Debates en marcha

 

  • Joaquín Morales Solá, “Macri y Massa, en medio de un debate crucial”, La Nación.

 

“Sergio Massa le ha hecho un favor a la política argentina. Su promesa inicial de “prohibir las importaciones”, atenuada luego en la redacción de un proyecto de ley, permite abrir un debate crucial que el país se debía. La Argentina es la nación con la economía más protegida del hemisferio occidental. ¿Debe seguir siéndolo? Primero hay que formular otras preguntas: ¿existe ahora, acaso, un masivo desembarco de importaciones comparable a lo que sucedió en los años 90, tal como lo describe Massa? ¿Cómo conciliar un país con una dirigencia mayoritariamente aislacionista y el proyecto unánime de hacer un “país exportador”? ¿En qué medida el aislacionismo económico afecta a la sociedad en general y a los trabajadores en particular?

“Es cierto que hay en el mundo corrientes sociales que repudian el aperturismo y la globalización. Sobreesasmareasllegaronalacimadela política, por ejemplo, Donald Trump y los partidos xenófobos de Europa.

“La diferencia con la Argentina es que esos dirigentes extranjeros pertenecen a países con economías muy abiertas y que también ellos expresan el antisistema político. Aquí, donde el proteccionismo ya existe, es gran parte del propio sistema el que se refugia en el aislacionismo. Una realidad comprobable es que los resultados del aperturismo y la globalización son excelentes en muchos aspectos de la vida económica, pero producen, al mismo tiempo, insatisfacción en algunos sectores sociales (…)

“Cerrarse al mundo significa correr el riego de represalias internacionales que destruirían el trabajo argentino y la propia industria nacional. Pero la solución no es sencilla, porque es mucho más que un problema político: es un conflicto cultural. Hay un sistema político, económico y social convencido de que le están pisoteando un paraíso que nunca existió”.

 

  • Julio Blanck,“La triple condena que le espera a Macri”, Clarín.

 

“El afuera está demostrándose el flanco más grato para Macri, cumplidos nueve meses de gestión. El mundo –al menos el mundo que cuenta en la cosmovisión del Presidente– celebra su diseño estratégico, su nueva agenda, el rumbo de la economía. Todo muy bonito, pero de invertir en serio por ahora ni hablemos. El dinero es cobarde y la Argentina todavía asusta.

“El adentro tiene otras demandas y complicaciones. Hasta ahora es pura táctica, casi todo coyuntura. Medidas aplicadas sobre un universo de gente de carne y hueso que sufre el día a día. Allí las cargas vienen más repartidas, incluso reconociendo el carácter endemoniado de esta transición (…)

“En todo caso, Macri estará “condenado” a transitar el tiempo hasta su primera y crucial prueba electoral, dentro de un año, con la economía a favor. En el Gobierno ahora se permiten evaluar que la sociedad debería sentir la mejora no más allá de abril, para que sus efectos se derramen de lleno sobre el camino a las urnas. Es una pretensión lujosa que hasta hace pocas semanas no se permitían

Pero en ese tránsito hay otros asuntos menos gratos a los que el Presidente estará también “condenado”. Por ejemplo, a acentuar el juego político para establecer acuerdos más consistentes con los gobernadores opositores y lograr que el Congreso le vote antes de fin de año las leyes que necesita. Y sobre todo, a desplegar un ejercicio de negociación constante con gremios y organizaciones sociales para evitar que las demandas acumuladas exploten antes de fin de año, incluso a despecho de las mejoras que empezarían a sentirse por el freno a la inflación y los aumentos de las paritarias (…)

“La dinámica económica, política y social de las próximas semanas terminará por definir el perfil de esa protesta. El Gobierno está listo para debatir y rechazar el paro. Pero deberá digerirlo. También a eso está “condenado” Macri”.

 

  • Horacio Verbitsky, “Disciplin- -AR”, Página 12.

