Los cambios en Ganancias se retrasan hasta 2019

Prat-Gay dijo que el proyecto que enviarán al Congreso será “gradual”, a concretarse en tres años.

 

“El Estado no tiene que quedarse con el fruto de tu trabajo. En mi gobierno los trabajadores no van a pagar impuesto a las ganancias”, decía Mauricio Macri en uno de sus spots de campaña, pero tras nueve meses al frente del Ejecutivo la promesa del Presidente parece quedar cada vez más lejana. El ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat-Gay, dijo ayer en la Cámara de Diputados que antes de fin de mes enviarán un proyecto de modificación del impuesto que será “lo más realista posible” y se implementará de manera gradual en el plazo de tres años. “No tenemos los recursos para resolverlo en un año o en dos”, explicó.

 

“Nosotros cumplimos este año con la promesa de modificar el mínimo no imponible”, dijo Prat-Gay en referencia a la suba decretada en febrero, que llevó el mínimo a $18.880 para solteros sin hijos y a $25.000 para casados con dos hijos. La medida liberó a 180.000 trabajadores del tributo, aunque comprometió a otros tantos que antes no pagaban a partir de la derogación del decreto 1.242/13 que eximía a los trabajadores con salario menor a $15.000. El funcionario señaló que ese reajuste tuvo un impacto positivo en el bolsillo de buena parte de los contribuyentes, pero un efecto negativo sobre las arcas del Gobierno Nacional y los provinciales. “Estimamos que la modificiación ha significado una devolución de recursos a la ciudadanía cercano a los $50.000 millones”, dijo, y señaló que “ese esfuerzo fiscal” se realizó junto con las provincias.

 

En efecto, como se trata de un impuesto coparticipable, Prat-Gay señaló que se encuentran “dialogando con los distintos gobernadores y ministros de Finanzas o Economía de las provincias” como paso previo al envío de “la mejor propuesta del poder Ejecutivo” a la Cámara de Diputados. Según precisó, la intención es “consensuar una propuesta que sea lo más realista posible, teniendo en cuenta las implicancias fiscales que el proyecto de ganancias va a tener para las distintas jurisdicciones”.

 

Los cambios

 

El ministro anunció que plantearán “ir modificando la escala del artículo 90 (de la ley de Impuesto a las Ganancias), que es una escala que quedó totalmente vetusta, pero de manera gradual, porque no tenemos los recursos para resolverlo en un año o en dos”. Si bien ayer evitó dar detalles, en una participación televisiva anterior dijo que los que ganen hasta $80.000 bruto de sueldo pagarán menos que con el régimen actual.

 

El mínimo no imponible se elvaría de acuerdo a la inflación anual esperada por el Gobierno, por lo que podría aumentar entre el 15% y el 17% el próximo año.

 

Por otro lado, el proyecto en el que trabaja el Gobierno reduciría del 9 % al 5% la alícuota de la escala más baja y propondría una porcentaje inferior, del 2%, para aquellos trabajadores que empiecen a tributar el gravamen. Al mismo tiempo, para los trabajadores de la escala más alta (que quedaría formada por los salarios superiores a los $130.000) se elevaría la alícuota del impuesto del 35% actual al 40%.

 

De todos modos, según anticipó el ministro, los cambios se implementarían en tres tramos, con una escala distinta para los ejercicios fiscales de 2017, 2018 y 2019.

 

Según calculó el Gobierno, los cambios en la legislación del impuesto tendrían un costo fiscal de $22.000 millones el año que viene, menos de la mitad de lo gastado por el Estado en la suba del mínimo no imponible de este año, lo que evidencia que las mejoras para los trabajadores serán moderadas.

 

Habrá que ver si el nuevo anuncia alcanza para conformar a los sindicatos, que enarbolan el pedido de dereogación del impuesto desde hace años y depositaban grandes expectativas en la promesa de campaña macrista.

Te puede interesar

One Comment

  • Juan Sagredo dice:

    Tengo la impresión después de haber buscado en muchos diarios del mundo, que la reunión del Mini Davos Argentina fue absolutamente estéril. Que alguien me corrija: Fue una súplica Argentina de que los inversionistas extranjeros inviertan o se comprometan a invertir. De eso no resultaron compromisos. La prensa informó que en vez de retornar los capitales de origen argentino al país mediante el llamado blanqueo de capitales, se supo que la fuga de capitales se ha acentuado en forma estrepitosa. Los compromisos de inversión no se concretaron por parte de los inversores externos y que Argentina había incrementado su deuda externa para cubrir compromisos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *