Las provincias recibirán más fondos por la vía automática

En 2017, la participación de las jurisdicciones subnacionales crecerá a 29% del total, tres puntos por encima de años anteriores, según el Cippec.

 

El proyecto de Presupuesto para 2017 presentado por el Gobierno ante el Congreso en las últimas semanas prevé una mayor descentralización de los fondos nacionales, a contramano de la tendencia registrada en las últimas décadas, según se desprende de un informe del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec).

 

En línea con el discurso esbozado por Casa de Gobierno de avanzar hacia un reparto mayor a las provincias, el proyecto lleva la participación de las provincias en el total de recursos tributarios y contribuciones del Sector Público Nacional a 29% del total, tres puntos porcentuales por encima del registro verificado en los últimos años, según remarca el reporte, gracias a los cambios producidos en la relación fiscal entre la Nación y las provincias en lo que va de la gestión nacional.

 

Entre ellos, la modificación del coeficiente de coparticipación para la Ciudad de Buenos Aires (de 1,4% a 3,75%), la recuperación plena del 15% que cedían al financiamiento de la Anses desde 1992 para Santa Fe, Córdoba y San Luis, y la devolución gradual de esos fondos para las 21 provincias restantes, que recibirán $ 37.157 M en total este año (un tercio en giros en efectivo y lo restante en préstamos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la Anses) y $ 42.510 M durante el próximo (dos tercios en efectivo y lo restante en créditos).

 

De este modo, la Administración Nacional se quedará con $ 1,6 M (64,7% del total de ingresos tributarios y contribuciones que percibirá el año que viene), mientras que las provincias reunirán $ 729.300 M (28,8%) y el 6,5% restante ($ 164.354 M) se destinará a otros entes. “El presupuesto es una muestra concreta de un proyecto político que incluye a todo el país y empieza a romper con el centralismo”, celebró el secretario del Interior, Sebastián García de Luca.

 

Asimismo, el proyecto de Presupuesto que se debate en el Congreso plantea una suba de 25,4% del monto de transferencias nacionales totales a las provincias durante el año que viene, explicada por un incremento de 29,2% en las transferencias automáticas del régimen de coparticipación y de 34,3% de los envíos de capital, incluido el Fondo Federal Solidario (fondo sojero), sólo matizada parcialmente por una reducción de 12,8% en las transferencias corrientes. La intención del Gobierno para los próximos años, en un contexto en el que no tiene nada para regalar en lo que atañe a su situación fiscal, es compensar la suba que percibirán las provincias a través de canales automáticos con una reducción significativa del giro de fondos discrecionales, que el kirchnerismo llevó a niveles récord en los últimos años. De este modo, en términos netos las provincias podrían ganar una suma adicional no demasiado significativa –o incluso salir empardadas (como es probable que suceda este año)–, aunque se beneficiarán de una autonomía y una previsibilidad mayor, algo valorado por los gobernadores.

 

No obstante, como advierte Walter Agosto, investigador principal del Programa de Política Fiscal de Cippec y uno de los autores del informe, muchos de estos números podrían cambiar si avanzan algunos de los reclamos de los gobernadores, como la coparticipación plena del impuesto al cheque o la automatización de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN). En ese sentido, García de Luca destacó: “Por primera vez en más de una década vamos a discutir un presupuesto a través del consenso y con los aportes de todos los espacios políticos”.

 

Considerando la evolución de las transferencias automáticas en lo que va del año (35% interanual entre enero y julio), según el informe, “las previsiones para 2017 muestran una desaceleración en los recursos de coparticipación” con respecto a la variación que arrojaron entre 2015 y 2016, medida en porcentajes. No obstante, advierte el Cippec, eso se explica por la menor pauta de inflación considerada en el proyecto, en una banda de 12% a 17% anual.

 

En tanto, las transferencias discrecionales de capital, asociadas fundamentalmente a la obra pública, presentarán un panorama más alentador que el de este año. Con una evolución esperada en el proyecto de 34,3%, mejorarán significativamente el incremento de 16% que exhibe el ejercicio corriente, según el Cippec. Es que, en un año electoral y con un crecimiento del sector privado todavía moderado o en vías a su recuperación, el Gobierno apostará a la obra pública como primer motor para la reactivación económica, que el proyecto espera de 3,5% en todo el año.

 

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