“Hay restricciones financieras”

El secretario de Recursos Hidrocarburíferos y ex vicepresidente de PAE, José Luis Sureda, analizó la relación entre el Estado y los privados.

Sureda

 

“Hay un gran desconocimiento mutuo entre el Estado y el sector privado que genera desconfianza entre ambos. Pareciera que hay dos mundos antagónicos, un punto de desencuentro muy grande que se nota muchísimo a la hora de la necesaria e inevitable interfase entre lo privado y lo público y en esa mentalidad antagónica tienen culpa los dos lados”. La opinión, parte de una exposición enmarcada en el acto de entrega de diplomas a los egresados de la Diplomatura en la Industria de Gas y Petróleo de la Universidad Austral, pertenece al secretario de Recursos Hidrocarburíferos, José Luis Sureda, quien hasta que asumió sus funciones en diciembre de 2015 se desenvolvía en el sector privado, como vicepresidente de Pan American Energy (PAE). En su charla, el funcionario de la cartera energética analizó los problemas en la relación entre el Estado y los privados, la situación del biotenaol que se produce a partir de la caña de azúcar y el maís, y las situación que atraviesa el Ministerio de Energía y Minería y sus perspectivas de inversión.

 

“Desde el Estado, la función de la actividad privada no es percibida como parte del bien común. En general, la mentalidad de quienes trabajan en la administración pública percibe al privado como alguien de quien tiene que confiar”, aseguró y agregó que “los empleados de la administración pública perciben a la tecnología como enemigo del empleo y creen que entender demasiado el mundo de lo privado va a contaminar su forma de pensar”. “Hay un concepto de status quo, casi de supervivencia, en la estructura del Estado. La mentalidad de la gente que trabaja en la administración pública es que la razón de ser del Estado es el Estado mismo. No importa el resultado, lo que importa es si uno cumplió o no con las reglas porque primero y antes que nada, me tengo que preservar yo; es lo único que importa”, contextualizó.

 

En tanto, en lo que hace a la actividad privada, consideró que “no tiene conocimiento ni le interesa lo que hace el Estado y cómo lo hace”. “No hay un conocimiento de cómo funciona el Estado, de cómo es su anatomía, de entender algunas cosas que hacen a la función del Estado ineludiblemente. Veo subestimación de algunas partes del sector privado que vienen a vernos diciendo ‘qué lentos que son, qué mal que hacen las cosas’ en vez de entender cómo funciona”, planteó.

 

Como ejemplos de ese desentendimiento entre ambas partes, citó el caso de la incomprensión por parte del sector privado de la demora en la publicación de resoluciones dados los requisitos institucionales que debe cumplir y como contrapartida, la falta de interés por parte de los empleados públicos en las acciones del sector privado en el área temática en la que se desenvuelven.

 

En ese sentido, concluyó advirtiendo que “hay un antagonismo claro” y que no se ve que “ninguna de las dos partes haga esfuerzos por tender puentes y lograr que esa grieta sea cada vez más chica”. “En el Estado estamos tratando de cambiar un poco eso, pero es lentísimo. Va a llevar años, pero alguna vez tenemos que empezar”, afirmó y convocó a que “en la actividad privada también deben tratar de educar un poco en normas y procedimientos para poder tener una acción de gestión más eficiente”.

 

Presente e inversiones

 

Por otro lado, durante su exposición Sureda analizó también la situación del bioetanol producido a base de caña de azúcar en Jujuy, Tucumán y Salta, y a base de maíz, en Santa Fe y Córdoba. Allí, el secretario de Recursos Hidrocarburíferos cuestionó que se estén otorgando beneficios a los productores de caña de azúcar a costa de los maiceros y de las refinadoras con el argumento de ayudar a quienes generan menos ganancias cuando la caña contamina más y además, luego no se cumple el objetivo redistributivo planeado.

 

“Lo que uno hace compulsivamente es perjudicar a uno un poco para darle un poco de oxígeno a otro que no tiene cómo salir de dónde está. Y después uno se encuentra con la realidad, que es que cuando uno llega con el peso a la provincia, ese peso no se va a trasladar porque hay toda una estructura socioeconómica fuertísima a la cual nadie intenta desarmar seriamente, que impide que esa riqueza pueda trasladarse”, sostuvo y apuntó por caso, a los ingenios dominantes –especialmente en Tucumán– y a los intereses de las gobernaciones provinciales.

 

Finalmente, se refirió al presente de la cartera que encabeza Juan José Aranguren y a las “restricciones financieras” que enfrenta para poder llevar a cabo su gestión. “Tenemos presupuestos que no cubren todo lo que quisiéramos hacer. Tenemos restricciones presupuestarias autoimpuestas por la situación actual. Estamos viviendo en una situación de ajuste, estamos cuidando el peso todo lo que más podamos”, reconoció y señaló que el Estado solo hará tres obras en el sector gasífero (en gasoductos de Bariloche, Mar del Plata y la provincia de Santa Fe), mientras que las demás inversiones correrán por cuenta de transportadoras y distribuidoras.

 

Del evento, llevado a cabo en el edificio de la Tenaris University, participaron también el ex director de Energías Renovables del Ministerio de Energía y Minería, Mauro Soares, quien destacó el crecimiento de las energías alternativas en el país y adelantó puntos en tratamiento de cara a la segunda licitación (ver aparte) y el director de la Diplomatura en Industria del Petróleo y Gas, Roberto Carnicer.

 

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