“La crisis tambera despertó el interés en la ganadería”

Mariano Brave

 

Entrevista a Mariano Brave, Asociación Criadores de Holando Argentino

 
Semanas atrás, el Gobierno Nacional anunció la simplificación de trámites para la exportación de carne a la Unión Europea, un mercado importante para el país, que intenta volver a posicionar a la ganadería en las primeras ligas del mundo. Con más establecimientos aptos para las inspecciones, menos burocracia y mayores garantías de cumplimiento de los requisitos sanitarios exigidos por el bloque gracias a la optimización en la identificación y en el control de los residuos, los productores se entusiasman y muestran cada vez mayor interés. Mientras tanto, el sector tambero intenta salir de la profunda crisis que atraviesa volcándose a la actividad de cría, invernada o faena para recuperar algo tras las enormes pérdidas que trajeron las inundaciones y la caída de los precios internacionales en los últimos años. De estos temas conversó El Economista con Mariano Brave, responsable del Departamento de Carne de la Asociación Criadores de Holando Argentino (ACHA), una raza tradicional que encuentra en la medida oficial un espacio para sumar márgenes y revalorizarse de cara al futuro. Por eso, en esta oportunidad presenta el Proyecto Cuota Hilton, a través del cual convoca a productores para realizar envíos al Viejo Continente con una bonificación a través de la entidad. “La posibilidad de exportar está totalmente dada”, confía.

 

¿Cómo impacta la nueva normativa que emitió el Senasa para los productores ganaderos que quieren exportar a Europa?

Esta medida va a incrementar la posibilidad de participar de los envíos a todos los campos de cría, especialmente lo que es la raza británica y las razas carniceras, que mientras cumplan con el sistema de trazabilidad e identificación del animal de acuerdo a las normas establecidas por el Senasa están en condiciones de hacerlo. También beneficiará a los tambos, que están hace tiempo bastante relegados, porque muchos quedaron afuera del circuito para la Unión Europea, y de esta manera se amplían muchísimo las posibilidades.

 

El año pasado se notó un cambio del tambero hacia la ganadería, ¿es así? ¿La crisis ayudó a que eso sucediera?

En parte sí. Los tambos no tenían demasiada presencia, no habían muchos establecimientos inscriptos para exportar animales. En realidad, esto sucedía porque el tambero estaba con la cabeza puesta en las vacas, en la producción de leche y en la recría de las vaquillonas. La carne, en efecto, quedaba en segundo plano. Sin embargo, la crisis del sector despertó el interés en la ganadería. El precio de la carne subió bastante y después bajó un poco, pero en términos generales está ubicado en un valor atractivo. En este contexto, muchos productores lecheros empezaron a ver que la cría de terneros y la venta como invernada o para la faena les dejaba un retorno económico que les venía bien para compensar, en cierta medida, las importantes pérdidas. El tema económico resulta fundamental: el precio de la leche estuvo bastante planchado, mientras que el de la carne aumentó. Después, como es sabido, las cosas se complicaron, sobre todo en las cuencas lecheras de las provincias de Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos, por el tema de las inundaciones, algo que perjudicó muchísimo. Todas estas medidas que anunció ahora el Gobierno son muy buenas, pero diría que se podrán aprovechar a mediano o largo plazo, porque hoy el tambero está más en la coyuntura, en tratar de salir de los excesos hídricos y de la seca en la zona oeste, donde hace poco, por suerte, volvieron las lluvias.

 

¿Dedicarse a la cría de Holando es negocio hoy?

Sí, pero se necesita mucha dedicación. En concreto, lo que es la cría de ternero macho en el tambo, tanto para invernada como para el que quiera hacer un ciclo completo y llevarlo a faena, es siempre una buena opción. La posibilidad de hacer Holando Argentino para exportación hoy está totalmente dada: por un lado, porque hay demanda, y existen medidas como la del Senasa, que facilitan bastante la operatoria e incentivan al sector. Paralelamente, los números, en lo que es costos y precios, acompañan. Esto es negocio haciendo las cosas bien, se necesita eficiencia para que la actividad le otorgue al productor un buen margen de ganancia.

 

Las modificaciones macroeconómicas, en general, dejaron un balance positivo en la mayoría de los segmentos del agro. ¿Notaron cambios el año pasado tras la salida de las retenciones y de los cupos para exportar? ¿Los reintegros incentivaron al sector?

En lo que es carne, después de un par de ciclos con performances no muy buenas, vimos un panorama bastante mejor, principalmente por el hecho de que los valores subieron. En cuanto a lo referente a la exportación, por ahí estuvo algo complicada, aunque se vislumbraron mejores perspectivas a partir de la quita de las retenciones y de la aparición de las facilidades a la hora de encarar trámites y operatorias. No obstante, siguió habiendo un importante déficit de animales, sobre todo en los Holando que estuvieran en condiciones para ser despachados a la Unión Europea. Por otro lado, hay que hacer hincapié en los costos, que si bien se incrementaron para el productor, no aumentaron tan considerablemente como sí lo hicieron los precios. Ya a mediados de 2016 se empezaba a ver un buen año. En tanto, en 2017 la perspectiva es mejor, siempre y cuando las condiciones meteorológicas acompañen, un factor que en la actualidad es más que importante.

 

La Cuota Hilton fue noticia en los últimos años por el incumplimiento por parte de la Argentina debido a la falta de stock dada la significativa caída en el volumen de producción. ¿La raza Holando también lo sufrió?

La cuestión de la Cuota Hilton viene complicada hace un largo tiempo. La Asociación de Criadores cumplió en muchísimas oportunidades, pero en los últimos años, que fueron los más difíciles, no hemos llegado a cumplir en la totalidad, aunque hemos entregado bastante de la proporción que se nos asignaba en cada temporada, aproximadamente en el 70% u 80%, que es lo que se manejó en promedio a nivel nacional.

 

¿Cuál es el rango de precios para la exportación que se maneja en la actualidad?

Si bien hay diferentes animales y diversos valores, la cotización oscila entre los $ 48 y los $ 50 por kilo de carne.

 

¿Qué ofrece ACHA para los productores que quieran participar del Proyecto Cuota Hilton?

Desde la Asociación ofrecemos a todos los productores que se acerquen una especie de bonificación, es decir, una mejora en el precio. Todo depende en parte del rendimiento y de en parte de la cantidad de kilos exportados, pero se puede llegar a optimizar entre 0, 20, y 0, 30 pesos en el kilo de animal.

 

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