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Proponen cambios impositivos para la actividad minera

 

Argentina posee actualmente un régimen fiscal para la minería basado en dos pilares que no sólo están erosionados por incentivos a la inversión sino que tienen poca flexibilidad ante cambios de contexto, sostienen los economistas Ricardo Carciofi y Dalmiro Morán en un artículo reciente, intitulado “Una reforma profunda para el régimen impositivo de la minería” y publicado en Alquimias Económicas.

 

“En el caso argentino el régimen fiscal aplicado sobre el sector minero se apoya fundamentalmente, como en la mayoría de los países de América Latina, en el Impuesto a las Ganancias de Sociedades y en regalías fijas (potestad provincial) determinadas como porcentaje del ‘Valor Boca de Mina’. Hasta diciembre del año pasado, el Gobierno Nacional también recibía un importante monto de recursos por la aplicación de Derechos de Exportación del 5% o 10% sobre el valor FOB (según si eran productos intermedios o finales). A su vez, las inversiones realizadas en el sector se rigen por la Ley de Inversiones Mineras Nro. 24.196 de 1993 (modificada por la Ley Nº 25.429 de 2001), la cual ofrece un período de estabilidad fiscal durante 30 años y una serie de beneficios tributarios que incluyen amortización acelerada y exenciones impositivas principalmente del Impuesto a las Ganancias”, explican los autores.

 

Cambios se buscan

“Si Argentina pretende captar inversiones y dinamizar la minería parece conveniente encarar una reforma de corte integral con anclaje en un impuesto sobre las utilidades, sin otorgar los tratamientos especiales excesivos que se otorgan actualmente, complementado por un esquema destinado a captar las rentas extraordinarias y, finalmente, las regalías fijas. Se evitarían así los vaivenes impositivos que hemos visto recientemente y permitiría afirmar la contribución fiscal de esta actividad sobre bases más solventes y con un mejor diseño económico”, amplían Carciofi y Morán.

 

La clave, dicen, es capturar (y potenciar) la famosa renta minera. Allí, una alternativa podría ser una especie de resource rent tax, es decir, una tasa de impuesto exclusivamente sobre el componente de renta del recurso, teniendo en cuenta una retribución “normal” del capital, y que resulta aplicado sobre el flujo de fondos del proyecto A varios países de la región les ha ido mejor que Argentina. “Los países vecinos han sabido sacar provecho de sus recursos mineros en el extraordinario período de auge de la década pasada (2003-2008) y también en años posteriores a la crisis internacional. En todos ellos el ingreso de grandes empresas multinacionales ha permitido transformar las potencialidades nacionales originales en ganancias concretas, erigiendo a la minería como un sector pujante de las economías de estos países. Por su parte, sin dejar de ser una tarea conflictiva, los gobiernos de estos países han sabido incrementar los ingresos fiscales provenientes del sector, tanto en términos absolutos como relativos al PIB”, explican.

 

“El potencial de Argentina es grande en esta materia y eso hace que se requiera estar preparado ante eventuales aumentos en el nivel de producción como del precio internacional de los minerales extraídos en el territorio”, concluyen.

 

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