“Vemos que las consultas están creciendo”

Entrevista a Juan Carlos Ferrero, Presidente Grupo Baw.

 

La industria metalúrgica es, de alguna manera, un medidor del dinamismo que tienen los diversos sectores manufactureros. Grupo Baw, empresa fabricante, exportadora de máquinas y equipos de soldar y mesas de corte y consumibles, abastece a sectores tan disímiles como maquinaria agrícola, minería, industria naval y hasta la actividad nuclear. En diálogo con El Economista, Juan Carlos Ferrero, presidente de Grupo Baw y miembro del directorio de Carmahe, la Cámara de la Máquina Herramienta, describió una incipiente reactivación en el nivel de actividad pero que aún necesita consolidarse.

 

¿Hay brotes verdes en la actividad metalúrgica?

Algunas cuestiones dependen de cada empresa y no pueden extenderse a la totalidad del mercado metalúrgico. Vemos que están creciendo un poco las consultas, porque aparentemente se están comenzando a reactivar varias obras de infraestructura, básicamente de parte del sector privado que es contratista del Estado. Por ejemplo, el caso de las dos centrales hidroeléctricas de Santa Cruz, hemos recibido algunas consultas de empresas que son contratistas de estas obras y nos dicen que las centrales se van a volver a poner en marcha y nos piden que actualicemos los presupuestos que le habíamos pasado en su momento. Hasta ahora no compraron pero el hecho positivo es que volvieron las consultas.

 

Más allá de la obra pública ¿hay alguna actividad privada que esté traccionando al sector metalúrgico?

Sí, pero sigue siendo siempre algo relacionado con el sector público, por ejemplo el área nuclear. Trabajamos con todas las empresas que actúan en el área nuclear (Invap, Conuar, y otras) y todas ellas tienen trabajo. Invap es una excepción porque trabaja mucho con exportaciones, tienen un reactor para colocar en Egipto, están haciendo otro reactor más, y eso nos da la posibilidad de poder comercializar nuestros productos en esas industrias. Pero esto no es la generalidad del sector.

 

Ese es un sector con mucha aplicación de tecnología. ¿Cómo está el panorama de inversiones?

Podemos ser buenos proveedores para estas empresas del área nuclear por la tecnología, porque requieren elementos y colaboraciones tecnológicas muy importantes. Ojo, no quiere decir que estemos tirando manteca al techo pero esto nos da la pauta que ese sector se está moviendo. Otro sector que está empezando a moverse es la maquinaria agrícola. Todavía no están haciendo grandes inversiones pero sí empezando a ajustar los tornillos de la maquinaria. Cubrimos toda el área de maquinaria agrícola de la zona metalmecánica agrícola por excelencia, que el sur de la provincia de Santa Fe, el este de Córdoba, el norte de la provincia de Buenos Aires.

 

O sea que ustedes sí pueden decir que están viendo los brotes verdes, aunque no es la generalidad.

Es así. Por otro lado, nos consultan desde organismos públicos sobre la fabricación nacional de maquinaria porque hay gente que quiere obtener los permisos y la licencia no automática de importación. Notamos que se están incrementando esas consultas, preguntando si determinadas piezas o equipos se fabrican en el país, esto da la pauta que hay empresas que necesitan importar. Cuando presentan la SIMI la Secretaría de Comercio consulta a las diferentes cámaras y tenemos algunas consultas de este tipo para ver su fabricamos esos productos.

 

¿Cuáles son los principales desafíos que tiene el sector metalúrgico?

La actividad, con eso mejora todo. Por el lado del financiamiento no tenemos muchos problemas, a nosotros los bancos nos ofrecen crédito pero hoy en día los créditos son imposibles de tomar, no se puede tomar un crédito al 30% anual, es impagable.

 

¿Y las líneas de crédito productivo que ofrece el Gobierno al 22% anual?

Son créditos muy dirigidos para determinados rubros y además, requieren una dedicación muy grande por toda la papelería que le piden y no salen enseguida. Yo necesito crédito para capital de trabajo, para comprar materia prima o para una máquina, hacer un desarrollo y estos créditos a lo mejor me lo dan en seis meses. Tenemos que hacer mucha antesala, son ése tipo de créditos, con lo cual uno termina en los bancos comerciales. Si necesita dinero tiene que pagar esas tasas, nosotros tratamos de hacer lo posible para no tomar esos créditos.

 

¿Cómo ve el nivel de actividad en los próximos meses? ¿Este rebrote que menciona se va a cristalizar, habrá más oportunidades de negocios o éste es un veranito?

El año próximo la cosa va a mejorar, no de golpe, ni va a ser una explosión pero va a mejorar. En lo que falta de este año, algo puede ser que mejore pero muy poquito. Usted sabe que diciembre, enero y febrero son meses muy bajos para la actividad. Esta vez podría ser que alguna empresa importante quiera hacer alguna inversión, pero normalmente eso no ocurre. Por eso, creo que en los próximos meses va a ir levantando pero muy lentamente.

 

Se necesita que levante la actividad, fundamentalmente…

Un factor muy importante que hará que la actividad se mueva un poco y comience a haber inversiones es el blanqueo. Para las inversiones extranjeras, seguro nos están mirando todos con lupa qué es lo que hacemos los argentinos. Si nosotros blanqueamos es que creemos en el país pero si los argentinos no blanqueamos, van a decir “si ellos no creen en el país por qué tenemos que creer nosotros”. Como siempre los argentinos esperamos al último día, todavía no hay movimiento.

 

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