En la olimpíada cambiaria, Argentina sigue muy rezagada

Según un relevamiento, sólo dos países tenían el tipo de cambio sobrevaluado respecto de Argentina en agosto de 2016: Suiza y Noruega, aunque este último levemente. El resto de los países tenía el tipo de cambio subvaluado en relación al tipo de cambio argentino.

 

por Jorge Lucángeli (*)

 

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En abril de 2016 publicamos una nota sobre el tipo de cambio de paridad, en la cual se destacaba el atraso del tipo de cambio argentino. Se recurrió a la estimación del “Big Mac Index” que elabora The Economist para un conjunto de países a través de los precios del Big Mac.

 

El tipo de cambio de referencia es el dólar estadounidense y los desvíos de los tipos de cambio están referidos a esa divisa. Los desvíos con signo negativo indican la proporción en que el tipo de cambio vigente está por arriba del tipo de cambio de paridad. El tipo de cambio está sobrevaluado (la moneda local está subvaluada). Por el contrario, los desvíos con signo positivo indican en qué proporción está por debajo del tipo de cambio de paridad. El tipo de cambio está subvaluado (la moneda local está sobrevaluada), habría “atraso cambiario”.

 

A fin de obviar la dificultad del precio regulado del Big Mac en Argentina, se recurrió a otro combo de la cadena: el cuarto de libra con queso. El combo incluye papas fritas y gaseosas medianas. Este menú tiene su correlato con la cadena en EE.UU.: Quarter Pounder with Cheese – Meal. El precio del combo en EE.UU. utilizado es un promedio del vigente en cada uno de los estados, según la información de la propia cadena McDonald´s.

 

En la estimación de enero de 2016, de los 37 países registrados, 33 de ellos tenían el tipo de cambio sobrevaluado. El rublo ruso era la moneda más devaluada ya que alcanzaba casi el 70%. Cuatro países tenían la moneda revaluada: Suiza (31%), Suecia (6,1%), Noruega (5,8%) y Argentina participaba de este selecto conjunto de naciones con 7,2%. La mayoría de las monedas estaban devaluadas respecto del dólar estadounidense. Pero en el caso particular de Argentina, tenía su moneda revaluada respecto de sus principales socios comerciales.

 

Hemos realizado una nueva estimación pero, en este caso, los desvíos se han calculado respecto del tipo de cambio de Argentina. Importa conocer cuán subvaluados o sobrevaluados están los tipos de cambio respecto del tipo de cambio argentino. La estimación se efectuó para enero y agosto de 2016, utilizando –como fuera señalado– la base de datos de The Economist (Big Mac) y McDonald´s (Argentina y EE.UU.) para el cuarto de libra con queso.

 

En este caso se han considerado 33 países. Dos países tenían el tipo de cambio sobrevaluado respecto de Argentina en agosto 2016: Suiza y Noruega, aunque este último levemente. El resto de los países exhibía un tipo de cambio subvaluado en relación al tipo de cambio argentino. (ver Gráfico).

 

En lo que se refiere a los principales socios comerciales de Argentina, Brasil aparece como lo más destacable. Es con el que Argentina ha ganado mayor “competitividad” en términos de tipos de cambio de paridad. La fuerte revaluación del real redujo el atraso cambiario de Argentina respecto de Brasil. Con Uruguay y Chile ha disminuido el atraso, sobre todo con este último ya que revaluó fuerte su divisa en términos nominales. Respecto de México, la situación ha empeorado ya que el peso mexicano sufrió una marcada devaluación nominal. En lo que se refiere a China, el nivel no ha variado mayormente: el tipo de cambio estaba sobrevaluado 50% respecto de Argentina.

 

Con todos los países de la eurozona, el tipo de cambio argentino se ha devaluado relativamente respecto de enero de 2016. Ahora el atraso cambiario promedia el 20%. Y en lo que se refiere a Gran Bretaña, la devaluación de la libra llevó el atraso a alrededor del 25%. Y para finalizar este peregrinaje cambiario, el atraso con el dólar estadounidense es del 5%.

 

Este itinerario por las diversas divisas no ha resultado un tour placentero. Antes bien, un recorrido por senderos pedregosos. El tipo de cambio se encuentra significativamente atrasado. Si bien no se cuenta con estimaciones precisas, es muy probable que sea un nivel competitivo para la producción agropecuaria de la zona núcleo, exclusivamente.

 

Consideramos que los resultados nos relevan de cualquier comentario.

 

 

 

(*) Director de la maestría en relaciones económicas internacionales de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA.

 

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