Las Bolsas rinden en días lo que pagan las tasas en años

El fogoneo monetario mundial permite que los activos de riesgo sigan en alza y que los bonos se sostengan. La semana pasada las Bolsas subieron 3% pero el escenario es volátil por eso muchos analistas advierten que hay riesgo de una depuración.

 

por Luis Varela

 

La semana pasada, con un nivel de liquidez y emisión que siguen inundando el mundo de dinero, no hubo gran oleaje cambiario, pero gracias a la bocanada monetaria los bonos de todas partes dejaron de caer y las Bolsas vivieron un gran momento, generando sonrisas entre los inversores.

 

Como resultado a tanto reparto de fondos, el dólar tomó por el camino del medio: entre el lunes y el viernes subió contra tres monedas (0,4% contra el yuan, 0,3% contra el peso argentino y 0,2% contra la libra) y bajó contra otras cinco (2,1% contra el chileno, 1,2% contra el yen, 1% contra el franco suizo y 0,6% contra el real y el euro).

 

Por supuesto, la marcha del peso argentino no puede compararse con la evolución de otras monedas, ya que Argentina sigue sumergida entre las naciones con más alta inflación del mundo. Acabamos de tener un agosto bajo y también habrá un índice de setiembre moderado, pero octubre volverá a notar un incremento por la llegada de tarifas, y la presión de paritarias.

 

El caso es que, luego de casi seis meses con el dólar muy tranquilo, el billete verde está volviendo por sus fueros, con los precios testeando los picos de febrero, el último momento de gran tensión. De hecho, en lo que va de este mes el dólar oficial pasó de $ 15,19 a $ 15,41 y el blue de $ 15,41 a $ 15,72, con subas inferiores al 2% (más de lo que pagan las tasas), pero otras monedas suben más fuerte: el euro por ejemplo pasó de $ 16,66 a $ 17,01.

 

El zig zag de las monedas y el bajo nivel de actividad mundial, siguen generando cambios en el precio de las commodities. Hubo notable volatilidad para el petróleo, con oscilaciones entre US$ 42 y US$ 48, que finalmente lo siguen manteniendo en la zona de los U$S 44,50, o sea plano. Debido a las abundantes cosechas y grandes stocks, los granos volvieron a perder precio y están en los niveles más bajos de seis meses. Los avances tecnológicos hacer que unos metales se usen más que otros y, en consecuencia, el cobre sigue totalmente planchado en zona de pisos de siete años, mientras que el níquel está en su mayor valor de catorce meses y el aluminio también está bastante firme. Y como el horno no está para bollos, los metales preciosos siguen siendo un refugio elegido por muchos inversores y las onzas de oro y plata siguen con valores sostenidos en máximos de tres años.

 

Esta tensa calma tiene otro costado a tener en cuenta: la tasa a diez años que pagan los países para financiarse muestra grandes diferencias. Desde marzo a setiembre de este año hay caída de bonos y notables subas en las tasas largas de países como México, Brasil y Portugal, mientras que se han visto bonos sostenidos, con baja de tasas largas, para Grecia, India, Gran Bretaña, Argentina, Nueva Zelanda y España.

 

El escenario que tiene Argentina para sus bonos muestra una condición: el déficit fiscal crece y preocupa, pero nada se derrumba porque sigue habiendo expectativas por el blanqueo (aunque ya pasaron ocho semanas desde que arrancó la exteriorización y hay muy pocos anotados). De hecho, los títulos públicos argentinos, que venían en un plano inclinado, estuvieron algo más firmes en las últimas ruedas, sostenidos entre otras cosas porque la Fed sigue regalando dólares y porque hay maniobras que se hacen para que el blanqueo duela menos.

 

La semana pasada de hecho los bonos locales anotaron una recuperación del 0,6% vinculada esencialmente al blanqueo, colocando las cotizaciones nuevamente cerca de máximos históricos. Hubo algunos bonos ganadores, con subas del 2,5 al 7% como PARP, PARY, TC21, BPLD, DICP, DICY, AS16, BDED, DIYO, AS17, AJ17, BD2C9, BDC19 y AMX8. Pero atención: hubo papeles con bajas del 2 al 10%, como PMD18, AM17, AMX9, CO17 y TVPP.

 

Pero lejos del escaso movimiento de monedas y de la leve suba de los bonos, el precio de las acciones fue una verdadera fiesta. Con casi todos los países pagando tasas reales cercanas a 0%, los índices bursátiles de casi todo el planeta rindieron en cinco ruedas lo que pagan las tasas en años. Las Bolsas de México y Buenos Aires subieron 4%, Frankfurt avanzó 3,4%, San Pablo 2,8%, Madrid 2,2%, Tokio 1,4%, con Santiago de El fogoneo monetario mundial permite que los activos de riesgo sigan en alza y que los bonos se sostengan. La semana pasada las Bolsas subieron 3% pero el escenario es volátil por eso muchos analistas advierten que hay riesgo de una depuración. Por Luis Varela Las Bolsas rinden en días lo que pagan las tasas en años Finanzas Chile y Nueva York avanzando 1% cada una. Pero atención que en lo que va de setiembre no todas ganan. La Bolsa de Buenos Aires sube 5%, San Pablo 1,4%, Madrid 1,2%, México y Nueva York 0,5% y Frankfurt 0,3%. Al tiempo que hay una baja del 0,8% en Tokio y del 0,3% en Chile.

 

Por supuesto, esta fiesta bursátil no es pareja para todos. El Gobierno, con sus medidas, termina beneficiando a unos y perjudicando a otros. Por eso, en lo que va de septiembre hay papeles que suben del 15 al 30%, como Minetti, Central Puerto, Pampa, Transener, Rosenbusch, TGN, Ledesma, Grupo Oeste, Petrobras Argentina, Grimoldi, Costanera, TGS, San Miguel, Autopista del Sol, Gas Cuyana, Agrometal y Edenor. Mientras que del otro lado, están las que pierden, con caídas del 2 al 20% como Garovaglio, Juramento, Rigolleau, Colorín, Tenaris, Banco Macro, Andes, TGLT, Semino, Polledo y Banco Hipotecario. En suma, el clima es muy volátil y con muchos analistas recomendando cautela porque puede haber una depuración.

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