La industria informática, entre la baja de precios y la supervivencia

21 de febrero, 2017

 

No hay acuerdo sobre el diagnóstico y mucho menos sobre la soluciones que se pueden aplicar al mercado tecnológico nacional. El Gobierno parte del supuesto que la eliminación de aranceles a los productos importados permitirá ampliar la oferta y bajar los precios en los locales comerciales. Mientras los importadores se preparan para hacer su agosto, la industria local intenta buscar una alternativa que la mantenga a flote.

 

Las cosas quedaron más claras ayer, con la publicación en el Boletín Oficial del decreto 117, que establece la eliminación del arancel de 35%, a partir de abril para las computadoras terminadas, notebooks, all in one y PC de escritorio, mientras que en el caso de partes de computadoras alcanza a complementos de informática (impresoras, plotters, digitalizadoras) y otros bienes tecnológicos (servidores, partes de LEDs), y rige desde hoy.

 

Para el Gobierno el objetivo de esta medida es beneficiar de modo transversal a la economía en conjunto, bajando el costo de un insumo básico, generando incentivos para la creación de mejores empleos, y reduciendo la brecha digital a nivel de las familias y las empresas, al margen de su tamaño.

 

Pero el sólo anuncio, en noviembre pasado, de que se reducirían de 12% promedio a 0% los aranceles a los componentes y partes informáticos a partir del 21 de febrero, y se eliminarían los aranceles a la importación de tablets, notebooks y PC de escritorio (hoy en 35%) a partir del 1° de abril, provocó un tembladeral en la industria local. Desde entonces, se han perdido más de 200 empleos sólo en Tierra del Fuego, y bajaron sus persianas dos de las grandes empresas del sector: Informática Fueguina y Banghó. Otras dos firmas – Radio Victoria y Newsan– debieron reubicar en otras líneas de producción a los empleados este segmento, para no cesantearlos.

 

Luces y sombras

 

“Las familias, las pymes y los emprendedores necesitan computadoras para estudiar, crecer y desarrollarse. El Estado tiene que estar presente para garantizar el acceso a la tecnología y crear más empleo, que es el objetivo central para ir hacia Pobreza Cero”, señaló el ministro de Producción, Francisco Cabrera.

 

El contador Diego Dumont, en su blog sobre comercio exterior, destaca que “los aranceles caros en IT (tecnología de la información) generan una transferencia de la gente y sector productivo a pocos empresarios, y hace perder energías en una competencia imposible con los países asiáticos productores de hardware”.

 

Entre otros aspectos, añade que la medida “morigerará el turismo de compras a otros países como Chile, donde la tecnología ya ingresaba a arancel cero merced a Acuerdos de Libre Comercio que tiene ese país con Estados Unidos, China, Japón y Corea”.

 

Por su parte, Federico Hellemeyer, presidente de la Asociación de Fábricas Argentinas Terminales de Electrónica (Afarte), aseguró que “la medida es negativa, eso está claro”, pero agregó que hoy “el impacto en el negocio es neutro, porque nadie en el sector esperaba que el Gobierno diera marcha atrás con una medida anunciada el año pasado”.

 

Tras reseñar que ya se han perdido más de 200 empleos y han cerrado varias empresas del sector (ver “Va a ser imposible …) el empresario apuntó que “lo que no es neutro es que el consumo de productos electrónicos sigue bastante golpeado. 2016 fue un año de ajuste y con tendencia a la baja, con la excepción de televisores que se mantuvo un poco. Pero para este año esperábamos una reactivación –de la demanda– que todavía no se percibe”.

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