“En 2017 vamos a recuperar la caída de este año”

 

Entrevista a Gustavo Weiss, Presidente de Cámara Argentina de la Construcción

 

La actividad de la construcción vivió un año de sobresaltos, con recesión, obras paralizadas y caída del empleo, pero en los últimos meses algunos indicadores, como los despachos de cemento, hierro redondo e insumos para la construcción, entre otros, dieron lugar a aquello de los “brotes verdes”.

El presidente de la Cámara Argentina de la Construcción, Gustavo Weiss, que asumió a principios de diciembre un nuevo mandato al frente la entidad – ya había estado antes en el cargo –destaca que “hay un cambio de tendencia” que se verifica en que las empresas empezaron a tomar nuevamente personal, tras los despidos de principios de año. Este es el diálogo que mantuvo con El Economista.

 

Este año la actividad de la construcción fue de una de las más perjudicadas por la recesión ¿cómo cierra el año y qué se espera para 2017?

De acuerdo a todos los indicadores este año vamos a terminar en el orden del 12% de caída respecto al 2015 y no tengo absolutamente ninguna duda que el 2017 vamos a recuperar, como mínimo, la caída de este año. Tengo la certeza de que tanto por vía de la obra pública como por mayor inversión en obra privada el año próximo se va a recuperar la caída de este año.

 

¿Le preocupa que el déficit fiscal pueda retrasar la ejecución de algunas obras?

Naturalmente, el déficit fiscal es una preocupación porque sabemos que cuando hay dificultades de caja en el Gobierno Nacional, provincial o municipal, lo primero que sufre recortes es la obra pública. De todas formas, el Gobierno ha dicho reiteradamente que cifra una enorme expectativa en un gigantesco plan de inversión en obra pública. Creemos que dentro de las dificultades del déficit nosotros deberíamos seguir teniendo ese plan de obras públicas, que para el Gobierno tiene plena vigencia, así que en ese aspecto somos muy optimistas.

 

Hace unos meses el Gobierno lanzó un programa de transparencia para las licitaciones públicas, ¿cómo está funcionando eso en la práctica?

El Gobierno ya ha implementado las licitaciones gratuitas por página web, uno las baja, se presenta, ha bajado en más de un caso los requisitos para calificar y presentarse, con lo cual la competencia se ha incrementado fuertemente. En las licitaciones que se han hecho hubo buena presentación de empresas y entiendo que el proceso de transparencia ya está iniciado.

 

En su momento se habló mucho del Plan Belgrano o el Plan Nacional del Agua pero hubo reclamos por algunos atrasos ¿cómo se está avanzando ahora con esos proyectos?

El Plan Belgrano es un megaplán, que finalmente va a ser instrumentado en cuanto a la ejecución de las obras por cada uno de los ministerios respectivos. Si es una ruta será el Ministerio de Transporte o si es una obra de agua y saneamiento será el Enhosa, en fin. Ha habido licitaciones en ese sentido este año vinculadas al noroeste argentino. Eso es lo que está en programa, con pliegos en elaboración y en gran medida en 2017 habrá muchas licitaciones vinculadas al Plan Belgrano.

 

¿Qué segmento de la obra privada ve como más dinámico?

Pasado este año que fue de reacomodamiento, pensamos que el año que viene, con una economía más estabilizada y con el efecto blanqueo, que sin dudas va a ayudar, debería haber más proyectos de obra privada, tanto sea en oficinas como en residencial e incluso en algunas inversiones de industrias. Confiamos en que en 2017 por estos factores que le digo pueda tener también una recuperación.

 

Luego de un año complicado ¿cómo están hoy las empresas del sector en términos de solidez económico-financiera?

Todas entramos al 2016 con una enorme deuda, producto de que el Gobierno anterior, en el último semestre y, con mayor énfasis en el último cuatrimestre de 2015, prácticamente había dejado de pagar los certificados de obra que habíamos ejecutado. Por eso teníamos problemas importantes, con deudas bancarias e incluso con deuda de proveedores. Este Gobierno saneó totalmente la deuda, pagó todo en el curso del año, con lo cual la situación de las empresas ha mejorado sustancialmente respecto a fin del año pasado o principios de éste.

 

¿Usted dice que actualmente están al día?

En este momento el Gobierno está absolutamente al día en el pago de los certificados, canceló la deuda anterior, que en algunos casos como Vialidad Nacional tenía seis, siete u otro meses de atraso en los pagos. Se canceló toda esa deuda y pagó al día los certificados que se ejecutaron durante este año. Así que en el aspecto financiero, nosotros estamos muy bien.

 

¿Cuál es la previsión de crecimiento de la actividad para 2017?

En promedio pensamos que vamos a recuperar sin duda la caída que tuvimos en 2016, que es del 12%, e incluso en obra pública puede ser un poco más. Usted recuerde que la industria de la construcción reacciona el doble o el triple que el resto de la economía. Cuando el crecimiento del PIB, digamos, es 5%, la industria de la construcción crece 12%, 14% y hasta 15%. De la misma forma, cuando hay recesión y la economía cae 3% o 4%, nosotros caemos tres veces más. Si el año próximo hay una expectativa de que la economía en su conjunto crezca de 3% a 5% no tengo ninguna duda que nosotros vamos a duplicar o triplicar ese crecimiento.

 

En agosto empezaron a verse algunos datos positivos en el sector pero pronto cambiaron de signo. Ahora se habla nuevamente de mejoras en el despacho de cemento ¿este es un cambio de tendencia o puede haber haber retracción?

El principal dato que ratifica la tendencia es el empleo, que hace ya tres meses que detuvo su caída. Si bien en valores cuantitativos no muy elevados pero lo importante es que el empleo rebotó la curva de caída y empezó a crecer nuevamente. Eso es un indicador claro de que estamos tomando gente, detuvimos la caída y empezamos a crecer de nuevo, un indicio importante de recuperación del sector.

 

El tema es que en la primera parte del año se perdieron unos 50.000 empleos y ahora se recuperó mucho menos.

Sí, por eso le decía, en los últimos tres meses hemos recuperado 2.000 puestos de trabajo en un caso, 3.000 en otro, 1.500 en otro. Es decir, cuantitativamente no es muy significativo frente a la pérdida pero desde el punto de vista de la tendencia sí. Eso es digno de destacar.

 

O sea que puede esperarse un 2017 con buenas noticias para el sector.

Confiamos en que se van a cumplir las metas de obras públicas que se anuncian y que el Gobierno va a poder manejar ese déficit.

 

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