Dólar en baja afuera, quieto adentro, con títulos en alza

La Reserva Federal y el Banco de Japón alteraron los mercados. Yellen no movió la tasa pero dio a entender que lo hará en diciembre. El dólar bajó en Japón, Brasil y Chile pero se mantuvo quieto en Argentina. Las Bolsas tuvieron leves subas en todas partes. En Argentina bajó el riesgo país.

 

por Luis Varela

 

Finalmente, después de semanas de versiones de todo tipo, los dos principales Bancos Centrales del mundo, la Reserva Federal de EE.UU. y el Banco de Japón, decidieron caminos diferentes para direccionar sus políticas monetarias: la Fed se quedó quieta y el BoJ dio vuelta el tablero.

 

La FED y el BoJ están moviendo sus fichas en direcciones absolutamente opuestas. Yellen subió la tasa en diciembre pasado y avisó ayer que espera ver este año otro aumento de los intereses, si es que no aparecen grandes riesgos sobre la economía. Por ahora deja al costo del crédito del organismo en 0,5% anual y avisa que en diciembre -después de las elecciones presidenciales del 8 de noviembre- el costo puede pasar a 0,75%.

 

Kuroda en cambio anunció un abrupto cambio en su política monetaria que lo llevará a enfocarse en las tasas de interés de los bonos soberanos para alcanzar su esquiva meta de inflación, luego de años de una masiva impresión de dinero que no ha logrado sacar a la economía de décadas de estancamiento.

 

La quietud de la Fed y el giro de Japón provocaron un fuerte movimiento en todos los mercados, especialmente en las plazas cambiarias. Se anotó una consistente baja del dólar, sobre todo contra el yen (achicó de 101,60 hasta 100,36 yenes por billete verde). Al tiempo que la moneda norteamericana también bajó fuerte en Chile (de 671 a 662 chilenos) y Brasil (de 3,26 a 3,20 reales).

 

El billete estadounidense achicó 0,6% contra el franco suizo y se mantuvo también debil pero mucho más estable (achicó 0,3%) contra la libra y el euro. Pero, llamativamente, se mantuvo en línea en la Argentina y para arriba en China, ya que el dólar subió ayer de 6,66 a 6,67 yuanes.

 

En Buenos Aires, a pesar de la baja de tasas decidida por el Banco Central en la licitación de Lebac del martes, el dólar no se movió en la cotización oficial (se mantuvo en $ 15,40) pero sí bajó en el blue, donde achicó 8 centavos hasta 15,68 pesos.

 

La decisión de la Fed de no poder aumentar sus tasas y del BoJ de frenar la emisión de yuanes denotan que el crecimiento de las principales economías del mundo están rateando, y en consecuencia, uno de los termómetros del riesgo se reactivó: las onzas de oro y plata volvieron a subir, poco, pero luego de varias jornadas en descenso, volvieron a apuntar para arriba.

 

La baja del dólar mas algunos informes de stock hicieron mover a las commodities. El petróleo subió hasta US$ 45,60 dólares por barril. Los metales básicos anotaron una suba mínima. Y la soja sorprendió retrocediendo fuerte en Chicago, al compás de las especulaciones climáticas durante las últimas ruedas.

 

La decisión de la Fed de seguir dando dólares baratos durante al menos otros dos meses significó una buena noticia para las Bolsas y para los países con problemas que viven del crédito. Detrás del “no” de Yellen, hubo un alza del 0,9 al 1,1% para los índices de la Bolsa de Nueva York y un avance del 1,1% para la Bolsa de San Pablo y del 1,3% para la de México.

 

Pero la que más festejó fue la Bolsa de Buenos Aires, con un avance del 1,74% en el índice Merval de papeles líderes, donde se destacó un salto del 3 al 13% para Rosenbusch, Grimoldi, TGLT, Introductora, Quickfood, San Miguel y Boldt. Y una baja del 1 al 2,3% para Esmeralda, Costanera, Minetti, Garovaglio, Dycasa y Ferrum.

 

La abundancia mundial de dólares también fue buena noticia para los bonos argentinos, que volvieron a tener otra rueda en alza, con subas del orden del 0,4% y con el menor riesgo país pos buitres: 440 puntos. Entre los títulos públicos lo mas destacado fue una suba del 1,5 al 4,4% para los bonos PARAD, PAY0, DIY0, I26O6 y PARYD, y una baja dl 0,5 al 1,1% para los bonos PAP0 y PMO18.

 

Otro de los elementos que generó sonrisas en Buenos Aires fue un informe de la OCDE, que se mostró menos pesimista sobre la recesión en Brasil y auguró una caída del PIB del -3,3% en 2016 frente a su anterior previsión de junio (-4,3%), mientras que a nivel mundial revisó ligeramente a la baja sus previsiones de crecimiento.

 

La Fed, en su intento por seguir orientando al mercado, difundió sus proyecciones económicas. Allí planteó que para fin de este año la tasa puede pasar a 0,75%, para fin de 2017 llegar a 1,75% y para 2018 llegar a 3%. Pero como últimamente ninguna proyección fue cumplida, los operadores no tomaron muy en cuenta esos números.

 

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