¿Qué (no) nos dice el ratio de la deuda/PIB?

En 2016, el Gobierno colocó deuda por US$ 65.622 M. ¿Por qué no creció tanto el ratio deuda sobre PIB? Por la devaluación

 

El estudio de la sostenibilidad de la deuda es un tema que vuelve a surgir después de varios años. Si bien los niveles y la mayoría de los indicadores de endeudamiento no muestran por ahora señales claras de alarma, la velocidad con la que el nuevo Gobierno está llevando a cabo su política de endeudamiento hace necesario seguir de cerca este frente.

 

Según nuestro Observatorio de la Deuda, durante el 2016 el Gobierno colocó deuda por US$ 65.622 M. Al descontar los pagos y vencimientos, lo que se desprende es que la deuda performing del sector público se ubica aproximadamente en US$ 264.450 M para ese año.

 

Ahora bien, este aumento, ¿es mucho o poco? Para medirlo, por lo general se recurre al ratio deuda/ PIB, que permite comparar entre países y además reflejaría la capacidad de pago de cada economía. Al tomar el stock de deuda actual y el PIB a precios corrientes lo que se observa es que ese ratio pasa de 49,5% en 2015 a 53,1% en 2016. ¿Cómo se explica que aumente el endeudamiento pero que el ratio no crezca demasiado? Para eso hay que descomponer la variación en cuatro efectos.

 

  • Un efecto “cantidad” (+). El aumento del stock nominal de la deuda eleva directamente el ratio.
  • Un efecto “devaluación” (+). La suba del tipo de cambio reduce simultáneamente el PIB y la deuda en pesos (ambos se miden en dólares) y, por ende, el efecto es positivo, pero su magnitud depende de la participación de la deuda en pesos sobre el stock total.
  • Un efecto “precios” (-). El incremento de los precios se traduce automáticamente en una expansión del PIB (se mide a precios corrientes), reduciendo el ratio de la deuda.
  • Un efecto “crecimiento” (-). La expansión de la economía se traduce en un aumento del PIB, que reduce el ratio.

 

Lo que se desprende del Cuadro 2 es que el incremento de 3,6 puntos porcentuales del ratio de la deuda/ PIB para 2016 se explica a partir de una contribución positiva de 12 puntos dados por el efecto cantidad; 7,4 puntos del efecto devaluación (10,8 puntos por su efecto en el PIB y -3,4 puntos por el de la deuda) y 0,9 puntos del efecto crecimiento; que son parcialmente compensados por el efecto precios (-16,7 puntos).

 

Cuadro

 

Es decir, el factor principal que explica el moderado aumento del ratio es el salto inflacionario, provocado por la devaluación de la moneda (62,9% anual), cuyo efecto fue en gran parte neutralizado por el tipo de cambio empleado. Esto se debe a que la metodología que (desde siempre) emplea la Secretaría de Finanzas para calcular el PIB en dólares se basa en el último dato disponible del tipo de cambio, y no en el promedio del año. De haber utilizado el tipo de cambio al 10 de diciembre ($ 9,75), el ratio sería de 37%, lo que implica un aumento de 16,1 puntos porcentuales entre un año y otro.

 

Lo que este ejercicio trata de mostrar es que el ratio de deuda/ PIB está muy influenciado por la dinámica de los precios y del tipo de cambio (además del monto nominal de la deuda y el crecimiento de la economía).

 

De cara al 2017, donde se espera un endeudamiento similar, con la consecuente apreciación real del tipo de cambio, es probable que este ratio vuelva a mostrar un incremento moderado. Eso no significa que dicha dinámica sea sostenible, dado que la acumulación de deuda y el incremento de sus intereses podrían derivar en una devaluación real del tipo de cambio, que elevaría rápidamente ese ratio, como ya sucedió en experiencias previas. Por lo tanto, este ratio no resulta un buen indicador de la sostenibilidad de la deuda o, al menos, no de manera aislada sin mirar otros indicadores.

 

 

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