se va a resolver “con algunos que van a permanecer en el paro y muchos otros que van a saber comprender cuál es la situación real”, y agrega: “Me parece injusto por parte de los sindicatos estar así, con una pistola en la cabeza, hablando de lo que debería ocurrir en un mundo ideal, cuando estamos desde hace muchos años con esta situación”.

 

Para enfatizar su posición, la gobernadora anunció que, aquellos docentes que no acataron el paro, recibirán una retribución de $1.000 extra.

 

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