Diálogos after office

El periodista dialogó con un economista de la city porteña sobre cómo viene la economía, y algo de política.

Botellas

El periodista (P) dialogó con un economista de la city porteña (E) sobre cómo viene la economía, y algo de política.

 

Periodista: ¿Cómo evalúa este primer trimestre?

E: Con creciente malhumor, en todos los ámbitos.

 

P: ¿Hay ánimos destituyentes?

E: Siempre los hubo. Pero una cosa son twitters de personajes en desgracia y otra la agitación organizada para desestabilizar. En la calle siempre se mezclan demandas legítimas con oportunistas de ocasión.

 

P: ¿Más o menos lo que describió Marcos Peña?

E: No tan así. Si fuera verdad ya hubiera instruido investigaciones de oficio para avanzar a fondo hasta con detenciones. Lo han hecho otros gobiernos en su momento.

 

P: ¿Y este?

E: Trata de dialogar, pero la solución de los reclamos se demora, y eso genera más protestas.

 

P: ¿Era inevitable el paro nacional para el 6 de abril?

E:Y sí…el año pasado se apostó al segundo semestre y hubo signos de reactivación, pero ninguna lluvia de inversiones directas. Tampoco en este primer trimestre. Ahora se complica el panorama porque si se contrae la cantidad de dinero y el crédito, se agrava la recesión. Si no, la espiral precios salarios va a acelerarse, dado que no se aplicó ningún plan de estabilización, ni acuerdo o concertación social. Ahora es tarde para pensar en eso, al menos hasta el 22 de octubre después de contar los votos.

 

P: Los cambios de funcionarios en lo que va del año no han afectado a la economía…

E: No, y gracias a la abundancia de dólares vía endeudamiento. Nada es gratis en el mediano y largo plazo, pero esta coyuntura con un dólar volátil sería fatal.

 

P: ¿Cómo ve las tasas de interés?

E: Estables, aun cuando el BCRA con la baja de encajes primero y la baja de la tasa de Lebac generó confusión. Más allá de sus metas de inflación, generó confusión sobre qué sendero quiere seguir.

 

P: ¿Complica el tránsito hasta las PASO de agosto?

E: Sí, y se puede pagar caro en las urnas. Además, se suma el bajón en el consumo por los Precios Transparentes.

 

P: Se comentaron novedades sobre la baja de comisiones de tarjetas.

E: Sería una buena decisión, pero las ventas a plazo han caído más de 30% interanual. Si en marzo no se revierte esto, no veo reactivación en serio tampoco en el segundo semestre.

 

P: ¿No se terminó la recesión?

E: No veo crecimiento en realidad.

 

P: Pero el desempleo bajó casi un punto en el 4° trimestre.

E: Es cierto, pero la tasa de empleo también cayó un punto y la de actividad 0,7%. No indica reactivación en serio ni mucho menos crecimiento sino estancamiento. Es obvio que el malhumor aumente con la inflación.

 

P: ¿Estaría complicado el oficialismo para las elecciones legislativas?

E: Sin crecimiento ni apertura de vacantes laborales se le complica y mucho. Por eso el lanzamiento del Procrear es una herramienta válida, pero llega bastante tarde.

 

P: ¿O sea el motor reactivador no sería la construcción de viviendas?

E: No antes de las elecciones. Por eso es la obra pública la que debió adoptar ese rol, pero el Plan Belgrano brilla por su irrelevancia.

 

P: ¿Y la reforma tributaria?

E: Nadie sabe para dónde va a rumbear. La información que se filtró la semana pasada sobre el IVA a 25% no fue desmentida por nadie de Hacienda.

 

P: ¿Pero sería factible en caso de ser cierta?

E: Sería 20 puntos para la Nación Diálogos after office y el resto para las provincias a cambio de eliminar Ingresos Brutos. Algo difícil donde ese gravamen se aproxima al 8%. Habría que ver con qué controles cruzados instrumentarlo. Algunas propuestas parecidas se barajaron en los ’90 y se desecharon por su complejidad para controlar la evasión. Esto no es Canadá…

 

P: El frente externo, a su vez, no luce amigable

E: ¿Por lo de los limones? Es de esperar que se siga demorando cualquier definición. El USDA sigue sin contar con un nuevo titular. Eso del Senado, y no de Donald Trump. Además, Brasil no levanta cabeza, y China revisó algo para abajo su proyección de crecimiento.

 

P: Su visión no es optimista…

E: Tampoco pesimista. Los números de pobreza de la UCA no mienten. La torta se reparte decentemente entre dos tercios de la población: algo más de 27 millones de personas. Es la población de principios de los ’80, y la creación de empleo del año pasado en buena medida es empleo público. Sin un shock de confianza e inversiones, ¿cómo dar empleo a tantos desocupados, fundamentalmente no calificados? ¿Qué hacer con tantos jóvenes que no estudian, ni trabajan, ni tienen incentivos para hacerlo? Casi que se terminó ya el margen para continuar con la inacción del Gobierno anterior.

 

P: La esperanza sería la inversión…

E: No queda otra, pero con alta presión tributaria, elevado costo del crédito y atraso cambiario, no da para sentarse a esperar un boom de inversión privada. Lo que queda es la inversión pública. Si no, en agosto y octubre no será el oficialismo el que termine festejando. Sin reactivación, no hay salida. Si el Gobierno no lo entiende, y bueno…

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