“La paritaria contempla al bono”

Entrevista a Juan Carlos Lascurain, Vicepresidente de ADIMRA

En la primera mesa de Diálogo para la Producción y el Trabajo, realizada en octubre pasado, ministros nacionales junto a las principales cámaras empresarias y representantes de la CGT firmaron un acta en la que se comprometían a debatir la entrega de un bono de fin de año de al menos $2.000 para los trabajadores de los distintos sectores, de modo que se llegue a las paritarias del 2017 sin “deudas” pendientes. La discusión fue despareja, dado que el 2016 delineó un escenario heterogéneo para las distintas actividades económicas. Sindicatos poderosos como camioneros, bancarios y aceiteros consiguieron el extra, con montos muy superiores a la base sugerida. Hasta esta semana, los 300.000 trabajadores metalúrgicos del país se encontraban en una situación diferente.

Luego de varias movilizaciones y reclamos públicos de su titular, Antonio Caló, la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) logró firmar el lunes pasado la entrega de un bono extraordinario de $2.000 con la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC) y la Cámara de la Pequeña y Mediana Industria Metalúrgica Argentina (CAMIMA). El monto extraordinario será abonado en dos cuotas, con los haberes de enero y marzo y será del mismo valor para todos los trabajadores, más allá de la diferencia de sus salarios. La Asociación de Industriales Metaúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), la cámara mayoritaria del sector, se mantuvo al margen del acuerdo, alegando que no está en condiciones de hacerle frente. En diálogo con El Economista, Juan Carlos Lascurain, vicepresidente de la entidad, explicó los motivos.

Esta semana la UOM acordó un bono con otras cámaras del sector. ¿La negociación con ADIMRA ya está cerrada o todavía puede replicar esta decisión?

La opinión de las 64 cámaras que tenemos tanto regionales como sectoriales fue que no se podía otorgar ese bono, y así se decidió. Sobre todo porque en el convenio colectivo que se firmó en abril estaban los dos bonos contemplados: uno en noviembre y el otro en el mes de febrero, de $2.000 cada uno.

¿Cuando la UIA firmó en la reunión tripartita el acta comprometiéndose a discutirlo ustedes ya habían decidido que no estaban en condiciones de otorgarlo?

La UIA lo que hizo fue firmar una cosa generalizada y dijo que cada uno tenía que sentarse a discutirlo, nada más. Hay muchos que no lo discutieron o lo discutieron pero no lo dieron. Otros ya habían firmado un bono y con eso se contentaron. En el caso nuestro, la UOM está pidiendo un extra, pero el aumento que nosotros otorgamos de abril del año pasado al 21 de mayo va a ser del 40,5%.

El acuerdo por el bono firmado por CAMIMA y AFAC contemplaba una cláusula para firmas en situación de mayor dificultad. ¿No evaluaron la posibilidad de otorgarlo con ese modelo?

No, porque el 50% de las cámaras nuestras opinaron que no teníamos que otorgar ese bono y a partir de eso se definió la respuesta que le dimos a los gremios de las metalúrgicas. Cada uno en estos casos representa a sus asociados. Nosotros representamos a estas 64 cámaras y los otros representan otra cantidad de afiliados, a los que seguramente habrán consultado y les dijeron que sí.

Ya hubo varias manifestaciones de la UOM frente al edificio de ADIMRA por este tema. ¿Con esta decisión esperan más manifestaciones de este tipo?

Seguramente, siempre hay muchas presiones en estos casos.

¿Cree que este año el sector que representa va a mejorar? ¿Cuáles son sus expectativas?

Hay que esperar un poquito para ver cómo impactan las medidas que se tomaron. La ley de autopartes y el anuncio que se hizo hoy (por ayer) de Vaca Muerta sobre petróleo y gas. No se trata de ser optimista o no, si no de ver la realidad a medida que se van produciendo los acontecimientos.

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