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El clima pone en jaque al agro

 

Después de un 2016 plagado de progresos para la actividad agrícola a partir de la rebaja de las retenciones y la eliminación de los cupos para la exportación, el campo arrancó un nuevo año con serias adversidades climáticas, que dificultan el desarrollo de la campaña 2016/17.

 

Es que a pesar de que se concretó una mayor apuesta a la siembra y se espera un volumen de producción cercano a las 130 millones de toneladas de granos, lo cierto es que el sector atraviesa un clima de incertidumbre en un enero que se caracteriza por sequía, incendios forestales, lluvias e inundaciones en los puntos productivos más importantes del país.

 

Pérdidas irreparables

Los primeros números muestran más de tres millones de hectáreas comprometidas entre Río Negro, La Pampa, Santa Fe y Buenos Aires, provincias que concentran gran parte de la actividad, por lo que – según funcionarios y dirigentes – las pérdidas podrían superar los US$ 3.000 millones.

 

El sudoeste de La Pampa, en primer lugar, es el más golpeado por los incendios que dejaron 800.258 hectáreas quemadas en los últimos días. Según la Comisión de Emergencia Agropecuaria local, que ya decretó la emergencia hasta el 30 de junio, “el panorama es mucho más crítico que la que se imagina”, ya que también murieron 70.000 animales vacunos. La Adela perdió 286.000 hectáreas, pero el distrito más afectado fue Caleu Caleu, que se acercó a las 450.000 hectáreas.

 

En Río Negro, en tanto, la estimación del gobierno indicó que se quemaron 530.000 hectáreas en la zona comprendida por los departamentos de Pichi Mahuida, Conesa y Adolfo Alsina, lo que representa el 20% del área ganadera de la provincia. Hasta ahora, habría ciento cincuenta productores afectados que perdieron entre cien y ciento veinte vacas. El gobernador Alberto Weretilneck aseguró que se evaluará el daño en alambrados, corrales y aguadas para recomponerlos lo antes posible. “Se trata de una actividad económica que se venía recuperando, esto significa un retroceso”, expresó.

 

Por su parte, Santa Fe sufrió un temporal inédito que dañó casi un millón de hectáreas, lo cual se traduce en bajas de US$ 780 millones, de acuerdo al análisis del ministro de Producción provincial, Luis Contigiani, quien aclaró que los números aún “son relativos”. “A lo mejor esa área de pérdidas totales pasa a ser de rendimientos bajos pero rendimientos al fin, y cambia el número”, explicó durante una rueda de prensa realizada en la Sede de Gobierno de Santa Fe en Rosario. Los tambos, como era de esperarse, también volvieron a verse perjudicados ante el avance del agua. Sin ir más lejos, el ministro calculó US$ 16 millones de impacto económico para el sector lácteo, que tiene 869 establecimientos con la producción frenada o con dificultades. “La situación es muy crítica porque significa un millón y medio de litros de leche menos por día en esos tambos: eso, en la proyección mensual, nos da unos cuarenta y cinco millones de litros de leche para todo este mes que no lo van a poder ordeñar”, describió, al tiempo que reclamó ayuda al Gobierno Nacional. “Debe entender que Santa Fe vuelve a recibir en menos de un año dos eventos climáticos de carácter extraordinario. Se necesita una ayuda extraordinaria y proporcional para este tipo de emergencia”, dijo al recordar que la emergencia hídrica de 2016 “generó una pérdida de US$ 2500 millones entre granos, economía regional, ganadería y producción láctea”.

 

En el caso de la provincia de Buenos Aires, la Bolsa de Cereales anunció que hay 300.000 hectáreas del sudeste que no van a poder implantarse con soja por falta de humedad, lo que implica una pérdida promedio de casi US$ 300 millones. A eso deberán sumarse las 190.000 hectáreas afectadas por los incendios forestales en el sur provincial, algo que complica aún más las labores del ciclo actual. En ese sentido, el ministro de Agroindustria bonaerense, Leonardo Sarquís, que recorrió los campos junto a intendentes, anunció que se brindarán recursos por más de $ 260 millones para asistir a los afectados.

 

Quien también salió a hablar fue Luis Miguel Etchevehere, presidente de la Sociedad Rural Argentina. Si bien hizo reclamos al Ejecutivo por la falta de infraestructura, evitó criticar al ministro de Medio Ambiente, Sergio Bergman, por definir como una “profecía apocalíptica” al fuego que se desató la semana pasada. “No es momento para juzgar actitudes o cuestiones, el tema ahora es ponerse todos a trabajar para salir de esta situación”, declaró.

 

Córdoba complicada

Las lluvias también llegaron a Córdoba, donde había zonas con déficit hídrico y otras con excesos, por lo que se registraron inundaciones y anegamientos. Aparte de la actividad agrícola, las precipitaciones dificultaron a la cuenca lechera del noreste provincial, y dejaron ciento treinta y cinco tambos afectados que producen al 50% de su capacidad, según advirtió el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).

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