“No tiene sentido emitir afuera hoy y pagar más tasa”

Prat Gay Caputo

 

Entrevista a Diego Falcone, Economista y asesor financiero

 

En diálogo con El Economista, Diego Falcone, economista y asesor financiero, habla de todos los temas de la agenda financiera, tanto local como internacional.

 

¿Qué Donald Trump y qué escenario están priceando los mercados globales por estos días?

El mercado está priceando a la perfección el “Make America Great Again”: un escenario donde entre otras medidas, Trump podria aprobar fácilmente (tiene mayoria en ambas camaras) un estímulo fiscal entre US$ 0,5 y US$ 1 trillón para invertir en infraestructura. Además, la economía viene con momentum y el mercado descuenta nuevos estímulos al sector industrial y Pymes manufactureras. Por último, está el efecto cíclico de todos los diciembre de los últimos 25 años: arrancás fuerte, aflojás en la mitad y terminás con un final de año muy bueno. Los mercados están leyendo que 2017 será mejor que 2016.

 

¿Y qué anda pasando con la renta fija y el bono de Tesoro a 10 años?

La tasa de referencia a 10 años tuvo una suba de 1 punto porcentual: pasaste de 1,6% a 2,5%. Pero estamos volviendo a los niveles de comienzos de año. Que esté ahí o se acerque a 3%, que no sería descabellado, no me muestra ningún escenario catastrófico. Se está normalizando el proceso que arrancó a mediados de 2014. Hay que ver qué dicen los datos económicos del primer trimestre de 2017.

 

¿Y qué ocurre con la tasa que fija la Fed (fed funds rate) imagina tantas subas como espera el mercado en 2017?

El momento para subirla era ahora: pasaron las elecciones, los datos vienen bien, el desempleo está en mínimos. Subieron 0,25 punto para comenzar a normalizar y seguirá en esa línea mientras no haya ningún shock externo, un tema que la Fed también mira. Si no hay shock y EE.UU. sigue creciendo, es factible que hayan tres subas que les de más rentabilidad a los bancos porque ellos toman a corto plazo y prestan a largo y necesitan ampliar los spreads. También, desde el punto de politica monetaria, tener la tasa de los fed funds lejos de cero te permite recortar si las cosas van mal en un par de trimestres. Por ahí vienen los motivos más que porque la economía está volando, repunta la inflación y hay que enfriar con más tasa.

 

Vengamos para el sur. Se habló mucho sobre el “efecto Trump” en Argentina y hasta ahora solo se vio una caída en los bonos. ¿Ese será el principal efecto y qué implica para 2017?

Hoy nos está afectando el precio del dólar y la tasa. Me preocupa el costo al que Argentina pueda financiarse en 2017 tanto en el mercado externo como interno. El proximo año hay que salir a buscar US$ 42.000 millones que son la suma de lo que vence en 2017 y el déficit fiscal. Seguimos conectados con el mundo, pero Argentina se ha deteriorado en términos relativos con respecto a otros emergentes. El mercado está esperando señales claras. Brasil, con la peor recesión de su Historia y sin siquiera ver la luz al final del túnel, congeló el gasto por 20 años. Eso aca sería impensado.

 

¿El “efecto Trump” nos pegó más a nosotros que otros países?

Veníamos muy bien y con momentum, tal como se vio reflejado, por ejemplo, con el minorista comprando Lebac y no dólares. Hoy, eso se dio vuelta: hoy compra dólares y no tantas Lebac. Estamos todavía muy vulnerables y no tenemos un plan fiscal que seduzca al mercado.

 

¿Qué imagina para 2017: menos demanda por papel argentino, más tasa, ambas?

Ambas. Se vienen vencimientos cada vez más importantes y mientras baja la emisión para financiar el déficit , sube la de nuevos bonos. Aquí siempre se termina emitiendo. Con este nueve mix, más bonos menos pesos se empeora el número final del déficit por los intereses. No estoy con preocupación extrema porque es un Gobierno con reacción: no es cegado ni autómata. Ni los K ni la Alianza. Hay que ver cómo sigue el mercado y no descarto tampoco que podamos ser más atractivos si el dólar se desinfla, por ejemplo.

 

El Gobierno está mirando cada vez más el mercado local para financiarse…

Si fuera el CFO del Gobierno y tuviera que colocar deuda larga, ahora no lo haría. Pensemos que ellos colocaron deuda en pesos a 10 años a 15% en el mejor momento que fue hace 2-3 meses y la deuda a 30 años (Global 2046) lo hicieron, en abril pasado, luego de arreglar con los holdouts. El secretario de Finanzas, Luis Caputo, seguro salga a aprovechar la sobreabundancia de divisas si el blanqueo sigue bien. No tiene sentido salir a colocar afuera y pagar más tasa luego de las emisiones positivas que hiciste. Además, quebraría la tendencia a la baja. Brasil y Petrobras no salieron a emitir en el peor momento para evitar, justamente, ese efecto. Por eso creo que Caputo esperará hasta febrero o mazo. Además, cuando observan una ventana, son muy ágiles y colocan muy bien y muy rápido. Han emitido US$ 2.000 millones en una tarde sin anuncio previo.

 

Pasemos a la cuestión fiscal, la famosa madre del borrego. Me imagino que le preocupa tanto el nivel, es decir, el porcentaje sobre el PIB como la tendencia del Gobierno a abrir constantemente la billetera…

Los niveles de déficit como los actuales, y pienso en 1975, 1982 y 1989, y excluyo el 2001, cuando el déficit era menor, son muy peligroso. Hoy estamos arriba de 7% y la salida siempre fue licuar el gasto con una devaluación. Esa es mi preocupación. ¿Cómo hará el Gobierno para pisarlo en un 2017 electoral? El mejor escenario es que el déficit se congele entre 6,5% y 7% del PIB en 2017, y hagan algo en 2018. No le creo al Gobierno que ajustará en 2017.

 

Por último, cisnes negros globales. Si bien son imprevisibles, ¿a qué países hay que mirar?

Italia y sus bancos. No creo que lo manden a la bancarrota ni, como Grecia, a una suerte de esclavitud fiscal. Luego hay que ver China. Hoy salió una nota diciendo que la fuga es muy superior al reportado por el Gobierno: US$ 1 trillón más. La única manera de cerrar eso devaluar. ¿Con Trump? Muy difícil. Por último, estamos cerrando el 2016 con un atentado muy serio en Turquía, y la relación entre turcos y rusos no es buena. Igualmente, terminan siendo los eventos inesperados los que cambian las cosas. Hay que tener un plan y evaluar contingencias.

 

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