“Los que dejaron el dinero afuera, lo empezarán a traer”

 

Entrevista a Ricardo Paolina, Socio del Estudio Lisicki Litvin y Asociados

 

Son días frenéticos para los contadores, tributaristas y expertos en finanzas. Se combina el fin de año con los días finales de uno de los tramos finales del sinceramiento fiscal. Ricardo Paolina, socio del Estudio Lisicki Litvin y Asociados, se hizo unos minutos para hablar con El Economista sobre el resultados parcial y las necesidades, hacia futuro, de generar las condiciones para que los argentinos no vuelvan a sacar casi un PIB entero afuera del país.

 

¿Por qué es un éxito el blanqueo?

Un blanqueo se instrumenta cuando se cambian las reglas de juego, cuando un país cambia su situación política y dice “este es el plan económico que tenemos de acá a 10 años, 15 años o 20 años”. O cuando hay un acuerdo con las distintas fuerzas políticas y se le avisa a la población cuál es el camino político económico que ha seguido el país. Y en ese momento y en ese contexto, es cuando un Gobierno lanzado, habiendo ya transcurrido algún período y habiendo dado muestras de que ese acuerdo, si se quiere político y económico, va en la dirección propuesta, es cuando se lanza generalmente un blanqueo. Eso es lo normal y lo que debería ocurrir. Entonces la gente, sabiendo hacia dónde va ese país, sabiendo cuáles son las condiciones que ofrece desde el punto de vista jurídico y, económico, le ofrece a los contribuyentes que estuvieron al margen por equis condiciones anteriores la posibilidad de regularizarse. Este no es el caso, más allá del cambio político, que haya un Gobierno con una visión económica distinta y con una clara intención de que haya reglas de juego más claras. Eso ayudó obviamente, pero fundamentalmente el argentino fue impulsado a regularizar sus obligaciones fiscales, los dineros y bienes que tenían no declarados a raíz de la transparencia fiscal internacional, que son los acuerdos que se han firmado en el marco de la OCDE.

 

¿Si el Gobierno hubiera tenido más camino recorrido y mayor madurez política y social habría sido mejor?

No sé si mejor, pero sin dudas la decisión que habrían tomado los contribuyentes habría sido más fácil, más amigable, sin tanta incertidumbre y nuestro asesoramiento habría sido, además de técnico, menos de contención que la que tuvimos que emplear.

 

Se habla de que el total será de $130.000 M. ¿Coincide?

Cuando empezamos a hablar del blanqueo, en jornadas y cursos y ante nuestros clientes, cuando salió el proyecto, dijimos que mínimamente esto iba a recaudar US$ 60.000 M. A los dos meses, te diría en septiembre, dijimos que iban a ser US$90.000 M. Y la verdad que apostamos a que con toda la parte de inmuebles que se pospuso hasta marzo porque la tasa es de 5%, más aquellos contribuyentes que suscribieron los Bonar 2017 para poder pagar impuestos en marzo, se va a llegar a los US$ 120.000 M.

 

¿Estaba en sus previsiones que el grueso del dinero no volvería a Argentina?

Sí, estaba en nuestra visión. Veíamos que por lo menos el 80% de la gente no tenía pensado traer el dinero.

 

Sin embrago, ¿todo ese dinero puede ir volviendo al país?

Creo que sí. Va a volver al país porque hay mucha necesidad de inversión y una parte de los dineros que la gente tiene afuera los va a invertir en sus propios negocios y proyectos. No tenemos dudas de que eso va a ocurrir así. Pero para eso se necesita tener claridad. Esto que sucedió con el Impuesto a las Ganancias, la forma en que se trató en Diputados y el momento en que se hizo, hace dudar mucho al contribuyente. Porque pareciera que acá todavía hay lugar para el populismo. Por lo menos en algunos diputados.

 

¿Cómo hacemos para no tener nuevamente un PIB afuera del país?

Se está estudiando una reforma impositiva y esa puede ser la clave… Esta es la clave. Tiene que haber seguridad jurídica. Tenemos que tener la posibilidad de que no nos estén cambiando las reglas de juego de manera permanente, incluso con los impuestos. No puede ser que los argentinos tengamos que, en vez de estar pensando en producir, estar pensando en cómo cuidamos nuestro dinero para que el Gobierno no nos meta la mano en el bolsillo. Que no nos robe parte del capital. Entonces esto es clave. Reglas clarísimas desde el punto de vista económico. Un Estado de Derecho. Y que no suceda como sucedió oportunamente con el campo, que porque daba una renta se le pusieron impuestos especiales. O como han hecho ahora, que han gravado a la actividad de casino con un impuesto especial que va a terminar judicializado en el 100% de las situaciones, sin ninguna duda. Está en estudio esa cuestión, como decías, y esperemos que no sea una emboscada. Esto es muy importante. Si se blanquea y se transforma en una emboscada, sería grave para la seguridad jurídica del país. La gente está muy alerta y no quiere correr riesgo. Hay que pensar que hay mucha gente que ha construido estos patrimonios desde hace muchísimo. Viene desde sus padres y lo continuaron sus hijos. Y tienen un riesgo argentino muy elevado. Y estos capitales estuvieron afuera, con un riesgo mínimo y de manera tranquila. Y hoy están a riesgo argentino. Entonces esto debe ser una reforma seria. Es clave para que el argentino no vuelva a repetir la historia de los últimos 20 años del país, con los capitales yéndose hacia el exterior.

 

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