Jubilaciones: ¿Qué esperar mientras esperamos?

Macri jubilados

 

por Vanesa D’Elía, Dra. en economía y profesora de UCEMA

 

La sostenibilidad de los sistemas de jubilaciones ha sido un tema de preocupación de los gobiernos en el mundo y Argentina no es la excepción. Nuestro país tiene vasta experiencia en reformas, contrarreformas y reformas de las contrarreformas del régimen previsional. De hecho, la ley que actualmente regula el sistema sigue siendo la 24.241 de 1993, pero hay algo más de mil normas que la complementan o modifican. En las últimas semanas, una de esas modificaciones (la que determina cómo se actualizan las jubilaciones) estuvo en el ojo de la tormenta.

 

Desde marzo de 2009 las jubilaciones se actualizan mediante la aplicación de un índice que, simplificando, toma en cuenta los recursos que ingresan a la Anses, la cantidad del jubilados y pensionados y la variación de los salarios. Como en la fórmula de cálculo del índice los recursos que se consideran son anuales pero los incrementos se otorgan dos veces al año, el debate surgió por la forma en que se divide el incremento anual entre los aumentos semestrales. Si a cualquier estudiante de economía le preguntaran cómo hacerlo, lo primero que respondería sería tomar la raíz cuadrada de la variación anual de los recursos sumado uno y así obtener el aumento que le corresponde a cada semestre. Esta misma lógica es la que se planteó desde la Anses hace unos días.

 

Ahora, si bien desde las matemáticas es razonable esta forma de cálculo, el resultado no es exacto (aunque sí más preciso) para el caso de la actualización de las jubilaciones. Y esto se debe a que según la Ley 26.417 de movilidad, para cada aumento el cálculo de los recursos anuales se hace comparando semestres idénticos de años consecutivos, por lo que la variación anual de los recursos que se toma como base para aplicar la raíz cuadrada para la primera movilidad del año (marzo) no necesariamente es igual a la variación de recursos que se considera en la raíz cuadrada de la segunda movilidad del año (septiembre). De esta manera, en tanto ambas variaciones sean diferentes, semestralizarlas con la raíz cuadrada no da exactamente lo mismo que el cambio de los recursos año contra año, aunque la precisión es mucho mayor que con el método aplicado actualmente. Entonces, la pregunta es: si ninguno de los métodos es exacto, ¿cuál elegir? ¿Aquel mucho más preciso pero que ajusta hacia abajo, o aquel menos preciso pero que significa un incremento mayor en las jubilaciones? En este caso, la respuesta la tuvo la política más que las matemáticas, reestableciendo el método original de cálculo.

 

Se espera una nueva reforma del sistema previsional. De hecho, la Ley 27.260 estableció la creación de un Consejo de Sustentabilidad Previsional que tendrá a su cargo la elaboración de un proyecto de ley que contenga un nuevo régimen para las jubilaciones y pensiones. Y esto me recuerda al título de un libro muy famoso, y muchas mamás sabrán de qué estoy hablando, que se llama qué esperar cuando se está esperando. Mientras esperamos la reforma, ¿esperamos que las cosas cambien? De ser así, no habremos superado la tentación de seguir modificando lo establecido en lugar de concretar la tan anunciada reforma integral.

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