 

“El reconocimiento de que se preparan nuevos despidos de trabajadores estatales, encubierto como búsqueda de una dotación óptima; la negativa a la reapertura de paritarias aunque la inflación duplica los pronósticos oficiales y la ausencia de cualquier ofrecimiento del Ministerio de Trabajo ante los reclamos de la CGT y las CTA; la importación, inclusive puerta a puerta, de productos que se fabrican en el país, lo cual está destruyendo industrias y puestos de trabajo; el incremento de la desocupación que alcanzó el 10,5 por ciento en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, cuya Dirección General de Estadística y Censos nunca fue vandalizada por Guillermo Moreno; el proyecto de ley de precarización laboral que con el pretexto del empleo joven crea una subespecie de trabajadores inferiores, con menor remuneración y derechos; la continuidad de la detención arbitraria de Milagro Sala y otros diez militantes de la Organización Tupac Amaru y la instalación de un equipo de trabajo en el Ministerio de Defensa que busca habilitar la participación de las Fuerzas Armadas en cuestiones de seguridad interior forman parte del proyecto oficial de disciplinar a los trabajadores para que consientan la pérdida del valor adquisitivo de su salario, que ya llega al 12 por ciento desde la asunción del presidente Maurizio Macri (…)

“Las centrales sindicales son sensibles a un malestar social que también inquieta a los intendentes y gobernadores, temerosos de que sus interminables roscas políticas por alianzas, bloques y candidaturas sean interrumpidas por los resplandores y el estrépito de lo que ocurre afuera, una experiencia que varios vivieron y nadie olvida. La crisis de los partidos y los liderazgos, que no dan respuesta a esa problemática, abre el camino para el desplazamiento de la política por la teología, una ensoñación medieval sin destino duradero”.

 

  • Mauricio Maronna, “La rebelión de los mansos”, La Capital de Rosario.

 

“La sociedad rosarina, harta de la inseguridad y de la violencia, le puso un límite a la dirigencia, con un mensaje tan contundente que no admite pruebas contrafácticas: gobernantes y políticos, a las cosas. Como consecuencia directa de las movilizaciones pacíficas, la cuestión escaló hasta el lugar más alto de la pirámide y, mañana, el presidente y el gobernador santafesino se verán las caras. Y lo bien que hacen (…)

“El interminable conflicto entre provincia y Nación mostró personajes que no estuvieron a la altura, posiciones de máxima ciertamente absurdas e intentos por consagrar la verdad revelada sin razones (…)

“Hay errores de interpretación que los dos gobiernos deberán corregir para llegar a buen puerto. Y un océano de desconfianzas que se cristalizaron cuando Macri descalificó a Lifschitz por la ausencia de “trabajo en equipo”. Es que Santa Fe, políticamente, reviste una importancia estratégica para el gobierno nacional. Y para el gobierno santafesino, lo que hace Bullrich con las acusaciones y el intento de intervenir la policía tiene un sólo fin: derrotar al socialismo, algo que el PRO no pudo en 2011 ni en 2015 (…)

“Claramente, las dos movilizaciones que se realizaron en Rosario les marcaron la cancha a los tres poderes del Estado y a toda la clase política. El mandato imperativo también incluye la continuidad en el tiempo de las medidas y los cambios, atento a los malos antecedentes en materia de seguridad provincial (…)

“Macri y Lifschitz tienen la oportunidad, mañana, de cerrar este largo capítulo de desavenencias. Al fin, como escribió Marechal, de todo laberinto se sale por arriba”.

 

  • Carlos Sachetto, “Macri sale a frenar el conflicto social”, La Voz del Interior de Córdoba.

 

“Varios funcionarios cercanos a Mauricio Macri aseguran que la Marcha Federal del 2 de setiembre no les produjo un bajón anímico ni un momentáneo desconcierto. Pero no pueden disimular que quedaron impresionados por la magnitud de la movilización. Con ese antecedente, ahora se muestran mucho más preocupados por el clima de conflicto que se agita en las organizaciones sociales, las centrales gremiales de estatales y hasta en la propia CGT unificada (…)

“El otro punto a favor fue el notable descenso de la inflación, lo que permite proyectar con más previsibilidad un crecimiento de la economía para el año que viene. Con el soplo de estos nuevos vientos, las disputas entre los funcionarios de Hacienda tienen colores más suaves y menos nervios.

“La relación de la Casa Rosada con los gobernadores, una de las claves políticas de efectos múltiples que maneja el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, ha llegado también a un punto de definiciones. Hasta ahora, han primado más las promesas que los hechos y el dinero que todo lo soluciona no ha llegado a las provincias de la forma esperada.

“Ese objetivo, y el de reducir la conflictividad social, serán prioridades oficiales hasta fin de mes, con la primavera en marcha”.

 

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