El Lado B de la recesión brasileña

 

por Rodrigo Alvarez (*)

 
En un año marcado por las turbulencias políticas, la economía brasileña cerró 2016 con una caída de 3,6% del PIB y acumula en los últimos 24 meses una contracción de 7,2%. Así, la recesión de 2015-2016 se convirtió en una de las peores de la historia del gigante sudamericano. Sin embargo, a pesar del oscuro panorama, la economía ya habría tocado fondo y registraría un rebote de 0,6% en 2017. A su vez, ayudado por la fortaleza del real, esperamos que las exportaciones argentinas a Brasil registren un crecimiento de 15% en 2017. El país vecino es el destino de alrededor de 20% de exportaciones totales y 43% de las industriales.

 

Para poner un orden de magnitud a la crisis brasileña, entre septiembre de 2014 y diciembre de 2016 el nivel de actividad se contrajo 8,9%. La salida de Dilma Rousseff y el escándalo de Lava Jato minaron la confianza de inversores y consumidores. Esto afectó negativamente a todos los sectores. En ese período, por el lado de la demanda, la inversión cayó 23% y el consumo privado 8,5% mientras que del lado de la oferta los más golpeados fueron el comercio (-15%) y la construcción (-10%). Por su parte, el desempleo pasó de 6,8% al 12,6%.

 

Cada punto de caída del PIB de Brasil tiene un impacto de entre 0,2 y 0,7 puntos porcentuales en la economía local. Si tenemos en cuenta la contracción de los últimos dos años, el impacto total en la Argentina fue superior a los 2 puntos.

 

Sin embargo, no todas son malas noticias. A pesar de la pobre performance macroeconómica, las exportaciones argentinas a ese mercado treparon en los últimos meses a tasas de dos dígitos. Según datos del Ministerio de Industria de Brasil, las importaciones argentinas saltaron 19% en el primer bimestre de 2017 mientras que las del resto del mundo lo hicieron 12%. Los rubros con mejor desempeño fueron cereales (+170%), vehículos (+27%), productos químicos y plásticos (+7,5%) y alimentos y bebidas (+5%). Los servicios también mostraron un buen desempeño: los arribos de turistas brasileños por Ezeiza y Aeroparque aumentaron 20% interanual en enero.

 

El crecimiento de las ventas argentinas al vecino país se explica en primer lugar porque la economía brasilera habría dejado de caer en el primer trimestre y en segundo lugar por la importante recuperación de la competitividad cambiaria. Concretamente, en el mes de enero el tipo de cambio real se ubicaba 16,4% por encima de los valores registrados hace un año atrás y llegó a estar 47% por encima en los meses de octubre y septiembre.

 

Desde Analytica estimamos que, con mejores precios internacionales de los commodities y una política del Banco Central de Brasil más laxa, la economía brasileña comenzará a repuntar en el primer trimestre de 2017. Esto, sumado al a mejor competitividad cambiaria, nos ofrece un panorama constructivo para los próximos meses en los que esperamos que el comercio con Brasil mantenga la tendencia positiva y las exportaciones de bienes nacionales se incrementen 15% en 2017.

 

(*) Socio y director de Analytica Consultora

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