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“El e-commerce va a tener que competir con el puerta a puerta”

 

Entrevista a Daniel Varde, Socio líder de Retail de Deloitte

 

En diálogo con El Economista, Daniel Varde analiza los medios de pago en el e-commerce y el efecto del puerta a puerta cuando empieza a tener más fluidez. “Van a tener que alinear su modelo de negocio, mejorar la estrategia de mercado y mejorar la logística, además de bajar los precio”, dice.

 

¿Por qué en el e-commerce local prepondera el pago con tarjeta de crédito en lugar de la transferencia incluso en operaciones de un pago?

Básicamente porque es lo que la gente se siente más cómodo de usar porque patea los pagos entre 15 y 40 días dependiendo de cuando le vence el resumen. En el caso de la tarjeta de débito, siente que paga en el momento y ya no tiene los fondos. Sirve como reserva de seguridad para el consumidor

 

Pero actualmente no se puede pagar con débito online. Muchos dicen que eso ayudaría a fomentar el e-commerce en países como el nuestro. ¿Es así?

Es correcto. Si se pudiera pagar con debito online les bajaria el costo a los e-commerce locales y podrían trasladar esa baja al precio Falta que se flexibilicen las normas y se extremen los controles dado que si puedo pagar con celular por qué no se podría pagar por debito online.

 

¿El puerta a puerta impacta en el e-commerce local?

Totalmente. Y ni hablar con los precios que hay en el exterior. Esto va a generar una sana competencia con el e-comerce local que va a tener que bajar sus precios para ser más competitivos. Hoy, el e-commerce local, goza de una barrera de entrada dado que los trámites para el ingreso puerta a puerta siguen muy complicados. Pero cuando esto cambie, los e-comerce locales van a tener que alinear su modelo de negocio, mejorar la estrategia de mercado y mejorar la logística, además de bajar los precios.

 

¿El e-commerce baja los precios (competencia) o los sube, por ejemplo, los supermercados aplican precios más altos online?

La realidad es que los descuentos que se consiguen la tienda física, los supermercados no los trasladan al e-commerce. Esto en el fondo tiene la lógica que con los descuentos las cadenas pierden margen en la venta de los productos bonificados, pero esperan que el consumidor lleve otros productos que no tienen descuentos para compensar la pérdida de rentabilidad. Algunos jugadores del e-commerce local tienen menores costos y, en algunos casos, la procedencia del producto no cumple con toda la normativa regulatoria y tributaria, lo que les permite competir en forma desleal con el canal formal que está expuesto y por ellos cumple con todas las normas.

 

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