La inflación de agosto fue 0,2%

El IPC GBA del Indec marcó una desaceleración notable en la general. La inflación núcleo dio 1,7%, lo que marca una desinflación más lenta aunque sostenida. El Gobierno, satisfecho.

 

por Mariano Cúparo Ortiz

 

El IPC GBA del Indec dio en agosto un número tan bajo en la general que hace unos meses hubiese resultado impensado: 0,2%. Sin embargo, el dato está en línea con lo esperado desde que el Boletín Oficial del 18 de agosto, por el fallo de la Corte Suprema, retrotrajo las tarifas de gas a los valores previos al incremento del 1º de abril. De cualquier manera, el dato a mirar parece ser la famosa núcleo, que tuvo un incremento de 1,7%.

 

Desinflaciones

 

El dato de la inflación general muestra una desaceleración extraordinaria, que muchos economistas coinciden en calificar de volátil (volvería a acelerarse un poco cuando lleguen las nuevas tarifas en octubre).

 

En cambio, el de la inflación núcleo, que también muestra una desaceleración, marca un ritmo de desinflación mucho más lento. Ese ritmo lento parece en línea con las expectativas que vienen manifestando los especialistas que participan del Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) que realiza todos los meses el BCRA.

 

De hecho, la núcleo había sido 1,9% en julio, apenas 0,2 puntos por encima de la de agosto. Esta desaceleración leve marca el ritmo que llevan los precios no regulados (dejando afuera al gas, por ejemplo) y los no estacionales.

 

Aunque la desaceleración de la inflación general fue notable y se explica en parte por la cuestión tarifaria, fue menor que la que se dio en el IPC CABA que fue, incluso, deflacionaria. Esto se justifica por el hecho de que el Indec tomó en cuenta para su medición sólo los últimos 14 días de agosto con el nuevo cuadro tarifario. La Dirección General de Estadísticas y Censos (DGEyCC) de la Ciudad, en cambio, tomó el mes entero. De esa forma, si no hubiese habido fallo de la Corte, e imaginando un escenario en el que no hay ningún otro movimiento en los demás precios, la inflación general del GBA medida por el Indec habría sido 0,9%.

 

Esto se da porque no fueron sólo los regulados los que mostraron desaceleraciones e incluso bajas importantes, sino también los estacionales. Los regulados cayeron 1,8% y los estacionales, 4,3%. Todo esto explica ese grado de volatilidad al que se refieren los especialistas cuando hablan de la inflación general. La fuerte baja en los estacionales puede tener efectos de segunda ronda también sobre los precios que forman la canasta núcleo.

 

Por eso, el dato a mirar seguirá siendo la núcleo, que según la REM continuará desacelerandose con esa lentitud, de forma más o menos sostenida y con menor volatilidad.

 

 

Un informe reciente de F&E Consult, del economista Hernán Hirsch, en base a sus propios relevamientos y los de PriceStats, que se realizan diariamente, sostiene que la desinflación que se observó entre julio y agosto habría llegado a un quiebre.

 

“En la semana finalizada el 8 de septiembre, la inflación se ubicó en 2,8% mensualizado (dato promedio últimas 4 semanas), con lo cual se estaría registrando una segunda semana de inflación elevada (la anterior fue 2,9%) y se tendería a confirmar el quiebre de la desinflación observada entre julio y agosto”, sostiene.

 

De esa forma, en cuanto a la previsión para septiembre, F&E Consult afirma: “Para este mes, como se espera el impacto de la reversión del tarifazo de gas (con una contribución negativa de 0,7 puntos porcentuales), la inflación total podría ubicarse en 1,3% con una núcleo de 2%, mayor a agosto”.

 

Otros datos

 

Los alimentos mostraron una desaceleración muy grande, con las verduras al frente (estacional) con -11,5%. Marcaron una suba de 0,7% en agosto. En julio había sido 2,7%, en junio 3,1% y venía siendo el sector más resistente a la desaceleración, al punto que el titular del Indec, Jorge Todesca, lo había señalado como la mayor preocupación. Hirsch prevé que los hipotéticos aumentos de septiembre vendrían de la mano de los cigarrillos, pero también de las golosinas y los alimentos procesados, entre otros. Habrá que esperar.

 

El rubro vivienda y servicios básicos marcó -5,6% y por eso fue uno de los principales impulsores de la notable desaceleración total. Otro que marcó caída fue esparcimiento, con -0,6%. Los mayores incrementos fueron educación, con 2,3% y atención médica y gastos para la salud, con 3,1%.

 

Visiones

 

Lo que parece interesar más es que, tanto en la general como en la núcleo, cada una a su ritmo, se siguen observando desaceleraciones. Agustín Bruno, director de Labour, Capital & Growth (LCG), dijo: “Los menores aumentos de tarifas de gas (un promedio de 200% en lugar de 400%) repercuten en una baja de inflación para este año de 2 puntos porcentuales. Para diciembre proyectamos una interanual de 37%, asumiendo que en octubre están vigentes los nuevos cuadros tarifarios. La núcleo seguirá desacelerando en el margen por la menor actividad económica, el crecimiento de las importaciones de bienes de consumo, la política monetaria contractiva y la estabilidad del tipo de cambio. Estimamos que en diciembre sea de 34% interanual”.

 

El vicepresidente del BCRA, Lucas Llach, celebró los nuevos números: “La núcleo 1,7% nos coloca cerca del objetivo de BCRA de 1,5% o menos en el último trimestre”.

 

Por su parte, el ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat Gay, expresó: “Aun sin tarifas la inflación es 0,9%. Dijimos que iba a bajar la inflación en el segundo semestre y vamos en el camino correcto. Lo que más nos interesa, el precio de los alimentos, en la primera medida del Indec fue 3,7% mensual y en agosto sólo 0,7%”.

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